jueves, 2 de febrero de 2017

Los Intraterrestres .

Image result for fotos intraterrestres
Los Intraterrestres .
Sixto Paz Wells

Los seres humanos somos entidades multidimensionales, poseemos siete vehículos o cuerpos viviendo simultáneamente en un universo de siete dimensiones donde es posible a la vez, la conexión con nuestra realidad y con otras realidades, las cuales pueden ser universos paralelos perceptibles a través de los planos de la conciencia (estados vibratorios de sintonía físico, mental y espiritual), por cuanto todo es vibración.

La vibración nos permite la comunicación, la cual puede ser física, sensorial, mental (telepática), astral, espiritual o si queremos decirlo de otra manera: interdimensional. Esta comunicación la podemos establecer con otras personas dentro de nuestra realidad, o trascendiendo las fronteras de lo establecido con el alma grupal de los animales, con los elementales de la naturaleza; y por qué no, hasta con aquellos que habiendo desencarnado no han terminado de trascender ni abandonar los apegos del plano físico. En éste sentido siempre habremos de recordar que hay cosas que aunque se puedan no se deben.

Al descubrir que somos seres ilimitados, con mayor razón podríamos pensar en comunicarnos con seres extraterrestres más avanzados que estuviesen visitándonos en ingenios espaciales de alta tecnología, o, con misteriosos y legendarios seres intraterrestres remanentes de civilizaciones desaparecidas, ocultos en las profundidades de la corteza terrestre; o con luminosos e inmateriales seres ultraterrestres a los que se les ha venido llamando desde tiempos antiguos ángeles o arcángeles.

El propósito de la comunicación es el aprendizaje mutuo. Todos tenemos mucho que compartir y mucho por aprender, por lo que es bueno y útil permanecer abiertos, sabiendo escuchar, porque sólo el que sabe escuchar puede aprender y sabrá en su momento trasmitir lo aprendido.

En el Universo nadie es mejor que nadie. Cada quién se encuentra en un distinto momento de evolución, y a todos nos puede beneficiar la observación de los distintos procesos. Además, nadie se encuentra realmente aislado del resto, sino que más bien la idea es la interacción continua y constante. Por ello nadie que sea maestro se puede haber saltado la etapa del discipulado; y no habrá quien habiendo sido buen discípulo, desperdicie la oportunidad de crecer aprendiendo a ser buen maestro.

La humanidad se encuentra en la condición de discípulo de la vida. Hoy por hoy todo nos enseña, todo nos dice algo si sabemos mantener los sentidos despiertos, tanto los físicos como los internos. El momento actual ha dispuesto la liberación del conocimiento y la accesibilidad del mismo, con el riesgo de los errores propios de la abundancia de información, mucha de ella contaminada.

Después de una etapa caracterizada por la abundancia de los maestros, escuelas y organizaciones, hoy por hoy todo apunta al despertar del maestro interno, aquel que no nos engaña y que nos puede ayudar a discernir e intuir la verdad que hay detrás del momento actual y de cuanto por allí circula. Esta es una etapa con experiencias insólitas, encuentros impensados y revelaciones asombrosas, a las que cada uno debe abrirse por sí mismo tomando la parte que le toca y que está en capacidad de digerir.

En los grupos de contacto hemos continuado recibiendo mensajes de los Guías Extraterrestres, pero en ellos se nos ha venido insistiendo sobre la necesidad de prepararnos para vivir contactos con los maestros intraterrestres; contactos propios de la etapa vigente de la Misión de Contacto. Como estos contactos han sido avalados por experiencias de campo, nos hemos abierto a éstas experiencias las cuales también se han venido multiplicando en cantidad e intensidad. Por ello, podemos hablar en éste momento de una conexión intraterrestre.

