lunes, 26 de noviembre de 2012

La Hermandad Blanca

Hace miles de años, 32 seres extraterrestres, representando a diferentes civilizaciones unidas por las fuerzas de la Luz, llegaron a la Tierra para constituir un Gobierno Interior Positivo, la Hermandad Blanca del planeta. Ello ocurrió en el antiguo desierto de Shamo, el actual Gobi que comparten China y Mongolia.

Era la semilla de la luz, el llamado de alerta a la humanidad ante un momento definitivo y definitorio, y que nacería desde las más remotas y misteriosas arenas del desierto asiático. Sería la ciudad matriz, el "foco de la Iluminación": Shamballa, centro espiritual del mundo intraterrestre de Agharta.

Hoy en día no es difícil escuchar de boca de los Lamas del Tíbet la existencia de este enclave, fundado en el pasado por "los Maestros del Cosmos" con el objetivo de contrarrestar la influencia de la oscuridad en el mundo, y constituir un foco de luz e información destinado al hombre del futuro que deberá reestablecer el orden perdido entre el Cielo y la Tierra.

Valiéndose de su avanzada tecnología, y de un poderoso disco dorado que construyeron con elementos de la Tierra y de sus propios mundos, lograron "leer" del denominado Registro Akáshico (que no sería nada más que el cinturón magnético de Van Allen) la historia y origen de nuestro planeta, así como el posible futuro del mismo como una consecuencia lógica de todo cuanto había ocurrido. Esta información es llamada "El Libro de los de las Vestiduras Blancas", aunque realmente se trata de una suerte de biblioteca cósmica que consiste en extraños cristales de roca y planchas metálicas con ideogramas. Esta información, en su momento, será revelada para que el ser humano escuche su verdadero pasado y origen, comprenda su presente, y sobre esta base construya un futuro de paz y armonía en la Tierra de la mano de otras civilizaciones del Universo.

Luego de los 32 Maestros extraterrestres que vinieron al desierto de Gobi, aproximadamente hace unos 12.000 años, continuó lo que podríamos denominar la "segunda generación" de la Hermandad Blanca, esta vez compuesta por sobrevivientes de la Atlántida que se habían establecido en refugios subterráneos en diversas partes del mundo. Actualmente, los descendientes de aquellos que sobrevivieron a la destrucción del mundo perdido de Platón, aún continúan viviendo en el mundo subterráneo, custodiando y protegiendo los archivos que hablan del "conocimiento invisible" reservado para la humanidad.

Paititi o El Dorado, en las misteriosas selvas del Perú; Monte Shasta en California; la Sierra del Roncador en el Mato Grosso brasileño; las Cavernas del Alto Egipto o el Lago Titicaca en el altiplano peruano-boliviano, son algunos de los puntos más poderosos que evocan el mundo secreto de los Guardianes del Conocimiento Eterno.

La Hermandad Blanca está en el corazón de cada caminante; en cada rastro de polvo en las sandalias del monje silencioso; en el amanecer destellante y en fulgor de las estrellas de la noche; es pues el llamado de los siglos, el tiempo sin tiempo, la clave del despertar de la Humanidad.

Pero, ¿quiénes son aquellos Maestros? ¿Cómo viven en sus mundos intraterrenos?¿Por qué su empeño en ayudar al ser humano en su tránsito a niveles superiores de consciencia? ¿Qué significa aquel Disco Solar y la información que en sus mundos custodian? Y sobre todo: ¿Nosotros seremos ellos?...

Esperamos que nuestro humilde aporte en este sitio WEB, donde desarrollamos diferentes temas de investigación en torno a la Hermandad Blanca, pueda contribuir con su cuota de luz y entendimiento para comprender una vez más que no estamos solos en el Universo y en la Tierra, y que un destino cósmico aguarda nuestra comprensión y determinación final: Fundirnos con nosotros mismos y las estrellas.


EL SER HUMANO

Contacto es comunicación. Es establecer el puente de unión de mentes y almas, orientándolas hacia un fin trascendente como es el de crear condiciones de realización personales y colectivas. Contacto es comunicación, y comunicación es en este tiempo, comunión en la acción.

Del Guía Oxalc.

