viernes, 31 de octubre de 2014

¿Quién es Adama?
¿Quién es Adama?
Adama es el Sumo Sacerdote, el líder espiritual de la sagrada ciudad lemuriana de la Luz denominada Telos, situada bajo el monte Shasta, en California. En Telos, es el jefe del Consejo Lemuriano de la Luz, así como embajador y diplomático de los contactos galácticos con nuestros Hermanos y Hermanas Estelares, en nombre de la humanidad del interior y de la superficie del globo.
Adama junto con su equipo lemuriano se encargan también de la creación y el mantenimiento de una rejilla cristalina muy importante que rodea este planeta. Está trabajando con numerosos miembros de diversos seres galácticos e interplanetarios en este importante proyecto.
Adama es un maestro ascendido de rayo azul de nivel universal, un maestro del Amor y la Compasión, que presta su ayuda a la humanidad y al planeta en el proyecto de ascensión. Telos se ha convertido ahora en el principal cuartel de este planeta para la ascensión, y Adama es uno de los principales líderes, junto con el cristo planetario, Lord Maitreya, Lord Sananda, Lord Buda, Sanat Kumara y tantos otros.
Adama encarna el “Corazón de Lemuria”, que no es ni más ni menos que el corazón del amor y la compasión y el corazón de la Madre Divina, el regreso a este planeta de la conciencia crística con toda su maravillosa magnificencia.
Ahora ha llegado el momento de que Adama sea conocido y se sepa de él sobre la superficie de este planeta. Su presencia espiritual entre nosotros, así como la presencia espiritual de nuestra antigua familia lemuriana constituye una gran bendición para todos nosotros y para el planeta. Abramos nuestros corazones a Adama y a los miembros de nuestra familia lemuriana que están prestándonos su ayuda en nuestro camino evolutivo, esperando a reconectarse con nosotros de un modo más físico en los años venideros.
Bienvenida de parte de Adama

martes, 28 de octubre de 2014

Ovnis en los Evangelios apócrifos

Los libros que conforman la Biblia son llamados “canónicos”, pero aparte de estos hay otros libros denominados “apócrifos”, que aunque son atribuidos a autor sagrado, no están declarados como canónicos, por lo tanto no forman parte de la Biblia.
La tarea de relatar la vida de Jesús fue llevada a cabo no sólo por los 4 evangelistas conocidos (Juan, Lucas, Mateo y Marcos), sino por otros apóstoles, discípulos y voluntarios. Entre los evangelios apócrifos tenemos: el de Santiago, de Mateo, Libro de la Natividad de Maria, Evangelio de Pedro, el Armenio, el Árabe, Libro de la Infancia de Jesús, el de Nicodemo, de los Hebreos, de los Egipcios, de San Bartolomé, de Santo Tomas, de Abraham, etc., aproximadamente son unos 50 libros.

En la fecha en que se publicaron los libros apócrifos, se publicaron los canónicos, y todos fueron considerados por igual, todos eran considerados “libros divinos”.

Los primeros Padres de la Iglesia, se sirvieron de los evangelios de los evangelios apócrifos, citaban de allí las palabras de Jesús y desconocían a los hoy llamados canónicos.

Examinando a los 4 autores de los libros del Nuevo Testamento, se sabe que Marcos escribió su libro recolectando información de los fieles que habían escuchado predicar a San Pedro. Por su parte Lucas, recolecto datos de lo que le contaban los fieles que habían escuchado a San Pablo y además acudió a los apócrifos para completar su libro.

Se supone que Mateo y Juan fueron testigos directos de la vida de Jesús, pero Mateo escribió su evangelio seis años después de la muerte de Jesús.

En el Concilio de Nicea, en el año 325 d.c., las autoridades eclesiásticas se inclinan por los 4 evangelios conocidos, y esto lo confirman el año 363 en el Concilio de Laodicea, pero ¿Qué oscuro criterio uso la Iglesia para decidir si un libro es canónico o apócrifo? cuentan que fue una paloma la que entró en pleno Concilio y se los dijo al oído que libro iba a ser canónico y cual no, que desbordante imaginación, para dar a conocer tan ridícula explicación…

En los primeros siglos, los testimonios orales y los escritos apócrifos sirvieron para completar datos en los canónicos (los cuales según la Iglesia tienen “inspiración divina”), es decir, estos canónicos están basados en los considerados “sin inspiración divina”, o sea los apócrifos. Además, los canónicos fueron manipulados, alterados y deformados, de acuerdo a la conveniencia de la Iglesia.

