viernes, 6 de noviembre de 2015

El Rey del Mundo de René Guénon


Reseña del Libro: El Rey del Mundo de René Guénon

Tenia este libro en mi lista de reseñas pendientes, y lo he leído dos veces con mucho cuidado, una amiga me ha motivado, y me ha dicho que “le habían hablado de él, y le gustaría saber de que trata”, dudo mucho que este sea el tipo de libros que encuentra demasiada difusión, no obstante, aproveche la oportunidad ya que la naturaleza del libro me ha disuadido a soslayar mas de una vez el dedicarle una pequeña reseña como acostumbro.

El Rey del mundo (melekh ha’olam), es una obra a la cual difícilmente puede hacersele una justa reseña, a esta obra tan compleja, con consideraciones tan profundas que se nos escapan.

Haremos sin embargo un intento de explicar de qué se trata y hacer un breve resumen de esta obra de Rene Guénon, con un Titulo que no pocas veces causa confusión y extrañeza.

Este libro principalmente esta dedicado a los Centros Espirituales del Mundo, y explicar lo que estos representan, tanto en el orden simbólico como en el de la existencia propiamente dicha, así como hablar un poco sobre aquellas individualidades (en cuanto a la funcion que ejercen) que representan en la tierra estos centros divinos, y principalmente de aquel, que los integra a todos en si mismo, siendo así el jefe de la jerarquía iniciática que ejerce la función del Chakravarti (el que hace girar la rueda), y el titulo del Rey del Mundo como el POLO (Dhruva sánscrito), o el EJE espiritual (Qutb Islamico), esto es equivalente a el Manu, el “legislador primordial y universal” de los Hindúes, el Minas o Menes de los Egipcios, el Menw de los Celtas y el Minos de los Griegos. Es el Rey del Mundo quien sintetiza en si mismo el Poder Sacerdotal y Real, que posee esencialmente una función ordenadora y reguladora.

El libro comienza mencionando los relatos descritos en el libro “la Misión a la India (1910)” del conocido autor Saint-Yves de Alveydre, autor de el Arqueometro y defensor de la Protosintesis, y del Cristianismo Primordial, que luego Guenón explicaría mejor con términos mas adecuados como la Protoparadosis y la Tradición Primordial, donde se encuentra la identidad fundamental de todas las Religiones y Doctrinas.

En este libro de Saint-Yves habla del centro iniciático misterioso conocido como Aghartha, centro espiritual primordial del mundo inaccesible a la mayoria de los hombres, donde según los Hindúes reside el Brahmâtmâ o Rey del Mundo. Se hace una comparación con relatos similares de este genero entre todas las tradiciones y principalmente las que se encuentran en Mongolia y Asia Central, registradas por el explorador Ferdynand Antoni Ossendowski en su libro Bestias, Hombres y Demonios, donde habla de los “reinos subterraneos” y el misterio de los misterios del Rey del Mundo. (capt.V)

El Aghartha se entiende como un centro espiritual establecido en el mundo terrestre, depositario de la tradición sagrada de origen no-humano (aparausheya), es el Polo que esta en comunicación efectiva con las realidades espirituales, es el puente (Pontifex o Tîrthankara) entre el cielo y la tierra; que deviene cada vez más oculto a medida que avance el descenso cíclico de la humanidad.

Este Aghartha existe en función de la correspondencia de todas las cosas, así como en el cosmos existe un centro espiritual, un punto inmóvil y motor inmóvil, de esta forma “existe” en el microcosmos del hombre un lugar “muy iluminado y muy regular”, que sirve de intermediario de las potencias divinas, y sus bendiciones, del hebreo “Berakoth” y del Árabe “Baraka” , son estos la anunciación de Malakim (los Ángeles, los mensajeros), de la presencia de Dios (Shekinah) en Nosotros (Emmanuel). Y que marca el retorno al Estado Primordial.

Pero principalmente esto nos lleva mas adelante en el libro a consideraciones relacionadas al tema, como es el caso de la geografía sagrada y de los centros secundarios, que deberían ser como una imagen del centro primordial. Esta es la función de todos los templos Sagrados, como el Tabernáculo, El Templo de Salomón y de Zorobabel en Jerusalén, la al-Ka’ba en la Meca. La función de los Betulos y las “piedras de rayo” que sirven de soporte para el descenso de las “influencias espirituales”.