¿Por qué el contacto con nuestros Hermanos del Interior y las reponsabilidades intríncicas del acercamiento?; ¿qué papel debe desempeñar el Hombre comprometido?; ¿qué aprendemos y a qué nos atenemos? Estos son algunos de los cuestionamientos que nos hacemos al conocer esta maravillosa y misterosa historia de los Seres que nos acompañan en el interior del globo terráqueo. Las razones del contacto, han sido expresadas por ellos mismos, precisamente por medio de diversas cominicaciones. Esto lo que han transmitido:

"El contacto con la Hermandad Blanca se hace para elevar los niveles de conciencia de aquellos a quienes les toca un rol más específico en la Misión. Este no se dará en la forma que muchos se imaginan, sino obedeciendo a planes que fueron revisados y preparados cuidadosamente. Esta preparación se hizo necesaria para obtener a través de los activadores mentales, todo aquello que en algún tiempo les fue suministrado.

"El contacto requiere una labor consciente y personal. No es cuestión de eventos pasajeros, emocionales o espectaculares; tampoco pueden pensar en figuraciones personales.

"Lo que obtendrán del contacto con la Hermandad Blanca será para poner en marcha una serie de mecanismos que no sólo tienen que ver con la Misión, sino con toda la humanidad. La responsabilidad es tan grande que si no estuvieran de verdad preparados y pretendieran asumir un riesgo de esa naturaleza, se acarrearían un karma muy grande...

"Ya les dijimos anteriormente que por sobre todas las cosas, Rahma tiene una Misión particular, que es la de "salvar" al "Hombre", entendiéndose como el rescate de la humanidad interior que llevan dentro".

De los Guías Oxalc, Anitac, Titinac

"El contacto procura un compromiso con la humanidad y con el cambio de vida. Es esto lo que nuestra presencia y la de otras entidades interdimensionales como parte del contacto buscamos apoyar, que mantengan el interés y la dedicación por encontrar su propia superación.

"El contacto es establecer una conexión a múltiples niveles con la humanidad y con el universo circundante, pero también es una prueba de crecimiento personal y colectivo. Por ello cada experiencia de contacto requiere preparación y disciplina, pero no para merecer ver cosas, ni para imaginarse cosas, sino para mantener la ecuanimidad durante el desarrollo de los acontecimientos, fortaleciéndose uno mismo y aprendiendo a sensibilizarse cada vez más, a la vez, percatarse de ciertos otros acontecimientos que en condiciones normales les habrían pasado inadvertidos.

"Todos podemos aprender y enseñarnos mutuamente, esto lo decimos porque a algunos les tocará develar cosas, mientras que a otros su labor les llevará a recordar otras. Y esto ha sido previsto así por cuanto obedece a un Plan Cósmico dispuesto por las Grandes Mentes del Universo para vuestro planeta, por medio de él, pero no solamente él".

Del Guía Oxalc.



EL DISCO SOLAR:

"El Disco Solar es una representación de la estrella que mantiene en equilibrio este sistema planetario, es la imagen del Sol Central de la galaxia, aquel que alimenta la Tierra con energía de la Luz Violeta, por ello se denomina Sol Manásico, que a su vez es la representación del Padre-Madre-Creador. Es el emblema de la Hermandad..."

Alcir, Maestro intraterrestre

En nuestra labor de Misión a lo largo de estos últimos años se ha venido hablando de un disco metálico el cual acompañó a distintas civilizaciones del ayer, y cuyo significado para la humanidad es de indescriptible valor. Basándonos en la información suministrada por Ricardo González en su libro "Los Maestros del Paititi", he aquí una rápida reseña del bien denominado, Disco Solar, el sagrado emblema de la Hermandad Blanca.

El Equilibrio
La llegada de los Mentores de la Luz

Después de la destrucción de la Atlántida, una fuerza interplanetaria de paz llegó a la Tierra para fundar lo que sería la Gran Hermandad Blanca de nuestro mundo; de esta forma se conseguiría el equilibrio necesario para que el ser humano pudiera continuar con su proceso de evolución.

Estos 32 Maestros extraterrestres se ubicaron en galerías subterráneas en una región secreta del desierto de Gobi en Asia. Desde allí velarían por la quinta humanidad.
Cada uno de ellos representaba una determinada civilización del espacio; su honda sabiduría y profundo amor por la vida los calificaba como los más aptos para llevar a cabo la misión de incorporar en nuestro mundo la semilla de la Luz.
Una vez los Mentores de la Luz se establecieron en sus Salones de Amenti (templos intraterrestres que ya habían sido acondicionados por seres procedentes de Sirio), construyeron un impresionante disco metálico, hecho con una extraña aleación de minerales extraterrestres y de nuestro planeta.