En cuanto a ésta conexión intraterrestre, sabemos que hace miles de años descendieron en el desierto del Gobi en la Mongolia , un grupo de treinta y dos seres extraterrestres, de igual número de civilizaciones diferentes, que se establecieron en una extraordinaria ciudad subterránea construida a propósito para albergarlos, llamada Shamballa. Estos seres, que fueron enviados para actuar como Instructores Planetarios de una floreciente humanidad, llegaron a instancias del Concejo de los 24 Ancianos de la Galaxia o Gobierno de Sabios Maestros de los planetas evolucionados de la Vía Láctea , para acompañar el proceso evolutivo del hombre en la Tierra , y para preparar a aquellos que fuesen dignos de ser los guardianes de los Archivos del Conocimiento Oculto de la Humanidad o de la Verdadera Historia Planetaria; aquella que nos emparienta con los visitantes de las estrellas.

Llegaría el tiempo en que el conocimiento profundo de nuestro proceso seria necesario que fuese accesible a todos los seres humanos de buena voluntad, para que quien estuviese preparado encontrara en él las respuestas necesarias para saber y hacer entender la misión y el destino colectivo.

Aquellos extraterrestres que llegaron y descendieron en Asia establecieron mas tarde, una red de túneles y galerías que enlazarían a todo el planeta, conectando otras ciudades que se irían formando después, debido a la dinámica propia del planeta y de las civilizaciones. En algunas de estas ciudades intraterrenas establecidas en puntos estratégicos del mundo, se ubicaron unos cristales capaces de retener en este plano a un colectivo de seres conspiradores que fueron deportados aquí por sus inadecuadas actitudes y mal comportamiento, y que son conocidos en nuestros Mitos y Leyendas como los Ángeles Caídos.

Los primeros que acompañaron a los visitantes e hicieron uso del mundo intraterrestre, fueron los sobrevivientes de la civilización atlante, aquella que surgió como consecuencia de la hibridación de Guardianes y Vigilantes extraterrestres con gente de nuestro mundo. Uno de esos atlantes que rescató gran parte del conocimiento heredado y lo traslado a buen recaudo, fue el muy famoso y conocido Thot o Hermes Trimegisto, quien aunque asesoraba a la cultura egipcia, mantenía un estrecho contacto con “Amenti” (el Intramundo). La cultura atlante sobrevivió en pueblos como el Nahualt, quienes se decían herederos de la antigua “Aztlan”, una isla continente allende los mares; sino recordemos la fabulosa ciudad de Tenochtitlan, construida sobre una isla en el Lago Texcoco en México, llena de canales, que por su similitud nos hace recordar la capital de la legendaria Atlántida: Poseidonis o Poseidopolis, mencionada por Platón en sus obras.

Durante el largo peregrinaje del pueblo Mexica hacia su tierra prometida, recorrieron el interior de cavernas donde conectaron con sabios maestros intraterrenos. En cavernas como las del Cerro Culiacán, recibieron una instrucción muy especial que los llevaría a conocer y buscar concretar una misión y un destino.

En el ocaso de la civilización maya, una parte significativa de este pueblo escogió marcharse hacia el mundo intraterrestre, donde habrían permanecido hasta nuestros días haciendo uso de conocimientos hoy olvidados fuera de esos lugares. También los incas en una de las versiones de la fundación de su imperio, mencionan a cuatro clanes, llamados los Hermanos Ayar, que salieron de unas cavernas del Cerro Tamputoco en Pacaritambo (Cuzco), trayendo consigo el conocimiento y la cultura que habrían recibido de seres de gran sabiduría.

Desde que se estableció el reino intraterreno de “Agartha” cuya capital seria Shamballa, muchos personas con espíritus elevados de nuestro mundo han sido convocados a unirse al Gobierno Interno Positivo del Planeta. Los llamados a llegar a estos Retiros o ciudades intraterrenas pertenecen a muchas religiones, escuelas y filosofías, algunos incluso poseerían altos rangos jerárquicos a los que obviamente renuncian una vez que se integran a este reino del universalismo. Precisamente con todos ellos se ha ido formando lo que se conoce actualmente como “ La Gran Hermandad Blanca de los Retiros Interiores” o “Gobierno Interno Positivo Planetario”. Algunos permanecen allí aislados y otros, eventualmente se infiltran en nuestra sociedad para tomarle el pulso a los acontecimientos, y enlazar a nuevos convocados.