Los libros apócrifos fueron marginados porque revelaban muchos “secretos” que van en contra de intereses eclesiásticos. Por ello solo tomaron de los libros apócrifos, datos que no los comprometieran posteriormente, y el resto de información que estos libros brindan, lo catalogaron como falso o hereje. Si esto es así, ¿Por qué en los primeros siglos los sacerdotes dictaban la palabra de Jesús basándose en los apócrifos?, ¿por que en los primeros siglos todos los libros eran considerados divinos y ahora ya no?, ¿Por qué posteriormente los apócrifos han sido perseguidos y condenados por la Iglesia durante siglos, queriendo desaparecerlos completamente de los ojos de la humanidad?

Estos apócrifos brindan datos desconocidos para nosotros, revelando algunos detalles muy interesantes, que la Iglesia a tratado de mantenerlos ocultos, a continuación algunos pequeños párrafos extraídos de esos libros:

Joaquin tiene contacto extraterrestre



Libro de la Natividad de Maria
“…el ángel de dios se presento a Joaquín rodeado de un inmenso resplandor”

Joaquín, el padre de Maria, tiene un encuentro en las montañas con un ser extraterrestre, del tipo humanoide, vestido con un traje brillante, es posible también que su propio ser irradie energía o que su nave espacial se encuentre cerca, y sea esta la que emita la luminosidad.

Apócrifo de Mateo
“…apareció un joven entre las montañas donde Joaquín apacentaba sus rebaños y dijo a éste: ¿Cómo es que no vuelves al lado de tu esposa?
Joaquín replico: Veinte años hace ya que tengo a ésta por mujer, y, puesto que el Señor, ha tenido a bien no darme hijos de ella…”

Joaquín luego de vivir 20 años con Ana (la madre de Maria) no tuvo hijos con ella, por ello se marcho avergonzado a la montaña, allí se le aparece este ser que le dice luego: que baje y que encontraría a su esposa encinta…

“baja ya de estas montañas y corre al lado de tu mujer. La encontraras embarazada, pues Dios se ha dignado suscitar en ella un germen de vida; y ese germen será bendito y ella misma será también bendita…” mas adelante dice: “… y el ángel se elevo hacia el cielo”

El encuentro de Ana con un ser extraterrestre

Apócrifo de Mateo
“Anduvieron treinta días consecutivos y cuando estaban ya cerca, un ángel de Dios se apareció a Ana mientras estaba en oración y le dijo: Vete a la puerta que llaman dorada y sal al encuentro de tu marido, porque hoy mismo llegará.
Mas adelante luego del encuentro señalado ana dice: 2no hace mucho era estéril y he aquí que he concebido en mis entrañas…”
En este párrafo se le presenta a Ana, el mismo extraterrestre que anteriormente se le había presentado a Joaquín, y le precisa exactamente el momento en que llegara su esposo. Ana concibió a Maria gracias a la intervención de seres que llegaron del espacio exterior, quienes fueron los responsables de la fecundación del óvulo de Ana, una mujer que hasta entonces había sido estéril.


La niña Maria es atendida cuidadosamente por seres extraterrestres

Libro sobre la Natividad de Maria
“Maria tenia diariamente trato con los ángeles. Así mismo gozaba todos los días de la visión divina, la cual la inmunizaba contra toda clase de males…”
Cabe anotar algo no mencionado por la brevedad del artículo: Maria a partir de los 3 años fue enviada por sus padres a vivir al Templo de dios, por orden de los “ángeles” o extraterrestres. La niña Maria recibía diariamente la visita de estos seres, con quienes tenia trato, y algún tipo de ciencia desconocida para nosotros, la inmunizaba de las enfermedades.

Protoevangelio de Santiago
“Y Maria permaneció en el Templo como una palomica, recibiendo alimento de manos de un ángel”

Aquí vemos el intenso cuidado y preocupación que tenían los extraterrestres por el buen estado de salud de la niña, le daban alimentos especiales para su buen estado, y es que todo estaba preparado, ella iba a ser la futura madre de Jesús.


Contacto y uso de la telepatía de un ente cósmico con Maria

Libro sobre la Natividad de Maria
“Fue enviado por Dios el ángel Gabriel, para que le anunciase la concepción del Señor… así entro hasta ella, inundo la estancia donde se encontraba de un fulgor extraordinario… le dijo: Dios te salve, Maria, virgen gratísima al Señor, virgen llena de gracia; el señor esta contigo; tu eres mas bendita que todas las mujeres y que todos los hombres que han nacido hasta ahora. La virgen se vio sorprendida por la manera de hablar de aquel ángel.
Y así se puso a pensar a que vendría saludo tan insólito, que pronostico podría traerle y que desenlace tendría finalmente. El ángel, por inspiración divina, vino al encuentro de tales pensamientos y le dijo…”
Otro ejemplo donde se detalla la luminosidad emitida por el ser extraterrestre, que podría provenir de su traje, su propio ser o la cercanía de su nave.
Luego se lee claramente que Maria se queda pensativa por la manera de hablar del mensajero del cielo, acto seguido éste interviene, he aquí una buena prueba sobre el uso de la telepatía por parte de este extraterrestre, él sabia lo que Maria estaba pensando en ese instante.