Se trataba pues, del Disco Solar, una llave que abre las puertas entre las dimensiones y que puede "llevar" al planeta entero al Real Tiempo del Universo. Así mismo, el Disco representaba al Sol Central de la galaxia, fuente importante de energía que llega a toda nuesta Vía Láctea, bañándola con la transmutadora fuerza de la Luz Violeta.
Está demás afirmar que las radiaciones solares o energía Cilial de nuestro propio Sol, son también canalizadas por el poderoso Disco de los Maestros. En los mundos evolucionados se aprovecha al máximo el poder de las estrellas.

El Disco Solar se constituiría en el santo emblema de la Hermandad Blanca, representado gráficamente con la figura de tres círculos concéntricos: los tres planos, los tres universos, la trinidad sagrada y la Ley del triángulo.
No obstante, la Jerarquía venida del espacio sabía que no podría prolongarse indefinidamente en sus cuerpos físicos. Fue entonces que los 32 Mentores de la Luz vieron en los Estekna-Manés, que habían sobrevivido a la destrucción de la Atlántida, el reemplazo perfecto.

En manos sagradas
Los Estekna-Maneses toman la posta

En la Atlantida, un Estekna-Manés o Guardián de Registros era un ser que requería poseer físicamente los códigos genéticos de una raza del espacio y otra de la Tierra; es decir un Mestizo o Estekna. Además el guardián debía haber superado las más duras pruebas que lo ratificaban como un Mentor o Manés. El desarrollo de facultades psíquicas y el camino espiritual (es decir, la evolución en los tres planos, físico, mental y espiritual) fue el derrotero de aquellos atlantes que se mantuvieron firmes por las sendas de la Luz. Luego de ello, los Altos Maestros de la naturaleza entregaban al nuevo Guardián un poder, para que éste defienda los archivos de su pueblo que estarían en su custodia.

A su vez los Estekna-Maneses que lograron escapar de la catástrofe, se refugiaron en los recintos subterráneos que habían previsto; allí permanecerían custodiando los anales que rescataron de la Atlántida, así como algunas de las máquinas de su extinta civilización...

Entre las afirmaciones que Alcir brindó, se encontraba la historia de los "Tres Héroes", altos líderes de la Atlántida y que en todo momento velaron por la seguridad de los registros. Fueron ellos los que sugirieron emigrar a moradas subterráneas que serían construidas en todas partes del mundo; los Tres Héroes fueron también los que recibieron de los 32 Mentores de la Luz el sagrado Disco Solar y los archivos.

Así, los Mentores, luego de confiarles la magna obra, le entregaron el Disco Solar, que sería colocado en un templo subterráneo cerca al actual lago Titicaca. Este lugar era llamado "Ciudad Eterna", la antigua Wiñaymarca del gran Huyustus, el primer Gran Maestre de los sacerdotes salvados de las aguas.


Ciudad Eterna
El Disco en su esplendor

Ciudad Eterna se mantuvo activa por miles de años; su maravillosa arquitectura se erguía desde las galerías intraterrenas hasta sobrepasar la helada superficie andina, mostrando sus colosales paredes y sus finos grabados en la roca. Este centro espiritual, la legendaria Wiñaymarca, que otrora fue resplandeciente en las cercanías del lago sagrado, cobijó una estirpe de sabios, herederos de un conocimieto antiguo y de una noble responsabilidad; así era Ciudad Eterna, cuyo único testimonio se ampara en las leyendas y en las ciclópeas ruinas de Tiahuanaco.

No obstante, su conformación pacífica e inofensiva la transformaría en un blanco sencillo para los aguerridos pueblos que habían surgido. Ante la amenaza, los Maestros pusieron a salvo el Disco Solar, y sellaron la entrada del templo subterráneo que lo albergaba. Los invasores nunca encontrarían el recinto secreto, aunque dieron muerte a varios sacerdotes de la ciudad.

Uno de los descendientes directo de Huyustus se dirigió hacia una isla del gran lago sagrado, él sabía en qué lugar - la actual isla del Sol en Bolivia - se encontraba un antiguo túnel que le ayudaría a escapar del peligro. Este hombre, hábil e inteligente, sería conocido más tarde como Manco Cápac o Ayar Manco.

Manco Cápac comprobó que muchos hombres se hallaban en estado de barbarie, y lejos de sentir rechazo hacia ellos, se apiadó del ritmo tan violento que llevaban. Fue así, que guiado por una fuerza superior, decidió ayudar a aquellos pueblos, para que estos conocieran la Luz de la civilización. La Confederación Galáctica aprobaba sus intenciones y le otorgó el apoyo necesario para iniciar lo que se denominaría Proyecto-Inca. Cabe mencionar que Manco Cápac no estaba solo. Ayudado por su hermana de sangre, quien es mencionada en las leyendas andinas como Mama Ocllo, iniciaron el proyecto.