La Hermandad Blanca esta formada por una serie de Hermandades que actúan como equipos de trabajo que cumplen en la Tierra funciones especificas, como por ejemplo el mantener la luz y el conocimiento a pesar de todo el esfuerzo de aquellas fuerzas de oposición que permanentemente conspiran contra la humanidad, destruyendo o desvirtuando sistemáticamente la información. Otras se encargan de canalizar las energías de todos los grupos que trabajan comprometidamente en la superficie, dependiendo de la frecuencia vibratoria de las mismas, entre éstas destaca la Hermandad de Los Siete Rayos, que en la zona del Lago Titicaca ( Puno-Perú) posee un retiro conocido como “ La Abadía ”, y cuyo portal de ingreso seria una gigantesca formación rocosa donde se encuentra tallada la Puerta de Hayumarka o “El Portal de Aramu Muru”. Un pórtico inmenso que a manera de puerta ciega resulta un enigma al que no ha sido iniciado en el conocimiento de las Siete Leyes y Principios Universales. Quien llega a dicho lugar en la actitud correcta y obedeciendo a un llamado interior, habiéndose purificado y preparado, podrá no solo abrir el portal utilizando el poder de la palabra o la magia del verbo (los mantrams adecuados), sino que conectará con los túneles y galerías cercanos, que llevan al sitio preciso donde será recibido por los maestros.

En las espesas y húmedas selvas del Manu en el Madre de Dios, también en el Perú, se encuentra otro retiro ubicado precisamente en el Valle de la Luna Azul (Valle de Cosñipata), llamado “El Paititi” o “El Corazón del Corazón”, cuyo nombre secreto es según los guardianes de éste retiro: “Quañachoai”; y en donde los últimos Incas se refugiaron llevando su sabiduría huyendo de los conquistadores europeos, con la esperanza de que al cabo de quinientos años de purificación planetaria, tal como decía una profecía conocida como “el Pachacuti”, todo volvería a su justo orden y el Inca volvería a gobernar.

Paititi es una ciudad construida sobre la meseta del Pantiacolla. Una montaña donde nace el río Siskibenia, la cual era conocida en el pasado por los escasos habitantes de la zona, por estar atravesada por insondables túneles donde vivían los “Paco Pacuris”, quienes eran los Sabios Maestros Guardianes vestidos de blanco quienes cuidan los registros de la historia del Mundo. A esta ciudad se accedería por el caudaloso y peligroso río Alto Madre de Dios, siguiendo más adelante por sus afluentes, desafiando la jungla, y llegando después de varios días al Pongo de Mainiqui o Cañón de Pusharo, donde sobre un muro vertical de piedra aparecen multitud de petroglifos con corazones y rostros humanos, los cuales advierten del ingreso en un territorio prohibido, controlado por la Hermandad Blanca , y donde solo aquel que es capaz de hablar con el lenguaje del corazón puede entrar y volver vivo. La mayoría de los exploradores al llegar aquí desiste de continuar por cuanto el lugar prueba violentamente a quienes sin haberse preparado lo suficiente se acercan, envolviéndolos en terribles tormentas y fenómenos atmosféricos. Si uno se atreve a continuar desafiando el estrecho, peligroso y extenso cañón y la espesa jungla, pero sobre todo los propios miedos, llegará al cabo de tres días al pie de la montaña del Pantiacolla, donde los tres posibles ingresos a la ciudad son: a través de una oscura y engañosa Laguna cuadrada de aguas estancadas y profundas, llenas de feroces peces depredadores; o por una intrincada caverna laberíntica llena de abismos y habitada por jaguares; o por una casi invisible pero resbalosa cueva dentro de una cascada infestada de anacondas. Dentro de la ciudad hay un templo, donde se encuentra “El Gran Disco del Sol”, verdadero Portal entre las dimensiones, y que alguna vez lució su esotérica magnificencia en los muros del Templo del Coricancha en el Cuzco.

