domingo, 7 de octubre de 2012

El humano que se convirtió en Ángel

Uriel

Uno de los libros más antiguos del judaísmo, el Libro de Enoc, que todavía se conserva en algunos códices de la Biblia Septuaginta, menciona a un gran arcángel que recibió de Dios el derecho a sentarse en un trono en el cielo. Su nombre es Metatrón, que posiblemente signifique “el que comparte el trono”, “el que guarda” o “el que se sienta detrás del trono de Dios”. Este gran arcángel tiene un lugar importante en el judaísmo místico y en el pensamiento de la Nueva Era.

METATRÓN es el único ángel dentro de las esferas celestiales que fuera en un tiempo humano. Se le conocía como Enoc, y era el séptimo Patriarca después de Adán. Se ha escrito que «caminó con Dios» y fue arrebatado a los Cielos, donde fue convertido en Arcángel. En las escrituras judías se especula que él sea Shekinah, el ángel que condujo a los hijos de Israel fuera del desierto. También se piensa que fue Metatrón quien detuvo a Abraham, impidiendo que sacrificara a Dios su hijo Isaac.

Metatrón también es conocido como el primero y el último de los Arcángeles, y recibe diversas denominaciones como Canciller del Cielo, Ángel de la Alianza y Rey de los Ángeles. Su función celestial es la de supervisar la anotación de todos nuestros actos en el Libro de la Vida.

Metatrón en los textos judíos Aunque la Torah y la Biblia mencionan que el profeta Enoc una larga vida y fue llevado al cielo sin morir (Génesis 5:23-24), los textos del Libro de Enoc fueron excluidos del canon formal del judaísmo, y por lo tanto tampoco son aceptados por las escrituras cristianas. Aún así, el arcángel Metatrón fue muy importante en el judaísmo místico medieval y aparece mencionado en el Talmud. En la tradición rabínica, es el más alto de todos los ángeles y sirve como escriba celestial.

El Libro de Enoc, perteneciente a la tradición Merkavah (3 Enoc o Sefer Hekhalot), describe la transformación de Enoc en el arcángel Metatrón. En este libro, el mismo Metatrón dice que YHVH le llamó “el YHVH menor”. El narrador, Rabbi Ishmael, describe a Metatrón de dos maneras: como un ángel primordial (9:2–13:2) y como el ser en que se transformó Enoc.

El nombre de Metatrón aparece también escrito de dos maneras. Un nombre tiene seis letras (מטטרון)y otro siete (מיטטרון). Se piensa que el primero es el Enoc transformado en ángel mientras que el segundo es el Metatrón primordial, una emanación de Dios. Metatrón es la décima y última emanación. Se relaciona con la Presencia Divina en la Tierra.
El Zohar, texto principal que se asocia con la Cábala, llama a Metatrón "el Joven”, el mismo título con que aparece en 3 Enoc y que podría significar “sirviente”. Este texto identifica a Metatrón con el ángel que guió a los israelitas en el éxodo.
El Zohar también describe a Metatrón como “el rey de los ángeles” que reina sobre el árbol de la sabiduría o árbol del conocimiento del bien y el mal. (Zohar 49, Ki Tetze: 28:138)
El Zohar Bereshit 51:474 dice que cuando Enoc estaba en la Tierra, se dedicó a escribir un libro que contenía los secretos de la sabiduría hasta que fue llevado al Cielo para convertirse en ángel. Dios le permitió a Enoc continuar este mismo ministerio en el Cielo.
En el Zohar Bereshit 51:475 dice que todos los secretos sobrenaturales fueron puestos en las manos de Metatrón y que él los ponía en las manos de quien los mereciera.
El Talmud menciona en Hagiga 15a que Dios le permitió a Metatrón sentarse en su presencia por su trabajo como escribano de los méritos de Israel.

Fuente de información:
Arcangel Metatron.
Metirda

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