El Gran Imperio de Manco Cápac
El Retorno del Disco Solar

El lugar para sembrar las bases de una nueva civilización se llevaría a cabo en el Qosqo (Cusco), lugar magnético que reunía las condiciones para servir de escenario a una elevada cultura. Los primeros tiempos de lo que podríamos llamar la "segunda dinastía Inca", - la primera corresponde a Tiahuanaco - transcurrieron con suma felicidad, paz y abundancia.

No pasaría tiempo para que Manco Cápac revelara la existencia del Disco Solar; así, antes de su muerte, le confió a Sinchi Roca, su sucesor, la entrada secreta al recinto subterráneo que se hallaba a orillas del lago Titicaca, conocido antiguamente como Mamacota o Puquinacoha (lugar de origen). El Disco fue hallado y de inmediato fue trasladado al Koricancha de Cusco, el templo de oro dedicado al astro solar.

Lamentablemente la sangre guerrera de los incas empezaría a surgir. Guiados por Sinchi Roca - curiosamente Sinchi significa guerrero en quechua- llevaron a cabo un plan que procuraba expandir el imperio más allá de los límites conocidos. En esta ocación la Gran Hermandad Blanca no se hallaba al margen de los acontecimientos.

Desde el centro principal de la Jerarquía, construido bajo tierra en las selvas de Madre de Dios (actual Perú) - luego de la destrucción de la Atlántida -, llegaron tres emisarios al Imperio, advirtiendo el desenlace fatal que se aproximaba. Los Maestros Incas sabían que los enviados del reino intraterrestre se hallaban en lo cierto, ya que diversas señales que habían venido observando apuntaban al final del Imperio Inca. Entonces, luego que se marcharon los emisarios, los ancianos quipumayoc del imperio escondieron todos los archivos que pudieron reunir de la cultura andina; de igual forma llevaron el Disco Solar hacia un lugar seguro. Un disco fabricado en oro puro, idéntico al original, sería puesto en reemplazo en la pared del Koricancha - esto para no despertar sospechas. Es interesante saber que el galeón español que se llevó la réplica del Disco Solar nunca llegó a su destino.

En 1533, con la peregrinación de Choque Auqui hacia la selva, el verdadero Disco Solar y los archivos serían puestos finalmente a salvo (la huida del legendario Choque Auqui - presunto hermano de Huáscar y Atahualpa-, junto con un amplio grupo de Maestros y demás personajes del Imperio hacia la jungla, obedecía a motivos muy profundos). Se dirigieron precisamente allí, al Antisuyo mítico, porque los incas sabían muy bien de la existencia de una ciudad de "dioses" muy antigua, y sólo comparable en esplendor con el Qosqo; es por ello que del quechua Paykikin Qosqo (parecido a Cusco) vendría la palabra Paititi.


El resguardo de Paititi
Esperando por la hora del Anrrom

Según el Maestro Alcir en su diálogo con Ricardo González, el Disco Solar se encuentra actualmente en Paititi.

- Los Mentores de la Luz engendraron el Sagrado Disco Solar, y este fue dado a los sobrevivientes de la Atlántida...
- ¿El Disco Solar? - preguntó Ricardo, ávido de conocer la respuesta.
- Sí, está aquí en Paititi.
La pantalla cambió y mostró una amplia habitación subterránea en donde se veía un impresionante disco métalico, de unos tres metros de diámetro y cubierto de una serie de símbolos entre los que resaltaba el tridente. Parecía hecho de oro y brillaba por si solo.
- El Disco Solar abre las puertas entre las dimensiones, pero sólo aquel que abra las puertas de su corazón merecerá estar físicamente ante él en representación de aquellos que no llegaron - dijo tajante y muy solemne, Alcir.

Los achivos históricos de Mu y Atlántida, que datan desde tiempos inmemoriables, se hallan reunidos en las galerías subterráneas de Paititi. Así mismo, los archivos perdidos del Imperio Inca y otras culturas que aun nos son desconocidas, se hallan también en el mundo interior. Además las planchas metálicas y los cristales de información que contienen pasajes extraídos del Registro Akáshico se hallan al lado de los archivos antes mencionados. Los 32 Mentores de la Luz dieron estas planchas de secreta simbología y los poderosos cristales a los sobrevivientes atlantes, junto con el sagrado Disco Solar, que es la llave entre las dimensiones y que, por consecuencia, podría "leer" el Archivo Akáshico, el cual es llamado por los Guías y Maestros, "El Libro de los de las Vestiduras Blancas".