Paralización provocada por el campo magnetico de un OVNI

Protoevangelio de Santiago
Y yo, José, me eché a andar pero no podía avanzar, y al elevar mis ojos al espacio, me pareció ver como si el aire estuviera estremecido de asombro; y cuando fijé mi vista en el firmamento, lo encontré estático y los pájaros del cielo inmóviles; y al dirigir mi mirada hacia atrás, vi un recipiente en el suelo y unos trabajadores echados en actitud de comer, con sus manos en la vasija. Pero los que simulaban masticar, en realidad no masticaban, y los que parecían estar en actitud de tomar la comida, tampoco la sacaban del plato, y, finalmente, los que parecían introducir los manjares en la boca, no lo hacían, sino que todos tenían sus rostros mirando hacia arriba…
En este pasaje apócrifo, José nos relata con mucha precisión lo que se conoce hoy en día, en el estudio del fenómeno ovni como “paralización” causada por los fuertes campos electromagnéticos que emiten las naves. Se lee al final del párrafo, que todos tenían sus rostros mirando hacia arriba ¿qué cosa era lo que les había llamado tanto la atención a estas personas, y que se encontraba en el cielo?, causando además una paralización, casos como este son relatados actualmente por las personas que han estado cerca de un ovni.


Un OVNI presente en el nacimiento de Jesús

Protoevangelio de Santiago
“Entonces la partera se puso en camino con él (se refiere a José). Al llegar al lugar de la gruta, se pararon, y he aquí que esta estaba sombreada por una nube luminosa…
De repente la nube empezó a retirarse de la gruta y brillo dentro (de la gruta) una luz tan grande que nuestros ojos no podían resistirla. Esta por un momento comenzó a disminuir hasta tanto que apareció el niño y vino a tomar el pecho de su madre Maria.
Otra vez las “nubes luminosas”. Mencionaré algo que por motivos de brevedad no he incluido: los síntomas del parto le habían llegado a Maria en pleno viaje a Belén, José la introduce en una cueva y va en busca de una partera, es aquí donde sucede la paralización mencionada en la cita anterior. Luego encuentra a una partera y regresa con ella a la cueva, donde ven este extraño objeto volador estacionado sobre la entrada de la cueva, luego el aparato volador empieza a retirarse, seguidamente el interior de la cueva se ilumina con una luz tan fuerte que cegó a José y a la partera. En los casos actuales de avistamientos de ovnis, muchas personas señalan lo mismo, estas naves emiten una potente luminosidad, que inclusive han iluminado la noche de tal forma que pareciese de día.
Luego la luz del interior de la cueva va disminuyendo hasta que una vez apagada, nace el niño Jesús.


El extasis de Maria

Libro de la Infancia de Jesús
“Cuando hube entrado para examinar a la doncella, la encontré con la faz vuelta hacia arriba, mirando al cielo y hablando consigo. Yo creo que estaba en oración y bendecía al Altísimo… le dije: dime, hija ¿no sientes por ventura alguna molestia o tienes algún miembro dolorido?
Mas ella continuaba inmóvil mirando al cielo, cual una sólida roca y como si nada oyese”.
La partera traída por José ingresa a la cueva y encuentra a Maria mirando hacia arriba, paralizada, en un estado de trance, tal como le sucede actualmente a las personas que tienen un encuentro cercano con ovnis o con sus tripulantes. ¿Cuántas casualidades, no?


Jesús nace a través de la teletransportación

“Yo por mi parte, quede llena de estupor y de admiración y el miedo se apodero de mi, pues tenia fija mi vista en el intenso resplandor que despedía la luz que había nacido. Y esta luz fuese poco a poco condensando y tomando la forma de un niño, hasta que apareció un referente, como suelen ser los hombres al nacer”.
Este relato, de la misma partera, nos muestra como fue el nacimiento de Jesús. Por los detalles del relato, es muy probable que los seres extraterrestres hayan usado una técnica de teletransportación o cambio de dimensión con el cuerpo del niño Jesús, para retirarlo del vientre de Maria, así es como ella pudo conservar su virginidad, aun después del parto.


