miércoles, 19 de febrero de 2020

domingo, 16 de febrero de 2020

Saga Proyecto Tierra 4: El Consejo de los Hellel y la Gran Epopeya de Orión


Narramos el pulso ancestral ocurrido hace 6000 millones de años, entre las especies arcontes y reptiles contra la adámica, por el dominio de este universo local: La Gran Odisea de Orión, Lira, Andrómeda y las Pléyades
Saga Proyecto Tierra 4: El Consejo de los Hellel y la Gran Epopeya de Orión

viernes, 14 de febrero de 2020

TEMPLARIOS Y ROSACRUCES




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TEMPLARIOS Y ROSACRUCES

LAVAGNINI ALDO

Las tradiciones herméticas orientales encontraron en Occidente otros tantos canales para su expresión, durante la Edad Media y el principio de la Edad Moderna, en las muchas sociedades y órdenes místicas y secretas, aunque aparentemente con diversa finalidad exterior, que se manifestaron aquí y allá, todas íntimamente relacionadas con la Tradición Iniciática y ligadas interiormente por la afinidad de los medios de manifestación y una identidad fundamental de orientación.
Entre estos movimientos, los dos más conocidos y que más han influido en la Masonería, son la Orden del Templo, que tuvo su apogeo y su período de esplendor en el siglo XIII, y la Fraternidad Rosacruz, que influyó especialmente en el siglo XVII.
La Orden de los caballeros del Templo nació de las Cruzadas y el contacto que se estableció con ocasión de las mismas entre los caballeros venidos del Occidente y las místicas comunidades orientales depositarias de tradiciones esotéricas. Como Orden fue fundada en 1118 por dos caballeros franceses, Hugues de Payens y Godefroid de St. Omer, con el fin de proteger a los peregrinos que iban a Jerusalén después de la Primera Cruzada.
Los caballeros hacían los tres votos evangélicos de pobreza, castidad y obediencia, como las demás órdenes religiosas, y la Orden comprendía en sí misma un cuerpo eclesiástico propio, dependiente directa y únicamente del Gran Maestro de la Orden y del Papa. Así los místicos secretos de los cuales la Orden se hizo depositaria podían ser guardados con toda seguridad.
El secreto en el cual se desarrollaban las ceremonias de recepción, y se comunicaban los misterios a los que se reputaban dignos y maduros para poseerlos, fue el pretexto de las acusaciones de inmoralidad y herejía que se hicieron a la Orden, siendo en realidad motivadas estas acusaciones por la ignorancia, el celo y la codicia de su inmensa riqueza. Esta última fue principalmente la razón que llevó a Felipe el Hermoso, rey de Francia, en el año 1307, a aprehender sin previo aviso a todos los Templarios, que fueron torturados y juzgados muy sumariamente por el Tribunal de la Inquisición, con el preciso intento de acabar con la Orden, cuyo fin fue sellado trágicamente en 1314 (cuatro meses después de su abolición privada por obra del pontífice) por la bárbara muerte inflingida a su Gran Maestro Jacques de Molay, que fue quemado vivo delante de la catedral de Nôtre Dame de París.
También el movimiento filosófico conocido con el nombre de Fraternitas Rosae Vía tuvo sus orígenes en el contacto de Occidente con el Oriente, y con las secretas tradiciones que aquí pudieron conservarse más libre y fielmente: Cristian Rosenkreutz, su místico fundador, nació, según la tradición de la cual se habla en la Fama Fraternitatis, en 1378, y muy joven viajó por Chipre, Arabia y Egipto, donde le fueron revelados muchos importantes secretos, que llevó consigo a Alemania, donde fundó la Fraternidad, destinada a reformar a Europa. Después de su muerte fue sepultado secretamente en una tumba preparada expresamente para él, que debía permanecer desconocida para los miembros de la misma Fraternidad, hasta que fue casualmente descubierta, leyéndose en la misma la inscripción: Post CXX años patebo.
La imagen puede contener: Victor Salazar, de pie
Esta historia, así como los secretos y maravillas que se encuentran en la tumba, es evidentemente simbólica de la Tradición Iniciática de la Sabiduría, personificada por el mismo Cristian Rosenkreutz, que viene del Oriente al Occidente, y se conserva celosamente en su tumba hermética, en donde la buscan y la encuentran sus adeptos, los fieles buscadores de la Verdad.
En cuanto a la influencia de estos dos movimientos sobre la Masonería, que es la que por el momento más nos interesa, es cierto que no solamente muchas tradiciones templarias y rosacruces encontraron su camino en nuestra Orden, sino que también se hizo ésta la intérprete y natural heredera de sus finalidades, ideales y de la Gran Obra que constituye el fin de todas las diferentes tendencias: hermetistas, templarios, rosacruces y filósofos siempre han debido fraternizar con los masones, y de esta comunión espiritual ha nacido la Masonería según hoy la conocemos.