En el Ecuador existe en la Cordillera del Cóndor, una red de túneles que conectan por debajo toda la selva amazónica, y que han sido poco explorados. La entrada ubicada entre los ríos Coangos y Santiago es conocida como “ La Cueva de los Tayos”. La impresionante caverna posee dimensiones ciclópeas, pudiéndose apreciar su carácter artificial, sobre todo en gigantescos salones y cámaras, descomunales dinteles e inmensos muros trabajados. Allí ha habido quienes después de haber descendido han tenido contacto con esferas luminosas conocidas como “Caneplas” o “Sincronizadores Magnéticos”, y hasta quienes han podido observar seres de blanco con estaturas gigantescas. Hoy se habla que dichos túneles se extienden por más de 16 kilómetros .

En el Brasil existe en la Sierra de Portiaria, en el estado de Goias, el Valle selvático de Parauna, donde en la superficie se pueden apreciar murallas de hasta cuatro kilómetros de largo y cuatro metros de altura, de piedras hexagonales basálticas unidas magnéticamente, que cuidan una zona donde hay pirámides derrumbadas cubiertas por la vegetación algunas de ellas escalonadas, con entradas a ríos subterráneos que conducirían al mundo intraterrestre. Igualmente existiría otra entrada similar en la Sierra del Roncador.

En el Uruguay también habrían entradas al intramundo, aunque algunas son definitivamente de carácter dimensional, como las que se abren ocasionalmente en la Estancia la Aurora, entre Paysandú y Salto. Otras pero como cavernas, existirían en la Sierra de Minas.

En la Estancia la Aurora, cuyo suelo es rico en cuarzos y cristales diversos, llega a concentrarse cada cierto tiempo una gran energía la cual colapsa el espacio tiempo abriendo una puerta o ventana dimensional, a través de la cual los extraterrestres salen con sus naves o se proyectan, y suelen percibirse en los alrededores seres de luz, o siluetas luminosas con las que se puede establecer un contacto. Allí no habría un ciudad intraterrena, pero sí un portal interdimensional con el que se puede conectar con otra realidad quien ha despertado sus potencialidades y posee la vibración adecuada.

En la Argentina se ha venido dando en los últimos años un despertar de los centros de energía y un redescubrimiento de los retiros de la Hermandad Blanca , poniendo al conocimiento público ciudades intraterrestres con los que la gente esta aprendiendo a vincular. Hoy es muy conocida y difundida la existencia en la acogedora localidad de Capilla del Monte en Córdoba, de una leyenda en donde los indígenas Comechingones lograron salvar la vida, huyendo de los conquistadores europeos, entrando por unas cavernas ubicadas entre el Cerro Sagrado de Uritorco y la zona cercana de Los Terrones. El lugar se encuentra en una poderosa línea de energía telúrica, actuando el macizo rocoso del Uritorco como una pirámide natural y colector cósmico, que alimentaría una ciudad intraterrena llamada “Erks”, la cual ha sido avistada etéricamente en repetidas ocasiones por lugareños como un conjunto organizado de luces y estructuras a la distancia. Uno de ellos habría establecido comunicación con los habitantes intraterrenos, recibiendo el honor de actuar de guardián de su ingreso. Lamentablemente ésta persona fue asesinada y hoy en la actualidad es uno de sus hijos, quien cumple dicha función. Lo que sí es más que evidente, es la permanente presencia de ovnis en la zona, especialmente en el Cerro El Pajarillo donde se han llegado a ubicar inmensas huellas circulares con hierba quemada sobre las colinas.