Protoevangelio de Santiago
“Salome pues, introdujo su dedo en la naturaleza, mas de repente lanzó un grito diciendo: ¡ay de mi! ¡Mi maldad y mi incredulidad tienen la culpa! por tentar al Dios vivo se desprende de mi cuerpo mi mano carbonizada”.
Salomé es una segunda partera que llego a la cueva, como no podía creer que Maria seguía siendo virgen, para comprobarlo introdujo su dedo en la vagina de Maria, y por hacer esto tuvo algún tipo de quemadura. Este hecho seria una prueba fundamental que sustenta la hipótesis que Jesús nació por una técnica de tele transportación, ya que como había pasado poco tiempo desde que ocurrió el nacimiento y la llegada de Salomé, habría quedado algún tipo de radiación en toda la zona del bajo vientre de Maria, que ocasiono la lesión en la mano de Salomé.


Un OVNI guió a los 3 reyes magos

Apócrifo de Mateo
“…vinieron a Jerusalén unos magos procedentes del Oriente, trayendo consigo grandes dones. Estos preguntaron con toda solicitud a los judíos: ¿Dónde esta el rey que os ha nacido? Pues hemos visto su estrella en el Oriente y venimos a adorarle.
Mas adelante: “Y mientras avanzaban en el camino, se les apareció la estrella de nuevo e iba delante de ellos, sirviéndoles de guía hasta que llegaron por fin al lugar donde se encontraba el Niño. Al ver la estrella, los Magos se llenaron de gozo.
Después entraron en la casa y encontraron al Niño en el regazo de su madre”.
Una estrella inteligente que guía a los Magos ¿?, una estrella no realiza ese tipo de movimientos ¿Cómo una estrella va a aparecer nuevamente delante de unas personas que deciden emprender nuevamente su viaje?, ¿acaso es posible que una estrella sepa cuando unas personas van a proseguir su camino? Además una estrella no pudo haberse acercado tanto a la tierra para servir de guía a unas personas, habría originado un caos en todo el Universo, y menos aun, ninguna estrella puede estacionarse, la supuesta estrella se estaciono sobre el lugar donde se encontraba el Niño Jesús.
Lo que guió realmente a los Magos fue un ovni, que si puede desplazarse libremente dentro de nuestra atmósfera, y haberse detenido en el lugar correcto.


Encuentro de Abraham con un ser extraterrestre y su nave espacial

Apócrifo de Abraham 18,11-12
“Detrás del ser vi un carruaje con ruedas flamígeras, y cada rueda estaba llena de ojos a su alrededor, y encima de las ruedas había un trono, y este aparecía cubierto de fuego que fluctuaba en torno suyo”.
Una descripción muy precisa de un ovni, al referirse a ruedas, se trataría de las capas horizontales que forman la estructura de estos aparatos, menciona además que cada rueda estaba llena de ojos, se trataría de las ventanillas que dispone el ovni, y se encuentran ubicadas a esa altura. Al decir trono, esto hace recordar a las naves pleyadianas, que poseen la característica de tener una especie de corona en su parte superior.


El viaje de Enoc al espacio

Libro de Enoc
El cronista del Pentateuco (es decir, de los cinco libros atribuidos a Moisés) dice que el profeta Enoc vivió 365 años. Las primeras noticias acerca de la existencia del Libro de Enoc llegaron a Europa hacia comienzos del siglo XVIII. No murió sino que fue arrebatado y llevado a los cielos por un carro de fuego. Veamos ahora un informe del astronauta Enoc que viaja por el espacio:
"Condujeron me entonces a los cielos. Yo entré hasta detenerme frente a un muro, que parecía hecho de sillares de cristal y estaba rodeado de lenguas de fuego. Al verlo sentí temor, pero atravesé las lenguas de fuego y me vi ante un gran palacio hecho de cristal labrado. Las paredes de aquel palacio semejaban un suelo embaldosado de placas de vidrio y el piso era también de cristal. El techo era como el firmamento de las estrellas y los rayos, habitado por querubines de fuego, y la cubierta parecía como de agua. Un océano de fuego rodeaba las paredes, y las puertas también ardían de resplandor. Luego llegué a otro palacio o morada, más grande que el anterior. Todas sus puertas estaban cubiertas de par en par. Era algo nunca visto en magnificencia, lujo y grandeza. El suelo era de fuego, los cielos rasos de rayos y círculos de estrellas, y el techo de vivas llamaradas. Allí divisé un trono muy alto Parecía como constelado de rocío y relucía todo alrededor como el sol a mediodía. Por debajo del trono brotaban torrentes llamas, y no se podía mirar de frente. En el trono estaba sentada la gran Majestad; sus ropas relucían más que el sol y eran más blancas que la nieve pura. Diez mil veces diez mil consignatarios la rodean, y tienen poder para hacer todo cuanto le place. Y los que se hallan a su lado no se apartan de ella ni de día ni de noche, no se alejan un punto. Entonces me sacaron de allí y me condujeron a otro lugar. Vi los parajes de las luces y los pañoles que guardan los rayos y los truenos. Vi el nacimiento de todas las aguas de la tierra y el nacimiento de los abismos. Vi el sillar fundamental de la Tierra, y vi los cuatro vientos que sustentan la Tierra y la fortaleza del firmamento. Vi los vientos del cielo que sustentan y mueven el disco del Sol y todas las estrellas. Vi los vientos que arrastran las nubes sobre la Tierra; vi los caminos de los ángeles, y en el confín de la Tierra vi la fortaleza del firmamento sobre ella. Vi un abismo insondable con columnas de fuego celestial, y vi que las columnas de fuego caían hacia abajo y no podía sondearse su profundidad ni su altura. Después de este abismo vi un lugar donde no existía la fortaleza del firmamento, ni la tierra firme abajo, ni el océano. Allí no alentaba ni siquiera un pájaro; era un lugar desierto y temeroso. Allí vi siete estrellas como siete montañas terribles. Cuando pregunté qué era aquel lugar, el ángel me dijo: "Éste es el confín donde terminan el cielo y la Tierra". Y pasé adelante hasta llegar a un lugar donde no había nada. Y había en él un fuego que llameaba, inextinguible, y aparecía cortado por abismos sin fondo en donde se precipitaban grandes columnas de llamas...".