miércoles, 12 de febrero de 2020

El origen del temor a los viernes 13: La maldición de los templarios


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El origen del temor a los viernes 13: La maldición de los templarios

La aversión al número 13 está fuertemente arraigada en la cultura occidental. En la Última Cena había trece personas (doce apóstoles y Jesús), siendo Judas el traidor, el número 13. En el Apocalipsis, el capítulo 13 corresponde al anticristo y a la bestia. A su vez, la Cábala –una disciplina de pensamiento esotérico relacionada con el judaísmo– enumera a 13 espíritus malignos; al igual que las leyendas nórdicas, donde Loki, el dios de las travesuras, aparece en ocasiones citado como el invitado número 13. Por su parte, el viernes según la tradición cristiana es el día que Jesucristo de Nazaret fue crucificado. Además, algunos estudiosos de la Biblia creen que Eva tentó a Adán con la fruta prohibida un viernes y que Abel fue asesinado por su hermano Caín el quinto día de la semana. Cabe recordar que los siete días de la semana –establecidos en función del tiempo en el que transcurre un ciclo lunar– son definidos por las religiones judeo-cristianas y musulmanas como el tiempo que tardó Dios en crear los cielos y la tierra, y todo lo que hay en ellos.

El viernes, considerado por las razones anteriores un día aciago por la tradición cristiana, coincide entre 1 y 3 veces por año con el número de la mala suerte, el 13, dando lugar a la fecha más «maldita», de la que cine y literatura han dado buena cuenta. No en vano, el miedo por los viernes 13 tiene su epicentro histórico en una fecha que quedó marcada por el misterio y la traición: el viernes 13 de octubre de 1307. En la madrugada de este día, el Rey francés Felipe IV inició una brutal persecución contra la Or... que provocó el arresto masivo de sus miembros.

Felipe IV persuadió al Papa Clemente V para que iniciase un proceso contra los templarios acusándolos de sacrilegio a la cruz, herejía, sodomía y adoración a ídolos paganos a través de la práctica de ritos heréticos. Especialmente humillante –bajo el prisma de la época– era la acusación de practicar actos homosexuales entre los caballeros d..., que vivían a medio camino entre la austeridad de un monje y las exigencias de un guerrero. No obstante, se trataban de falsedades sin base alguna para ocultar las verdaderas causas de carácter económico. El Rey de Francia –donde los templarios vertebraban la mayor parte de la influencia y el patrimonio adquiridos durante las Cruzadas– coaligado con el papado y los dominicos ambicionaban acabar con la poderosa y acaudalada orden militar, convertida en el principal prestamista de la Corona francesa y de otros países europeos.