Más adelante se profundiza sobre las funciones supremas del aghartha que se reducen a 3, de acuerdo a los 3 mundos espiritual, sutil y corporal (el tribhuvana).

Aquí un cuadro que podria resultar util. sobre los 3 regentes.

Bramâhtmâ Mahâtmâ Mahanga
(Ishwara)Los cielos SwarEspiritualPneuma
Azufre

Simbolo: un Punto

Dalai-Lama

(Hiranyagarba)La atmósfera BhuvasSutilPsyche, o Hyle
Mercurio

Simbolo: una Espiral

Tashi-Lama

(Viraj)Cuerpo BhuTerrestreSoma
Sal

Simbolo: una Linea Recta

Bogdho-khan o “budha Vivo”

Se dedica un campitulo al Simbolismo del personaje bíblico a veces incomprendido de Melquisedec םלךצדק (Melki-Tsedeq), como rey-justo, expresando así las dobles características de Sacerdote y Rey del Bramâhtmâ, simbolismo además expresados en aquel de los reyes magos. No olvidemos que existían según los hebreos dos órdenes sacerdotales, la de Aaron y la de Melquisedec, y se decía que Jesús pertenecía a la segunda. Y esto es en la tradición judeo-cristiana lo más cercano que encontramos de una detallada descripción sobre la naturaleza del Rey del Mundo y de los iniciados del Agharta.

A continuación, el resto del libro se enfoca en desarrollar simbolismos relacionados al tema del Centro, del Polo, como lo es el del Santo Grial, en cuanto a objeto depositario de la Tradición Universal, y cuya obtención simboliza, la posesion del brebaje de la inmortalidad (en cuanto Copa) y Conocimiento Iniciático (En cuanto Libro). Cuya restauración constituye el primera etapa de la verdadera iniciación. Asi como se habla del centro de “Luz” (en Hebreo partícula inmortal) o la morada de la inmortalidad, que son en si mismas explicaciones complementarias a todo lo anterior, pero no carecen de interés. Por ejemplo el misterio de la inversión de los polos, y de los diferentes ciclos es desarrollado y sorprendentemente sintetizado en este capitulo VI bajo las teorías del Mêru y los 7 Dwipas o Islas que le rodean, para expresar el lugar de nuestro mundo Jambu-Dwipa en la Manifestación Universal.

Y finalmente varios capítulos dedicados al centro del mundo (Aghartha) oculto durante del kali-yuga, el Omphalos y los Betulos o Betilos como dijos mas atras, soportes físicos de las influencias espirituales, y donde se habla de los simbolismos de Paradêsha hindú, el Pardes Caldeo o el Paraíso Cristiano, que no son sino imágenes del Centro del mundo en diferentes Tradiciones; centro que deberia instaurarse de nuevo al final del ciclo, y que Guenón nos recuerda bajo el simbolismo del Paraíso Terrestre y la Jerusalén Celeste.

Los últimos capítulos están dedicados a representaciones y localizaciones de los centros espirituales. En el caso particular relacionado a las localizaciones geográficas de los centros espirituales, algunos autores explican que Guenón expreso más de lo pertinente a este respecto, lo que le fue reprochado y produjo la finalización de comunicación ya sea con representantes efectivos de la tradición oriental o lo que algunos quieren ver como fuentes superiores incógnitas si pudiéramos expresarnos así. Lo que si es cierto, es que en este libro Réne Guénon ha dicho más de lo que nadie había dicho hasta el momento, y expresado ciertas verdades que aun hoy en día se ignora su verdadero alcance.

El problema de este libro es que por sus consideraciones, quizás demasiado practicas de Guénon, es susceptible de despertar muchas ceoncepciones fantasiosas y otras fantasmagorías, de aquellos que quieren ver en el Rey del Mundo o a un ser que controla secretamente el gobierno mundial, o al principe de las tinieblas confuniendo la expresión con la del “el principe de este mundo” atribuida a Lucifer, o necedades como la Gran logia Blanca que parece una verdadera firma de las mas variades sociedades pseudoesotericas y neoespirituales.