Enoc describe inequívocamente su participación en un viaje espacial, empleando las comparaciones que le permitía su vocabulario y que sus contemporáneos podían entender para hacerse una idea del acontecimiento. Como en el caso de Ezequiel, la narración empieza cuando el módulo de aterrizaje despega al encuentro de la nave nodriza. A partir de este momento, Enoc no sale de su asombro y su espanto.

El cronista ignora de qué materiales está construido el módulo espacial. El casco, con su revestimiento antitérmico exterior, ha de parecerle forzosamente de cristal, pues esto lo había él y sus contemporáneos en los templos y palacios. Recordemos: "Una cosa que se parece a...". Las toberas de los cohetes, funcionando ya para el despegue, escupen lenguas de fuego. El interior del vehículo, hecho de materiales análogos a los del casco, también se parece a una construcción de cristal. Lo que Enoc confunde con el techo no es, evidentemente, sino el firmamento visto desde una escotilla. Claro que el primitivo desconoce la existencia de un cristal refractario, cuya transparencia deja ver las estrellas. El mar de fuego que rodea el módulo espacial no es otra cosa sino la intensa luz solar, no atemperada por ninguna atmósfera, que baña el escudo exterior reflectante del casco.

Por sencillo que sea el texto, ni siquiera nosotros podríamos entenderlo si no hubiéramos visto las maniobras de ataque espacial, realizadas por las estaciones americanas y rusas. Como aquella en que los dos vehículos se acoplaron y los rusos pasaron a través de una escotilla, de su pequeña cápsula a la más espaciosa de los americanos. En una maniobra semejante, aunque a escala mucho mayor, toma parte Enoc cuando dice que llegó a otro "palacio o morada" mayor que el anterior. Una vez más les fascina la orgía de reflejos y luces (lo cual es comprensible, si tenemos en cuenta que él estaba acostumbrado a vivir en una reducida y lógica tienda). De nuevo le faltan las palabras corrientes para contar a sus paisanos sus impresiones de la aventura.

Allí en la casa grande es conducido a presencia del jefe de la expedición, de la "gran Majestad". Para Enoc no puede ser otra cosa sino una gran majestad, puesto que todos le obedecen y él no recibe órdenes de nadie. El atuendo del comandante le parece relucir más que el Sol y ser más blanco que la nieve. Tales comparaciones no deben asombrarnos; recordemos que Enoc y los suyos llevaban ropas bastas, hechas de pelo de cabra. El traje de astronauta le parece tan majestuoso, que se pierde en exageraciones absurdas en apariencia. Hay que estar ciego para seguir aceptando que esa descripción de una cápsula espacial es una "visión", un sueño o un arrebato místico. La evasiva hacia lo que no puede verificarse es inadmisible cuando la observación es tan exacta que no puede corresponder de ninguna manera a los balbuceos de un visionario. Pero Enoc menciona, asimismo, una larga serie de datos y cifras que acaban de reducir a la más completa nulidad las desesperadas objeciones de los partidarios de la interpretación sobrenatural.

"Vi los pañoles que guardan los rayos". Desde luego, ésa no es una observación que pueda hacerse desde la joroba de un camello. En cambio, a enormes alturas sí pueden identificarse los "pañoles" de donde sale el rayo. Se sabe que los relámpagos son tremendas descargas en forma de chispa; entre nubes de distinta carga eléctrica se forman unos canales de ionización. Sólo cuando estos canales interceptan un accidente del suelo, u otro frente de nubes electrizado, se produce la descarga principal y las "columnas de llamas celestiales". Hasta que esto ocurre, es como si el potencial del rayo estuviese almacenado en un pañol. Tengamos un poco de indulgencia para con Enoc! Él no tenía ni idea de lo que era la electricidad, ni conocía el inmenso resplandor que produce en la alta atmósfera una descarga completamente corriente, de una energía equivalente a unos 100 kilovatios/hora. Las tensiones pueden llegar fácilmente a varios centenares de millones de voltios. Naturalmente, a la altura en que presenciaba Enoc estos fenómenos era el fuego del cielo!