Otra de las ciudades intraterrestres que existirían en Argentina es la llamada “Isidris” debajo de las montañas de Mendoza. También esta la llamada “Ciudad de los Césares”, ubicada a muy poca distancia de la turística ciudad de San Carlos de Bariloche, en la Patagonia. Para llegar a éste retiro se necesita embarcarse por los lagos y después de varias horas de navegación, introducirse por una reserva ecológica al pié de montañas nevadas, siguiendo pequeños senderos que lo introducen a uno por en medio de espesos bosques que llevan hacia hermosos y solitarios glaciares, los cuales esconden los ingresos subterráneos.

En el norte de Chile, en La Serena , existe en la zona de El Elqui un valle mágico y esotérico conocido como Cochiguaz, donde en un recóndito lugar entre montañas el magnetismo llega a niveles inimaginados, y en donde se suelen observar permanentemente la presencia de naves extraterrestres (ovnis), entrando y saliendo de las montañas. En la actualidad ésta localidad congrega la presencia de muchos sinceros buscadores de la luz, que como maestros del nuevo tiempo, se han establecido en la zona, y orientan a los peregrinos que hasta allí llegan buscando respuestas e iluminación. Hay un sitio preciso donde tres quebradas coinciden sobre una colina rodeada de piedras con petroglifos. Allí en un antiguo pozo chamánico se abría un portal dimensional de conexión con el real tiempo del universo. Pero aún esto es posible de repetirlo si se llega en el momento y en la actitud adecuada.

En Centroamérica, en la República de Honduras existen unas cuevas con petroglifos, a muy poca distancia de la ciudad de Tegucigalpa. Los símbolos y figuras que aparecen en los muros son muy similares a los hallados en la selva amazónica, repitiéndose los corazones con rostros humanos, los espirales y los laberintos. Todas estas figuras estarían haciendo referencia a la existencia en las selvas hondureñas de una ciudad perdida de carácter intraterrestre. Esa ciudad se llamaría “ La Ciudad Blanca ”, y estaría ubicada en la selva de “ La Mosquitia ”. En varios mensajes nuestros grupos de contacto han sido invitados a realizar una expedición de conexión con ese lugar, lo cual estaría dándose muy pronto.

En el sur de los Estados Unidos, en el estado de California, se encuentra Monte Shasta, un impresionante y majestuoso volcán extinto el cual contendría en su interior cavernas con uno de los retiros internos de la Hermandad Blanca , y al cual anualmente llegan cientos de personas que han entrado en la frecuencia de los maestros y están en condiciones de recibir orientaciones. Son continuos los comentarios y testimonios de quienes han sido testigos en la zona de la presencia de seres vestidos de blanco muy altos.

Como vemos son muchos los lugares donde se puede establecer una conexión con la Hermandad Blanca de los retiros interiores, y las oportunidades se van multiplicando como para que esto ocurra. Pero, ¿por qué y para qué?¿Estamos acaso preparados para hacer frente al conocimiento de nuestro proceso planetario y de las intenciones que llevaron a seres de otros mundos a actuar en nuestro planeta a lo largo de nuestra historia?¿Estamos realmente en condiciones de saber a ciencia cierta quienes fueron nuestros padres planetarios, y por qué y para qué existimos?

El descubrimiento en la actualidad de la presencia de seres iguales o diferentes a nosotros; de nuestra propia naturaleza o de naturaleza distinta coexistiendo con nosotros en el mundo, con sus propios propósitos e intenciones, nos esta conduciendo a una profunda confrontación con nuestras creencias. Mas aún cuando se hace cada día más cercana la posibilidad de un diálogo frontal con aquellos seres.