Para mayor información sobre el libro, "Los Maestros del Paititi",de Ricardo González, por favor regrese a la primera página y haga click en Rahma Perú.



PAITITI

La llacta santa de Quañachoai - como denominan los hombres Q'eros a Paititi - sólo abrirá sus puertas cuando los requerimientos del Plan Cósmico así lo dispongan; nadie podría profanar el centro espiritual de los Paco-Pacuris o "Guardianes Primeros", ellos saben muy bien que el antiguo conocimiento depositado en las manos equivocadas atraería una nueva y descomunal destrucción, como las que hundieron a la Atlántida y a Mu.

Hombres Q'eros de Perú


Paititi es considerado en la actualidad por diversos investigadores como el enigma arqueológico de Sudamérica; sin embargo, no ha sido hallado y aún para muchos, la misteriosa ciudad perdida, sigue siendo tan sólo una leyenda difícil de probar.
No obstante, se sigue afirmando que en las selvas de Madre de Dios, en la zona sur oriental de Perú, existe una ciudad de piedra, con estatuas de oro erigidas en amplios jardines. Pero lo interesante de Paititi es que las leyendas señalan que, hasta hoy en día, la ciudad oculta estaría en plena actividad, y por si esto fuera poco, sería el lugar donde mora el último inca, esperando el momento de retornar al "mundo de afuera" para restituir el orden que se quebró en el pasado.


Las evidencias de la historia
Una leyenda con rastros marcados

Paititi fue - y lo sigue siendo - el objetivo de numerosas expediciones científicas y particulares. Estas últimas van a buscar el oro del Imperio Inca que habría sido escondido ante la llegada de los españoles; sin embargo, hoy por hoy sabemos que el verdadero tesoro oculto en Paititi, no es otra cosa que la verdadera historia de la humanidad.

La leyenda de Paititi ha perdurado en la mente de muchos hombres. Ya en el siglo XVII corría como reguero de pólvora la noticia de una ciudad fantástica, misteriosa , y que albergaba grandes tesoros que pertenecieron supuestamente a los incas.

Lo que más ha contribuido al conocimiento de la presunta existencia de Paititi son los pretroglifos de Pusharo. Estos extraños grabados habrían sido descubiertos en 1921 por el misionero dominico Vicente de Cenitagoya, hallándolos en una gigantesca roca que se acomoda a orillas del río Sinkibenia, considerado sagrado por los indios machiguengas. Más tarde, los petroglifos fueron observados por numerosos exploradores. Ya en 1970, el sacerdote y antropólogo Torrealba, fotagrafió y estudió los grabados. Muchos investigadores coinciden que los petroglifos no fueron hechos por los incas, entonces, ¿quién los hizo?

Pusharo no es la única evidencia de una obra humana en las enmarañadas selvas de Madre de Dios; también se han encontrado numerosas ruinas y hasta caminos parcialmente pavimentados. Las pirámides de Paratoari son una prueba fehaciente de estas obras. En diciembre de 1975, el satélite norteamericano Landsat 2, que formaba parte de un ambicioso proyecto de la NASA, logró unas extrañas fotografías en la misteriosa cadena del Pantiacolla. El enigma se inició cuando el satélite fotografió en esta zona unos "10 puntos" - debido a la altura -, agrupados en pares (2 filas de 5) que sugerían según posteriores análisis, pirámides de cima trunca de proporciones enormes.

Por si todo esto fuera poco, en la insólita meseta se han reportado numerosas expediciones desaparecidas, perturbaciones electromagnéticas en los instrumentos, "apariciones" de inusitadas luces, ruidos extraordinarios que parecen surgir del suelo, y para añadirles el ingrediente final, los relatos de los machiguengas, quienes afirman - con total naturalidad - que al otro lado - con esto se refieren al Pongo de Mainiqui - existe una civilización muy antigua que lo "sabe todo".

Paititi irradia su propia energía, cual foco de iluminación que aclara el camino y despierta las mentes dormidas; es así como esta radiación produce desórdenes electromagnéticos a los helicópteros que han querido acercarse a la zona.