Dice el profeta que vio el nacimiento de todos los caudales de la Tierra; describe la tierra de nadie en la alta atmósfera, adonde no llegan los pájaros, asi como la zona mortalmente helada donde desaparecen los horizontes, "el confín donde terminan el cielo y la Tierra".


Como se ve, los evangelios apócrifos nos permiten conocer muchas cosas que no están incluidas en la Biblia, estos libros cuentan con tanta credibilidad como los 4 elegidos por la Iglesia, incluso son más confiables, ya que no están manipulados por la corrupta “mano” eclesiástica. En estos libros, al igual que en la Biblia se encuentran abundantes avistamientos de ovnis, encuentros y contactos con seres extraterrestres que maravillaron a la gente de aquella época con su ciencia y tecnología, a la que llamaron milagros o manifestaciones divinas.
Tenia que haber una respuesta racional a todo aquello que sucedió hace cientos de años, y el estudio de los ovnis nos permite conocer esa respuesta, al lado siempre, de la verdad.
Cómo usar y preparar jugo de cebolla para crecer y prevenir la caída del pelo


Muchas personas se enfrentan al problema de pérdida de cabello. A pesar de que perder 50 a 100 cabellos por día es considerado como normal, perder el pelo causa preocupación y el estrés mental en las personas. Por otra parte, la pérdida de cabello aguda puede afectar los niveles de confianza de una persona. Hay muchos remedios naturales que son capaces de inducir el crecimiento del cabello adecuado, y el más importante y eficaz entre ellos es el jugo de cebolla.

Método natural y seguro

Es completamente seguro usar la cebolla para prevenir la pérdida de cabello y promover el crecimiento del mismo ya que la cebolla, ayuda en el crecimiento del pelo sin efectos secundarios o causar alergias. No hay necesidad de usar productos químicos agresivos en el cabello cuando se tiene un método fácilmente disponible, barato y seguro para promover el crecimiento del cabello. Puedes usar cebolla como un remedio natural si se va desvaneciendo la línea del pelo o los parches de calvicie, siempre y cuando, la causa de la misma sea por ciertos factores que tienen solución.



¿Puede la cebolla ayudar en el crecimiento del pelo?

La mayoría de las personas se muestran escépticos sobre el uso de la cebolla para el crecimiento del cabello. Estudios científicos sobre los remedios naturales para la pérdida del cabello, han demostrado que la aplicación de jugo de cebolla y el consumo de la cebolla, es útil en el control de la pérdida del cabello y otros problemas relacionados con el cabello, tales como la caspa, las infecciones por hongos y las infecciones por levaduras. Se ha encontrado que el jugo de la cebolla es también eficaz en la prevención de encanecimiento prematuro del pelo.

¿Cómo ayuda la cebolla en el crecimiento del pelo ?

La mayoría de las personas no son conscientes de cómo las cebollas son eficaces en la promoción del crecimiento del cabello. Las cebollas tienen un rico contenido de azufre. Los jugos de cebolla, cuando se aplican sobre el cuero cabelludo, solos o en combinación con otros remedios para la pérdida de cabello, pueden mejorar la circulación sanguínea en el cuero cabelludo. El azufre también mejora la producción de tejidos de colágeno que es necesario para el crecimiento del cabello. El cabello crece a partir de los folículos pilosos en el cuero cabelludo, y el aumento de suministro de sangre al cuero cabelludo, trae mejores nutrientes y alimento a los folículos y promueve el crecimiento del cabello. El contenido de azufre en el jugo también tiene propiedades anti-bacterianas y previene el crecimiento de hongos y bacterias en el cuero cabelludo que reduce las posibilidades de perder pelo debido a estas infecciones. El jugo de cebolla aumenta la fuerza del cabello y evita el adelgazamiento y la rotura. Puedes lograr un mejor volumen a tu cabello aplicando regularmente el jugo de la cebolla en el cuero cabelludo.

Cebolla para crecer el pelo más rápido

Para lograr el crecimiento del cabello con la ayuda de jugo de cebolla, necesitas extraer el jugo de las cebollas y aplicarlo en el cuero cabelludo a fondo. Aunque, el jugo tiene un olor punzante, el remedio es muy eficaz en el logro de los resultados que necesitas. Necesitas mantener el jugo en el cuero cabelludo durante por lo menos 30 minutos. Puedes mantenerlo por más tiempo si vas a ser capaz de soportar el olor del jugo. Enjuaga el jugo con agua y un champú suave. Tendrás que repetir este remedio por lo menos tres veces a la semana durante al menos dos meses para ver los resultados. Este es un remedio natural y tomará algún tiempo para dar el resultado esperado.