Debemos prepararnos a enfrentar el develamiento cada vez mayor de secretos y misterios, como algo incontenible y propio de nuestra edad evolutiva que hace que lo que no se nos dice, lo percibamos por nosotros mismos, pero que igualmente dicho conocimiento intuitivo o deducido producirá cambios significativos en nuestra visión de la vida por cuanto ya no somos niños.

Estamos en la adolescencia de la humanidad, el momento en que solemos reafirmar nuestra individualidad y sentar las bases de nuestro futuro. Es el período de formación y de definiciones, tiempo de enfrentar nuestros miedos, por lo que es bueno que sepamos las cosas como son, como para que con madurez sepamos sobrellevar no sólo los fallos de los demás sino también nuestros propios errores corrigiéndolos sobre la marcha.

miércoles, 1 de febrero de 2017

Los Libros Secretos de la Orden




Los Libros Secretos de la Orden
Publicado por JaCques

“Los templarios, además de guerreros, eran hombres religiosos y cultos. Como tales, poseían bibliotecas, con sus scriptoriums, al estilo de cualquier monasterio, conteniendo toda clase de manuscritos, adquiridos o de elaboración propia. Poca cosa, sin embargo, es lo que nos ha quedado de las bibliotecas templarias. ” “La Inquisición entró a saco en ellas durante el proceso de disolución. Los libros poco ortodoxos ardieron en las piras junto a muchos de sus dueños, aunque es posible que algún volumen fuese a parar a los depósitos secretos del Vaticano. A partir de 1312, cuando finalizó el reparto de los bienes templarios, los volúmenes que consiguieron pasar por el ojo de la aguja inquisitorial entraron a formar parte del patrimonio eclesiástico, de otras órdenes, de la Corona o de algunos nobles, y su memoria se esfumó. ” “Aunque no del todo. El pueblo llano había reconocido, siquiera instintivamente, el valor del legado cultural templario, y quiso que, junto a los tesoros puramente materiales, se conservara el recuerdo de otros de índole intelectual, quizá menos atractivos para el hombre iletrado carente de los conocimientos necesarios para disfrutar de tal legado en caso de hallarlo, pero no por ello menos interesante, puesto que representan instrumentos de poder, ya que están referidos no al orden material del oro, sino al espiritual, que puede proporcionar acceso a esferas de trascendencia. ” Hay una tradición muy significativa respecto a los libros templarios heterodoxos, puesto que es contemporánea de la extinción de la Orden y nos pone tras la pista de sus libros prohibidos como algo que pudo tener existencia real. El 13 de abril de 1310, los comisarios pontificios que instruían el proceso contra el Temple en Francia recogieron el testimonio del notario Raúl de Prael, quien declaró que el comendador templario de Laon le había dicho lo siguiente: “Existe un pequeño compendio de estatutos de la Orden que de buen grado enseñaría, pero hay otro más secreto que no mostraría por nada del mundo”. Es curioso que catorce días más tarde, el 27 de abril de 1310, los nuncios de la Santa Sede que estaban instruyendo el proceso contra el Temple en el reino de Castilla, escuchasen a un testigo declarar haber oído decir que, “al visitar ciertos franciscanos al Maestre del Temple, frey Rodrigo Yáñez, en Villalpando (Zamora), lo encontraron leyendo un pequeño libro y, al verlos, se apresuró a guardarlo en una arquilla. Al preguntarle qué libro guardaba con tantas precauciones, el Maestre contestó que si éste llegaba a determinadas manos podría acarrear grandes daños a su Orden”. Para los historiadores “académicamente puros”, el misterio parece resolverse imaginando que el volumen era la Regla latina, de todos conocida, concedida por el Concilio de Troyes en 1129, por la que se guiaba el Temple en aspectos generales; y el volumen secreto consistía en los Retrais, o “Estatutos Jerárquicos”, las “reglas de régimen interno” que, hacia 1165, habían establecido los propios templarios para el