Las calumnias se convierten en acusaciones
Clemente V, pese a ser francés y antiguo arzobispo de Burdeos, mostró inicialmente su oposición a la guerra que Felipe IV pretendía desencadenar contra los templarios, puesto que necesitaba de su ayuda militar para iniciar una nueva cruzada en la zona de Palestina. Sin embargo, la negativa del último gran maestre, Jacques de Molay al proyecto Rex Bellator –impulsado por la Corona de Aragón para fusionar todas las órdenes militares bajo un único rey soltero o viudo– predispuso al Papa en contra de la Orden.

En 1307, Jacobo de Molay, secundando los deseos papales de Cruzada, llegó a Francia para reclutar tropas y abastecerse de vituallas. A su paso por el país escuchó las calumnias propagadas contra su Orden por el Monarca francés. Para ello se sirvió de las acusaciones de Esquieu de Floyran, un espía al que Jaime II de Aragón había expulsado de su corte por verter falsedades contra los templarios pero que fue recibido con los brazos abiertos por el Rey galo, deseoso de provocar su caída a cualquier precio.

Ofendido por la campaña de desprestigio contra la Orden del Temple, Jacques de Molay acudió ante el Papa solicitando un examen formal para desacreditar las burdas calumnias. Accedió Clemente V a sus deseos y así se lo comunicó al Monarca francés por carta del 24 de agosto de 1307. Pero Felipe IV, quien había intentado entrar sin éxito entre las filas templarías cuando se quedó viudo, no estaba dispuesto a dilatar el asunto y cerró el puño sobre su presa. Aconsejado por su ministro Guillermo de Nogaret, Felipe IV despachó correos a todos los lugares de su reino con órdenes estrictas de que nadie los abriera hasta la noche previa a la operación: el jueves, 12 de octubre de 1307. Los pliegos ordenaban la captura de todos los templarios y la requisa de sus bienes.

El 12 de octubre de 1307, a la salida de los funerales de la condesa de Valois, el maestre Molay y su séquito fueron arrestados y encarcelados. Y durante la madrugada del viernes 13, la mayoría de los templarios franceses fueron apresados y sus bienes confiscados bajo pretexto de la Inqui.... La resistencia militar fue mínima a causa de la avanzada edad de los guerreros que permanecían en Francia. Los jóvenes se encontraban preparando la inminente cruzada en la base de Chipre.

Para mitigar el escándalo, el Rey publicó un manifiesto donde involucraba al Papa en la decisión. Cuando Clemente V se enteró de la detención, reprendió al Monarca y envió dos cardenales, Berenguer de Frédol y Esteban de Suisy, para reclamar las personas y bienes de los encausados. Tras pactar con el Papa las condiciones del proceso, Felipe IV consiguió la facultad de juzgar a los miembros franceses de la Orden del Temple y administrar la mayoría de sus bienes. No obstante, el proceso fue del todo irregular. Sin ir más lejos, los templarios habían de ser juzgados con respecto al Derecho canónico y no por la justicia ordinaria de Francia. Asimismo, Guillermo de Nogaret –mano ejecutora del Rey– estuvo bajo la excomunión formal de la Iglesia desde el principio hasta el fin de los procesos.

Una amenaza, que resultó ser una profecía
Por medio de la tortura, la Inquisición obtuvo las declaraciones que deseaba, incluso del Gran Maestre, pero estas confesiones fueron revocadas por la mayoría de los acusados posteriormente. Mientras el Papa tomaba una decisión definitiva sobre la Orden y el futuro del Gran Maestre y el resto de cargos superiores, un goteo de templarios fue pasando por la hoguera en medio de un sinfín de irregularidades y el recelo del pueblo llano. En 1314, Jacobo de Molay, Godofredo de Charney, maestre en Normandía, Hugo de Peraud, visitador de Francia, y Godofredo de Goneville, maestre de Aquitania, fueron condenados a cadena perpetua, gracias a la interferencia del Papa y de importantes nobles europeos. No en vano, encima de un patíbulo alzado delante de Notre-Dame, donde se les comunicó la pena, los máximos representantes de la orden renegaron de sus confesiones: «¡Nos consideramos culpables, pero no de los delitos que se nos imputan, sino de nuestra cobardía al haber cometido la infamia de traicionar al Temple por salvar nuestras miserables vidas!». El desafío de los líderes templarios, rompiendo lo pactado, les condenó a muerte.