Los solemnes roles de los Maestros
Ciencia y espíritu en equilibrio

Los Estekna-Maneses lograron reunir algunos de los ingeniosos artefactos que pudieron sobrevivir de la destrucción de la Atlántida. Según Alcir, Maestro del Paititi, esas máquinas pueden lograr cosas que hoy en día llamaríamos "milagros". Esta tecnología, bien empleada sería de gran beneficio para la medicina, ya que algunos artefactos eliminan selectivamente las células que están en proceso de degeneración. Asímismo, cuentan con adelantados sistemas de eliminación de toxinas, ya sean éstas por ingesta de alimentos o por radiaciones nocivas.

Por otro lado, una determinada serie de estos elaboradísimos artefactos permiten aprovechar la energía telúrica, almacenándola y convirtiéndola en una fuente de poder. También existen otras máquinas diseñadas para la canalización de energías provenientes del espacio. Estas máquinas que además se utilizan para irradiar la energía se asemejan a unos gigantescos "espejos".

Ahora bien, los recintos subterráneos de la Gran Hermandad Blanca no sólo guardan los avanzados artefactos, sino que custodian cosas más grandes y poderosas; es así que la eterna sabiduría se constituye en el tesoro más preciado por los Maestros.

Los achivos históricos de Mu y Atlántida, que datan desde tiempos inmemoriables, se hallan reunidos en las galerías subterráneas de Paititi. Así mismo, los archivos perdidos del Imperio Inca y otras culturas que aun nos son desconocidas, se hallan también en el mundo interior. Además las planchas metálicas y los cristales de información que contienen pasajes extraídos del Registro Akáshico se hallan al lado de los archivos antes mencionados. Los 32 Mentores de la Luz dieron estas planchas de secreta simbología y los poderosos cristales a los sobrevivientes atlantes, junto con el sagrado Disco Solar, que es la llave entre las dimensiones y que, por consecuencia, podría "leer" el Archivo Akáshico, el cual es llamado por los Guías y Maestros, "El Libro de los de las Vestiduras Blancas".

Es interesante saber que a pesar de tener una tecnología de punta a su alcance, los Maestros llevan una vida monástica, dedicados a la oración y al trabajo interno. Ellos se rigen por un código muy antiguo que denominan Decadrón, un conjunto de 10 elevadas leyes que orientan la evolución del mundo intraterreno.

En el monasterio interior existen salas especialmente diseñadas para la meditación, donde se lleva a cabo un diálogo con la esencia divina que mora dentro de la apariencia física. La meditación es una de las actividades más sagradas en el Paititi subterráneo. Empero, no todo es meditación en el mundo interior. Cada miembro del retiro tiene una responsabilidad: unos se dedican al cuidado de las galerías; otros a la distribución de víveres; un grupo de sacerdotes vela por los archivos y las máquinas; unos mas, hallan su función en los sistemas de transmisión, entre otras tareas.


La apariencia física
Destellos de los dioses

Sobre la apariencia física de los seres que habitan en la ciudad subterránea de Paititi, no debemos alarmarnos. Su aspecto es humano, aunque en algunos se puede apreciar una fisonomía algo diferente; esto, porque muchos son mestizos entre razas del espacio y de nuestro mundo. Esto originó el gigantismo, que aún consevan un grupo de seres intraterrenos, mas no todos. El aspecto de muchos es tan humano que fácilmente podrían mezclarse con la población de nuestro planeta.

Según la medida de tiempo que nosotros empleamos - ellos se rigen por otro "sistema" - el promedio de vida de esta civilización subterránea oscila entre los 900 y 1100 años. Aunque su apariencia pueda revelar lo contrario, estos Maestros logran perpetuarse varias centurias.

La vestimenta de los Maestros consta por lo general de largas y bellísimas túnicas. Estas pueden ser blancas, azules o doradas, según la función que cumple el ser que la lleva consigo.


Los vecinos del espacio
La Base Azul de los extraterrestres

Sin embargo, la ciudad secreta de Paititi no solo alberga las sorpresas ya mencionadas; muy cerca de ella existen instalaciones de una civilización llamada Base Azul, centro de operaciones de los Guías extraterrestres. La responsabilidad de dicha base recae principalmente en los Guías de Venus, quienes desde hace miles de años vienen trabajando estrechamente con los Maestros de los Retiros Interiores.