¿Cómo hacer jugo de cebolla para el crecimiento del cabello?

Es muy fácil y sencillo de hacer el jugo de cebolla para el crecimiento del cabello. Puedes utilizar un procesador de alimentos o licuadora, rallador o un exprimidor para extraer el jugo. Pelar el número requerido de las cebollas de acuerdo con la longitud de tu pelo y cortarlas en trozos. Puedes poner en la licuadora o exprimidor y ejecutarlo para obtener la cantidad necesaria de jugo. Para extraer el jugo utilizando rallador, cortar la cebolla en dos mitades y rallar cada mitad, exprimir el jugo de cebolla rallada con la mano o una gasa para filtrar.

Fuente: myhealthtips.in
Investigación y traducción al español: equpo de Vida Lúcida
Toda la traducción al español con derechos reservados.
Si quieres iluminar el sufrimiento del mundo… elimina todo lo oscuro que hay en ti. En verdad el mayor regalo que tienes para ofrecer es el de tu propia transformación.
Lao Tsé.

Caballeros de la Orden del Sol

lunes, 27 de octubre de 2014

“La rosa de Paracelso” de J. L. Borges
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“…Paracelso se quedó solo. Antes de apagar la lámpara y de sentarse en el fatigado sillón, volcó el tenue puñado de ceniza en la mano cóncava y dijo una palabra en voz baja….


blanc.1 - copiaEn su taller que abarcaba las dos habitaciones del sótano, Paracelso pidió a su Dios, a su indeterminado Dios, a cualquier Dios, que le enviara un discípulo. Atardecía. El escaso fuego de la chimenea arrojaba sombras irregulares. Levantarse para encender la lámpara de hierro era demasiado trabajo. Paracelso, distraído por la fatiga, olvidó su plegaria. La noche había borrado los polvorientos alambiques y el atanor cuando golpearon la puerta. El hombre, soñoliento, se levantó, ascendió la breve escalera de caracol y abrió una de las hojas. Entró un desconocido. También estaba muy cansado. Paracelso le indicó un banco; el otro se sentó y esperó. Durante un tiempo no cambiaron una palabra.

El maestro fue el primero que habló:

- Recuerdo caras del Occidente y caras del Oriente – dijo no sin cierta pompa. No recuerdo la tuya. ¿Quién eres y qué deseas de mí?

- Mi nombre es lo de menos -replicó el otro -. Tres días y tres noches he caminado para entrar en tu casa. Quiero ser tu discípulo. Te traigo todos mis haberes.

Sacó un talego y lo volcó sobre la mesa. Las monedas eran muchas y de oro. Lo hizo con la mano derecha. Paracelso le había dado la espalda para encender la lámpara. Cuando se dio vuelta advirtió que la mano izquierda sostenía una rosa. La rosa lo inquietó.

Se recostó, juntó la punta de los dedos y dijo:

- Me crees capaz de elaborar la piedra que trueca todos los elementos en oro y me ofreces oro. No es oro lo que busco, y si el oro te importa, no serás nunca mi discípulo.

- El oro no me importa- respondió el otro.

- Estas monedas no son más que una parte de mi voluntad de trabajo. Quiero que me enseñes el Arte. Quiero recorrer el camino que conduce a la Piedra.

Paracelso dijo con lentitud:

- El camino es la Piedra. El punto de partida es la Piedra. Si no entiendes estas palabras, no has empezado aún a entender. Cada paso que darás es la meta.

El otro miró con recelo. Dijo con voz distinta:

- Pero… ¿hay una meta?

Paracelso se rió.

- Mis detractores, que no son menos numerosos que estúpidos dicen que no, y me llaman un impostor. No les doy la razón, pero no es imposible que sea un iluso. Sé que “hay” un Camino.

Hubo un silencio, y dijo el otro:

- Estoy listo a recorrerlo contigo, aunque debamos caminar muchos años. Déjame cruzar el desierto. Déjame divisar siquiera de lejos la Tierra Prometida, aunque los astros no me dejen pisarla. Quiero una prueba antes de emprender el camino.

- ¿Cuándo?- preguntó con inquietud Paracelso.

- Ahora mismo – contestó con brusca decisión el discípulo.

Habían empezado hablando en latín; ahora, en alemán. El muchacho elevó en el aire la rosa.

- Es fama -dijo – que puedes quemar una rosa y hacerla resurgir de la ceniza, por obra de tu arte. Déjame ser testigo de ese prodigio. Eso te pido, y te daré después mi vida entera.