Aquel mismo día, se alzó una enorme pira en un islote del Sena, denominado Isla de los Judíos, donde los cuatro dirigentes fueron llevados a la hoguera. Según se cuenta entre el mito y la realidad, antes de ser consumido por las llamas, Jacobo de Molay se dirigió a los hombres que habían perpetrado la caída de los templarios: «Dios conoce que se nos ha traído al umbral de la muerte con gran injusticia. No tardará en venir una inmensa calamidad para aquellos que nos han condenado sin respetar la auténtica justicia. Dios se encargará de tomar represalias por nuestra muerte. Yo pereceré con esta seguridad». Fuera real la frase o un adorno literario añadido posteriormente por los cronistas, la verdad es que antes de un año fallecieron tanto Felipe IV como C....

En el resto de Europa, la persecución templaria no fue tan violenta y sus miembros fueron absueltos en la mayor parte de los casos. Sus bienes, no en vano, fueron repartidos entre la nobleza o integrados en otras órdenes

militares como la de los Hospitalarios.

Simbolismo de los colores en las ciencias ocultas y las sociedades secretas




Simbolismo de los colores en las ciencias ocultas y las sociedades secretas

Los colores clasifican y personalizan todo tipo de ciencias y materias. Un excelente ejemplo lo tenemos en la Heráldica donde los colores son utilizados bajo un estricto reglamento. Tener en el escudo familiar una flor de lis dorada o plateada, es determinante para poder ser propietario de un castillo (flor de lis dorada), o no tener nada (flor de lis plateada).
En este sencillo blog dedicado a los símbolos, ya hemos dedicado toda una serie de artículos a cada uno de los principales colores de nuestro espectro de visión. En el articulo de hoy vamos a intentar explicar la importancia cromática de cada uno de los colores principales en el mundo de las ciencias ocultas y las sociedades secretas.



Los colores y los ritos, van de la mano,... desde cuando se inventó el altar. En toda ceremonia, los colores son fundamentales y el chamán debe conocer las características y facultades de cada uno de los colores principales. Del mismo modo que el sacerdote católico debe conocer los colores de sus vestimentas para consagrar, según sea la época del año en que nos encontremos.
En sus clases de Simbología, el Profesor Lester nos contaba que en las sociedades secretas los colores se suelen estudiar y combinar en grupos de tres, cinco, siete y nueve:
Los tres primeros son el azul, el rojo y el amarillo, de los cuales resulta la formación de los colores llamados primitivos.
Los cinco consisten en los tres primeros unidos al verde y púrpura o violeta.
Los siete se forman de los cinco anteriores con más el negro y el blanco.
Los nueve se constituyen con los siete y además el color de piedra y el rojo de fuego.
Muchos son los que vinculan a los tres primeros colores con diversos procesos revolucionarios e independentistas que ocurrieron a finales del siglo 18. Bajo este contexto la búsqueda de la justicia estaría representada por el color blanco, los altos ideales por el azul y la sangre derramada por conseguir la libertad en rojo. Muchas banderas nacionales nacidas por aquel entonces, lucen estos tres colores por tales motivos. Pero, bajo mi modesto punto de vista, las raíces de estas cuestiones son muy anteriores al siglo 18. El mismo Tarot de Marsella ya utiliza la alternancia "rojo-azul" en todas sus cartas.
Las virtudes y prendas morales están simbolizadas en estas combinaciones y tintas que son respetadas por la mayoría de sociedades y entidades, en la forma siguiente:

Azul, emblema de amistad, fidelidad y de la perfección infinita de Dios, (color de cielo).
El rojo o encarnado, representa la fuerza vital y es signo de celo, fervor y guerra.
Amarillo, indica la sabiduría y la magnificencia, (color de oro: el saber vale más que el oro).
Verde, emblema de la vida vegetal, la tranquilidad, el relax y la esperanza.
Púrpura, símbolo de dignidad y majestad de mando y jurisdicción, el poder de la Gran Deidad, según los levitas hebreos. Símbolo de alianza entre los reyes Salomón de Israel e Hiram de Tiro.
Blanco, signo de candor, inocencia, pureza y así como es el producto de todos los colores, representa el conjunto de todas las virtudes.
Negro, indicio de pena, soledad, tristeza, circunspección y muerte. Así como es la ausencia de todo color, representa la ausencia de toda alegría.
En la masonería los colores tienen una estrecha relación con la orientación del templo y el lugar de su ubicación. El verde corresponde a Oriente, el amarillo al Mediodía, el rojo a Occidente y el negro al Norte. A nivel alquímico, la Tierra se representa en negro, el Agua en verde, el Aire en azul y el Fuego en rojo.

A continuación, vamos a tratar de relatar la importancia y significado de los colores en el mundo de las logias y los mandiles.

AZUL
Lo que es de color semejante al cielo cuando éste está sereno. Simboliza el zafiro, el acero, la piedad, la templanza, la dulzura, la lealtad, la sabiduría y la recompensa. En la doctrina filosófica hermética practicada por los Jueces filosóficos desconocidos, en la que el estudio de los colores tiene una significación del más alto interés, el azul está clasificado como el segundo entre los colores primitivos. El color azul representa generalmente la sabiduría.

Este color consagrado a Júpiter (Tsedek) en general es indicio de magnanimidad, de prontitud, de emulación para todo lo que es justo. Este dato es de un gran valor para el minucioso estudio que está prescrito a los herméticos, acerca del arte de conocer y juzgar las inclinaciones de los hombres por su exterior, sus afecciones, y por el color de sus vestidos.

El azul entra también en la composición de los discos mágicos de que se ocupan los cabalistas y, en combinación de ciertas substancias, produce fenómenos de excitación general, movimientos convulsivos, deseos de dormir, pérdida de todo raciocinio, somnolencia y abatimiento.




El azul cielo es el color predominante de la Masonería Simbólica donde representa a la durabilidad, la caridad y la beneficencia. Por tal motivo en algunas ocasiones la Masonería Simbólica es llamada Masonería Azul, debido a su aspecto y carácter cósmico. En la masonería los Grandes Oficiales visten azul en la jarretera. El azul denota dignidad y autoridad suprema.

En el Rito Escocés, el Gran Pontífice viste de azul con estrellas doradas salpicadas. También van de azul el Príncipe del Tabernáculo y el Príncipe del Líbano. En el Caballero del Sol, el azul aparece combinado con el color rosa.



ROJO - ENCARNADO
El color rojo es símbolo esencial de toda fuerza vital y representa toda potencia impulsiva y generosa que encarna las virtudes guerreras y promueve un eros libre y triunfante. Fue uno de los primeros colores que el hombre primitivo supo confeccionar en forma de óxido de hierro. El rojo se relaciona con los procesos de la digestión, la maduración y la regeneración de todo ser o toda obra. Es el color del fuego y de la sangre, por lo que esta asociado tanto a la destrucción, como a la vida.




El rojo es un color muy ambivalente ya que dentro de un cuerpo es símbolo de vida, pero cuando se derrama y esparce equivale a la muerte. No hay que olvidar que es el color preferido del diablo y que, junto al color negro, representa todo lo que se refiere al infierno. El rojo es un color con tintes de secretismo por el misterio vital que encierra, por lo que es el color del corazón, del libido y del alma. Todo ser animado y vital se relaciona con el rojo.