La misión de la Base Azul es variada; sabemos que allí se encuentran muchas personas que han sido rescatadas de diversos puntos de la Tierra. No es descabellado pensar que algunas de las famosas expediciones perdidas hayan podido ser evacuadas a esta base. Sabemos bien, que de aquellas instalaciones parten naves espaciales hacia Venus y Ganímedes, llevando consigo muchas personas que fueron rescatadas; esto con el propio consentimiento de la persona, que viaja a aquellos mundos para ser preparada para un posterior retorno.

La Base Azul se dedica también a realizar estudios de la reserva de Manú, procurando con ello conseguir los nuevos beneficios naturales que se pondrán en mano del hombre del futuro. Según nos han informado los Guías de Venus, la Base Azul posee la cura para las distintas enfermedades que actualmente aquejan a la humanidad.


Epílogo
El verdadero tesoro de Paititi

No obstante, el mensaje que hemos traído de expediciones a Paititi, así como las experiencias de contacto que afirmamos mantener, nos habla de modificar el futuro y de neutralizar todo aquello que pudiese ser negativo para nuestra humanidad. La presencia de los Maestros de Paititi, aquella Hermandad Blanca del universo subterráneo, nos recuerda que no estamos solos en el Universo, que tampoco estamos solos en la Tierra. Cuando iniciemos el verdadero contacto, que es con nadie más que con nosotros mismos, finalmente consolidaremos el nexo con el mundo interior de Paititi y con los otros Retiros Interiores del planeta.

Este artículo ha sido una recopilación de información suministrada por Ricardo González.
Para mayor conocimiento sobre el libro, "Los Maestros del Paititi", de Ricardo González, por favor regrese a la primera página y haga click en Rahma Perú.

Gráfico del Maestro Alcir por José Luis González

EL MAPA HERMETICO

En Cusco, Perú, en el Museo Eclesiástico, se guarda un viejo mapa confeccionado por los misioneros jesuitas, quienes en el siglo XVII llegaron a Paititi. El mapa es una iconografía o dibujo compuesto por montañas, ríos, figuras humanas y animales diversos, y a primera vista parece sencillo e impreciso. Distribuidas en aparente desorden, se aprecian tres leyendas:

Corazón del corazón, tierra in-dia del Paititi a cuyas gentes se llama in-dios, todos los reinos limitan con él, pero él no limita con ninguno.

Estos los reinos del Paititi, donde se tiene el poder de hacer y desear, donde el burgués sólo encontrará comida y el poeta tal vez pueda abrir la puerta, cerrada desde antiguo del más purísimo amor.

Aquí puede verse sin atajos el color del canto de los pájaros invisibles.

Más allá de las palabras. Análisis de Sixto Paz Wells.

"El mismo compendio nos hizo suponer que para interpretrar el criptograma era necesario plantearse la existencia de otra realidad a la que solo se puede acceder con un mayor nivel de conciencia espiritual.

"Lo primero que llamó nuestra atención fue ver en la primera leyenda, que conformaba un marco rectangular, la separación - quizá hecha a propósito - de las palabras 'india' e 'indio'. De hecho, éstas parecían desprenderse del resto del texto, lo que curiosamente le daba un significado muy diferente: 'Corazón del corazón, tierra en el día de Paititi (reino solar o a la espera de su tiempo) a cuyas gentes se les llama en Dios (llenos de Dios), todos los reinos limitan con él, pero él no limita con ninguno (por ser un reino espiritual de realización sin límites)'. En las otras dos leyendas no encontramos una estructura hermética, pero luego de haber descifrado la primera, el significado se reveló casi automáticamente.

"La segunda leyenda, escrita en la parte superior del mapa, se referían al Paititi como un lugar especial que permite concretar y realizar todo aquello que uno se proponga, siempre que se cuente con una orientación positiva. Además, su enmarañada protección impide que alguien que no esté en una actitud correcta encuentre lo que se mantiene reservado para los sentidos, para aquellos que han aprendido a ver con los ojos del corazón y del alma, aquellos que como niños, son capaces de abrir las puertas entre las dimensiones.

"El tercer grupo de palabras, plasmado en la parte inferior y a la derecha del mapa, indicaba que el Paititi es el lugar preciso para percibirse sin restar etapas en el proceso de aprendizaje, la vibración de las entidades portadoras del mensaje de los siglos. Los 'pájaros invisibles' parecían ser entonces una alegoría de los Hermanos Mayores portadores del Mensaje del Cosmos.

"Este mapa indica que aquel lugar del que nos cuentan las leyendas, y que tan infructuosamente buscaron los conquistadores en su insaciable sed de oro, está lejos de ser alcanzado por cualquiera que vaya con mezquinas intenciones. Diez expediciones científicas han fracasado en su intento de alcanzar la que por ahora es considerada la meca arqueológica de muchos investigadores".