- Eres muy crédulo- dijo el maestro-. No he menester de la credulidad; exijo la fe.

El otro insistió.

- Precisamente porque no soy crédulo quiero ver con mis ojos la aniquilación y la resurrección de la Rosa.

Paracelso la había tomado, y al hablar jugaba con ella.

- Eres crédulo – dijo-. ¿Dices que soy capaz de destruirla?

- Nadie es incapaz de destruirla – dijo el discípulo.

- Estás equivocado. ¿Crees, por ventura, que algo puede ser devuelto a la nada? ¿Crees que el primer Adán en el Paraíso pudo haber destruido una sola flor o una brizna de hierba?

- No estamos en el Paraíso – habló tercamente el muchacho; – aquí, bajo la luna, todo es mortal.

Paracelso se había puesto de pie e inquirió:

- ¿En qué otro sitio estamos? ¿Crees que la divinidad puede crear un sitio que no sea el Paraíso? ¿Crees que la Caída es otra cosa que ignorar que estamos en el Paraíso?

- Una rosa puede quemarse- desafió el discípulo.

-Aún queda el fuego en la chimenea. Si arrojamos esta rosa a las brasas, creerías que ha sido consumida y que la ceniza es verdadera. Te digo que la rosa es eterna y que solo su apariencia puede cambiar. Me bastaría una palabra para que la vieras de nuevo.

- ¿Una palabra?- dijo con extrañeza el discípulo-. El atanor está apagado y están llenos de polvos los alambiques. ¿Qué harías para que resurgiera?

Paracelso lo miró con tristeza.

- El atanor está apagado – repitió – y están llenos de polvo los alambiques. En este tramo de mi larga jornada uso de otros instrumentos.

- No me atrevo a preguntar cuáles son – dijo el otro con astucia o con humildad.

- Hablo del que usó la divinidad para crear los cielos y la tierra y el invisible Paraíso en que estamos, y que el pecado original nos oculta. Hablo de la Palabra que nos enseña la ciencia de la Kabalah.

El discípulo dijo con frialdad:

- Te pido la merced de mostrarme la desaparición y aparición de la rosa. No me importa que operes con alquitaras o con el Verbo.

Paracelso reflexionó. Al cabo, dijo:

- Si yo lo hiciera, dirías que se trata de una apariencia impuesta por la magia de tus ojos. El prodigio no te daría la fe que buscas: Deja, pues, la rosa.

El joven lo miró, siempre receloso. El maestro alzó la voz y le dijo:

- Además, ¿quién eres tú para entrar en la casa de un maestro y exigirle un prodigio? ¿Qué has hecho para merecer semejante don?

El otro replicó, tembloroso:

- Ya sé que no he hecho nada. Te pido en nombre de los muchos años que estudiaré a tu sombra que me dejes ver la ceniza y después la rosa. No te pediré nada más. Creeré en el testimonio de mis ojos.

Tomó con brusquedad la rosa encarnada que Paracelso había dejado sobre el pupitre y la arrojó a las llamas. El color se perdió y solo quedó un poco de ceniza.

Durante un instante infinito esperó las palabras y el milagro.

Paracelso no se había inmutado. Dijo con curiosa llaneza:

- Todos los médicos y todos los boticarios de Basilea afirman que soy un embaucador. Quizá están en lo cierto. Ahí está la ceniza que fue la rosa y que no lo será.

El muchacho sintió vergüenza. Paracelso era un charlatán o un mero visionario y él, un intruso, había franqueado su puerta y lo obligaba ahora a confesar que sus famosas artes mágicas eran vanas.

Se arrodilló, y le dijo:

- He obrado imperdonablemente. Me ha faltado la fe, que el Señor exigía de los creyentes. Deja que siga viendo la ceniza. Volveré cuando sea más fuerte y seré tu discípulo, y al cabo del Camino veré la rosa.

Hablaba con genuina pasión, pero esa pasión era la piedad que le inspiraba el viejo maestro, tan venerado, tan agredido, tan insigne y por ende tan hueco. ¿Quién era él, Johannes Grisebach, para descubrir con mano sacrílega que detrás de la máscara no había nadie?

Dejarle las monedas de oro sería una limosna. Las retomó al salir. Paracelso lo acompañó hasta el pie de la escalera y le dijo que en esa casa siempre sería bienvenido. Ambos sabían que no volverían a verse.

Paracelso se quedó solo. Antes de apagar la lámpara y de sentarse en el fatigado sillón, volcó el tenue puñado de ceniza en la mano cóncava y dijo una palabra en voz baja.

Y la rosa resurgió.

sábado, 25 de octubre de 2014

Los guardianes del Santo Grial
Sanat Kumara Y Los 144 000