En la alquimia, el rojo está intimamente relacionado con la Piedra Filosofal y con el color blanco para formar un sistema dual en el que simboliza el azufre, el que quema. El rojo es signo de afección, caridad y entusiasmo que representa el amor manifestado en la creación y la regeneración de los hombres.



En el Rito Escocés Antiguo y Aceptado, los capítulos llamados Rosacruz son los que van del grado 15 al 18 y reciben el nombre de "Masonería Roja". El color rojo en su variante carmesí es característico del Rito del Arco Real de York que representa celo y fervor. En el Rito Escocés visten de rojo el Caballero de la Bóveda Sagrada y el Caballero Escocés de la Perfección.

Muchos grados relacionados con las Cruzadas también utilizan el rojo o el naranja como el Principe de Jerusalén, el Caballero de Oriente y Occidente, el Soberano Príncipe Rosacruz, el Caballero de la Serpiente de Bronce, el Gran Comendador del Templo, el Gran Inspector y el Soberano Gran Inspector General.
AMARILLO Y ORO
El amarillo es uno de los siete colores primitivos semejante al oro y a la caña. Color simbólico con el que Homero describe el velo de la Aurora, igual al de la naturaleza . El Sol, Dios creador y conservador en las antiguas teogonías, tiene por emblema el color amarillo.
Caliniaco en un himno a Apolo, le representa con vestidos y atributos en los que el oro es la materia necesaria: el oro y el amarillo son una misma cosa; y como esta brillante tinta es la que más se aproxima al esplendor de la luz, en todo se acordó hacer del oro y del amarillo la manifestación artística de la divinidad suprema.
Entre los egipcios, un circulo de oro figuraba el curso entero del Sol y el cumplimiento del año. Por esto lo vemos reproducido, adornando o rodeando la cabeza de los dioses y de los héroes de la Antigüedad; por esto lo adoptó también el simbolismo cristiano, en las aureolas que rodean la cabeza de todo santo o santa.

El amarillo entre los antiguos era también el signo de la culpabilidad. Las naciones modernas le han puesto la librea del adulterio, o la locura y de la traición. En algunos países, los judíos estaban obligados a vestir de amarillo. Judas es fácil de reconocer frecuentemente por su ropaje amarillo.
En otros tiempos el amarillo de oro era emblema del amor, de la constancia y de la sabiduría. Por aquel entonces, el amarillo pálido simbolizaba la traición, los celos y el adulterio.

En la masonería el color amarillo corresponde al Arco Real de Enoch y cuando el amarillo aparece combinado con el azul hace referencia al grado de Venerable Gran Maestro ad Vitam. En el grado 24 del Rito Escocés, el Caballero Prusiano juega con el contraste del amarillo con el negro.

BLANCO
Simboliza el candor y la inocencia. Según la física, el color blanco es el resultado de la reunión de los siete colores de que se compone el espectro solar. Los antiguos vestían de blanco, siendo sinónimo de la esperanza y la buena fe.
Los tracios, que fueron los primeros en distinguir los días en faustos e infaustos, señalaban los primeros con piedras blancas y los segundos con piedras negras. Es sabido que todos aquellos que en Roma aspiraban a la magistratura o a los cargos públicos, de los que la Esperanza era la diosa, vestían togas blancas. Entre los egipcios y muchos otros pueblos de la Antigüedad, los sacerdotes usaban siempre en todas las ceremonias el vestido blanco.