Pasan por alto lo más esencial, y es que en función de la correspondencia universal, debe existir en nuestro mundo una comunicación efectiva de “hombres despiertos” con las realidades superiores, y el consolador pensamiento de que existen trabajando jerarquías iniciáticas efectivas como verdaderos guardianes de la tradición sagrada, guiando como verdaderos superiores incógnitos a encontrar para aquellos que buscan con el corazón, su propio Rey del Mundo, y ubicarse así con ellos en el centro de todas las cosas.

Podemos de pasada citar que uno de los Individuos que en algún momento ejercieron esta función de El Eje, es el elogiado Maestro de Maestros (Sheik Al-akbar) Abū Bakr Muhammad Ibn ‘Alī Ibn ‘Arabi, como lo representa este relato de Al-Uryani.

“Al-Uryani fue quien hizo a Ibn Arabí la mayor revelación al afirmar que se convertiría en el eje espiritual de su época, el Qutb del Mundo Islámico. Así lo describe un escriba de Al-Uryani (pues él era analfabeto) en una carta dirigida a Ibn Arabí cuando éste vivía en el Magreb: “He soñado que todos los hombres espirituales estaban unidos en círculo y había personas en el centro. Uno de ellos era Abul-Hassan Ibn Siban. No pude ver la cara del otro. Entonces oí una voz que decía que el otro hombre que estaba en el centro era un andalusí y que uno de esos hombres podría ser el Qutb de nuestro tiempo. Se cantó un verso del Corán y ambos se postraron y una voz dijo: el primero que levante la cabeza será el Qutb. El andalusí la levantó primero. Hice una pregunta sin letras ni palabras a la voz. La voz me contestó echándome el aliento. Su aliento traía las respuestas a todas mis preguntas. Tanto yo como todos los santos caímos en éxtasis con ese aliento. Me fijé en la cara del andalusí que estaba en el centro del círculo y eras tú, oh Muhammad Ibn Al-Arabí”.

Hasta aquella época (finales del siglo XII) el Qutb de la espiritualidad islámica había sido el magrebí Al-Jadir, con quien Ibn Arabí celebraría místicos encuentros”

Realmente reconocemos este breve libro, como uno de los más complejos y reveladores de Rene Guenón, donde habla y se expresa sobre cosas que otros han preferido callar, o han entendido muy mal en Occidente, su lectura es obligatoria, sin embargo, dudamos mucho que una persona ajena a estas cosas o especialmente no familiarizada con la obra de Rene Guenón pueda comprender y asimilar de entrada la totalidad de sus implicaciones, sin el riesgo de confundir mas que aclarar, creemos que este libro es como un complemento demasiado condimentado y concentrado, que corona la obras que tratan sobre la línea de Oriente y Occidente, La Crisis del Mundo Moderno y el Reino de la Cantidad y los Signos de los Tiempos.



Según diferentes tradiciones, existiría un centro espiritual principal: Agartha, un centro sagrado donde se conserva la tradición primordial, inaccesible para la mayoría de los hombres, aunque no para los iniciados. Según Guénon, nos encontramos en el Kali Yuga, la "edad sombría", fase final de un ciclo, momento de confusión y de oscurecimiento del verdadero sentido: la modernidad ha instaurado el olvido de la metafísica tradicional. A la cabeza de Agartha se encontraría el "Rey del mundo", legislador primordial y universal, que aunque no corresponda a ninguna personalidad concreta, representa el primer principio, la "inteligencia cósmica" en la que se refleja la luz espiritual, y que sería arquetipo del hombre en tanto que ser pensante.

Capítulo 1. Nociones sobre el Agarttha en Occidente
Capítulo 2. Realeza y Pontificado
Capítulo 3. La Shekinah y Metatrón
Capítulo 4. Las tres funciones supremas
Capítulo 5. El simbolismo del Grial
Capítulo 6. Melki-Tsedeq
Capítulo 7. Luz o la morada de inmortalidad
Capítulo 8. El Centro Supremo oculto durante el "Kali-Yuga"
Capítulo 9. El Omphalos y los betilos
Capítulo 10. Nombres y representaciones simbólicas de los centros espirituales
Capítulo 11. Localización de los centros espirituales
Capítulo 12. Algunas conclusiones

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