...Y LAS ESTRELLAS

Desde el inicio de los contactos con los Guías Extraterrestres, ellos indicaron que la Misión tenía cinco objetivos precisos. El cuarto de estos objetivos, era el de intentar un encuentro con la Hermandad Blanca de los Retiros Interiores. He aquí un compendio de mensajes sobre los Maestros intraterrenos y su sede principal, Paititi.

"Paititi es la síntesis de los mitos y leyendas andinas, donde se recoge la esperanza de los campesinos postergados, quienes han quedado como simiente de la cultura incaica y sudamericana. En este lugar se recogió el recuerdo y los conocimientos de los orígenes intraterrenos y cósmicos. De las cuatro direcciones del mundo antiguo se refugiaron allí, aquellos que consideraban necesario rescatar el verdadero conocimiento y la perdida sabiduría.

"A Paititi llegarán sólo aquellos que puedan alternar y combinar la conciencia de sus vehículos sutiles, vibrando paralelamente en la tercera y cuarta dimensión sin desequilibrarse. Paititi significa esperanza y rescate de un oro sublimado que no llegó a manos ambiciosas de los conquistadores. Allí se ocultó la materia transmutada y el ser dorado, aguardando su tiempo, preparándose como miembro de la Hermandad Solar Terrestre, que tiene que llegar a guiar a la humanidad y a compartir con quienes pueden asumir la posta.

"Todos los lugares buscados, todos los momentos aguardados se concentran en dicho sitio, que los acogerá en paz si saben mantenerse armónicos entre ustedes y con el medio que los rodea".

Oxalc, Guía Extraterrestre de Morlen Agosto 9, 1990

"El contacto de nosotros con seres intraterrestres tiene una estrecha relación con la historia de este planeta como parte de un proyecto cósmico. Nuestras razas existen desde tiempos inmemoriables y algunas se han hibridado refugiándose por diversas razones en las entrañas de su mundo, ubicándose en distintos puntos de una gran concentración energética, interconectados por una extensa red de galerías, muchas de las cuales recorren subterráneamente a Sudamérica.

"Los acutales intraterrestres se hallan polarizados, unos hacia lo positivo, y otros por lo contrario, hacia lo negativo. Todos ellos fueron preparados en tiempos antiguos por la Confederación de Mundos, cuando se habían instalado aquí las colonias extraterrestres, y su preparación consistió en trabajar lo relativo a su evolución espiritual para servir en el futuro en el establecimiento del puente cósmico, traicionando algunos la expectativa.

"La convergencia de cuatro lugares especiales en Sudamérica hace que cuando el continente sea despertado, actue éste como un centro de Luz de irradiación permanente hacia todo el planeta. Y este será el Gran Dorado de la Nueva Era, que deberá ser protegido por su condición de faro de guía de orientación mental y espiritual para quienes navegan en el mar tenebroso de las definiciones del nuevo tiempo".

Guías de Misión Rahma, Olmex, Aldrix, Sampiac, Rosinac, Ceres y Titinac. Agosto 9, 1990

"Paititi es un lugar sagrado, siempre lo fue y mientras exista la tierra así será. A través de Paititi respira la tierra, ya que hay una Gran Puerta que comunica el mundo interior al exterior. La concentración de energía y el magnetismo de aquel sagrado lugar es muy fuerte. Tienen que vibrar en un alto nivel de consciencia para poder tan sólo acercarse al Umbral.

"Paititi no es la única puerta, pero si la que juega un papel activador muy importante en Sudamérica. "Saben que muchas expediciones han fracasado y algunas de ellas han sido dadas por desaparecidas. Hemos rescatado algunos y los hemos traído aquí, a la Base Azul.

"Muchos seres humanos al buscar tan sólo saciar su codicia y ambición por la riqueza material, han sucumbido rumbo a Paititi. No supieron afrontar las pruebas de la sabia naturaleza, porque nunca respetaron el suelo que pisaron. Algunos llegaron más cerca porque guardaron la debida sintonía entre los elementos y su espíritu.

"Hermanitos, deben lograr una preparación en los tres planos y estar muy definidos porque deben llegar a aquel lugar magnético, donde lo que ustedes piensen e imaginen, será una realidad. Aquel lugar energético funciona como una fuente de los deseos. Pidan por la Humanidad porque ésa es su misión..."
Este artículo proviene de Portal dimensional

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