El blanco es el único color que refleja todos los rayos luminosos; es la unidad, de la que emanan todos los colores primitivos y las infinitas tintas que matizan todas las obras de la creación. Debía ser por tanto el símbolo de Dios, vida y unidad universal de quien todo emana. «La Sabiduría que emana de Dios, dice Salomón, es la blancura resplandeciente de la luz eterna.»
Por analogía, el blanco, para las jóvenes, es emblema de virginidad; para el acusado, de la inocencia; par a la justicia, de la integridad. Considerado como una promesa de esperanza para después de la muerte , en tiempo de los emperadores romanos, fue adoptado, en substitución del negro, para el luto.
En el simbolismo masónico, es emblema del Ser Supremo, de la Luz y de la Verdad. Como puede verse en los rituales, este color forma el distintivo de muchos grados; y los dos adornos más habituales, como los guantes y el mandil, son blancos siempre, salvo muy contadas excepciones. El Gran Maestro Arquitecto viste de blanco representando al Sumo Sacerdote de Israel. El Consejo Supremo del grado 33 del Rito Escocés Antiguo y Aceptado, es conocido bajo el nombre de "Masonería Blanca".



VERDE
El Verde, uno de los 7 colores primitivos y en la antiguedad estaba consagrado a Venus. Según la clasificación de los colores que los jueces filósofos habían hecho, para sus adeptos, el verde era indicio de un carácter descontentadizo, de un espíritu impaciente , pretencioso y sobrecargado de amor propio y capaz de traicionar un partido para la satisfacción de sus deseos. Por contra, cuando el verde era azulado los jueces filosóficos hacían hincapié de que representaba a una persona con carácter activo y franco.



En el simbolismo masónico, este color es distintivo de algunos grados, como el de Maestro Secreto, grado 4.« del Rito llamado Escocés Antiguo y Aceptado, el de Caballero de Oriente y Occidente , grado 17.° y el Escocés Trinitario, grado 26. ° del mismo Rito; el de Arquitecto de Heredom y el Caballero de la Palestina del Escocismo Reformado; el Caballero de la Espada del Rito Moderno o Francés; el de Maestro Perfecto de la Masonería Adonhiramita, el de Elegidos y Sublimes Escoceses de la Masonería de Adopción.


En la masonería el color verde alude a la esperanza más allá del sepulcro y es representativo del Maestro Perfecto, el Caballero de Oriente y el Escocés Trinitario. En la masonería el verde hace alusión a las aguas de Babilonia donde el pueblo de Israel lloró amargamente.


NEGRO
Se dice de todo objeto oscuro, o que, aunque reciba la luz, no la refleja. Este color estaba consagrado a Saturno y los cabalistas lo tomaban como indicio de taciturnidad, de reflexiones profundas, de curiosidad y de charlatanería. En el lenguaje simbólico secreto, expresa la tinta.

En el simbolismo de los grados, este color es el emblema de la destrucción y de la muerte, en oposición a la creación, a la luz y a la vida, por alusión a estos dos principios, entre cuya alternativa se sostiene el equilibrio universal. Por esto, las dos columnas que representan estos dos principios, situadas al Occidente de los templos masónicos, deberían ser blanca la una y negra la otra. Por esto también, este color constituye el distintivo más esencial en todos los actos que se relacionan con ellos.



Muchos son los grados caballerescos que conectan con el color negro y la Orden del Temple en recuerdo de la exterminación de los templarios y del asesinato de Molay. En el Rito Escocés, el color negro representa dolor, retribución, venganza y muerte. Se relaciona con los grados de Maestro Secreto, Secretario Intimo, Caballero Kadosh y el Príncipe del Real Seceto. En el grado de Maestro Secreto las colgaduras son negras.



Los consejos Kadosh abarcan del grado 19 al 30 del Rito Escocés Antiguo y Aceptado, forman la llamada "Masonería Negra". En el fondo del emblema de los Caballeros de Oriente y de Occidente se alterna el amarillo con el negro.


El negro y el mal siempre han andado de la mano. Bajo este contexto, los planetas maléficos de la Astrología, Saturno y Marte, vienen representando a la muerte y la venganza encerrada en la destrucción de cátaros y templarios. Hay que partir de la base que una destrucción implica que un nuevo ciclo se avecina. Muerte y sangre equivale a negro y rojo. Todo lo secreto y oculto es negro.