gobierno práctico de su vida diaria y que estaba únicamente en poder de los mandos superiores. No obstante, incluso aceptando esta explicación, constatamos ya una “voluntad de secreto” en la Orden respecto a sus libros. ¿Existe algo más detrás de dicha actitud? Aunque, en una búsqueda superficial, no encontramos entre los caballeros más que el tipo de escritores corrientes de su época: traductores, biógrafos, predicadores, poetas, legisladores, moralistas e historiadores, no todo es tan simple. En la Edad Media, los escritores ocultistas, cabalistas o esoteristas, eran algo común y corriente, tanto en las "Cortes de amor" de los nobles, como en los scriptoriums de los monasterios. Y si los templarios eran en todos los aspectos hombres de su tiempo, ¿acaso iban a ser diferentes en esta faceta? Las bibliotecas de la Orden estaban entre las mejores de la Edad Media, rivalizando con las de los monasterios benedictinos y cistercienses. En las principales encomiendas templarias de cada país existían centros donde se acumulaba el saber del momento y de la antigüedad, de Oriente y de Occidente. Muchos de los ellos tenían anejo un scriptorium, donde se creaban sus obras y copiaban las ajenas; sabemos que requisaban los manuscritos de cada ciudad árabe conquistada y se apresuraban a traducirlos al latín. Conocemos las bibliotecas que hubo en las encomiendas templarias de los castillos de Monzón (Huesca) y Miravet (Tarragona), junto con la de la Catedral Templaria de Villasirga (Palencia) donde existía un scriptorium que copió las Cantigas de Santa María, de Alfonso X, y produjo cantorales como el Pueri Templi para los niños del coro templario fundado por el rey Sabio. Otras bibliotecas y scriptoriums famosos estuvieron en las casas templarias de París, del New Temple en Londres y de Jerusalén. De ellos salieron traducciones del latín a la lengua vulgar, tanto de la Biblia como de la Regla del Temple. Copias de los Comentarios del Apocalipsis, del Beato. Crónicas históricas de las Cruzadas o Memorias de los Maestres. Santorales, como el Obituario del Temple de Reims. Documentos jurídicos como el Fuero del Baylío, de Jerez, o las Consuetudes, de Horta. Y poemas satíricos, La Biblia, críticos, Ira et Dolor, o elegiacos, Anónimo del Viernes Trece. Pero también otras obras menos ortodoxas. Las primeras pistas aparecen en los inicios de la Orden, cuando el Prior del Temple en Jerusalén, Achard d'Arrouaise, escribe el Poema de la Virgen del Temple para "decorar" con él el santuario octogonal de la Cúpula de la Roca. Éste creó con sus versos una ronda secuencial que los peregrinos debían seguir dentro del santuario, para deambular por él e impregnarse de su energía telúrica. Unos versos de carácter simbólico que servían igualmente para las ceremonias iniciáticas de ingreso en la Orden de los nuevos caballeros y se complementaban con las inscripciones árabes del Corán plasmadas en los mosaicos de la cúpula, como aquella donde el versículo 40 de la sura 3 habla de la "Anunciación" que Dios hace a María del nacimiento de Jesús. Achard escribió también un Poema del Templo de Salomón, donde en clave cabalística se insinúan las raíces sincréticas del ideario del Temple. Otras pistas pueden rastrearse en una peculiar traducción, conocida como Anónimo de Londres, que el Maestre del Temple en Inglaterra, Ricardo de Hastings, mandó hacer del Libro de los Jueces (1160-1170). ¿Cuál era la naturaleza de este encargo para que, en pago a su trabajo, el traductor fuese admitido como caballero templario? Nada menos que transformar el relato bíblico en una especie de novela de caballería, de modo que puede considerarse como la semilla de donde brotará posteriormente la leyenda del Grial Templario en su rama oriental. Una leyenda reinterpretada por la Orden a partir de 1189, cuando el clérigo templario inglés Walter Map escribió La búsqueda del Santo Grial, captando la corriente occidental de un Grial artúrico de raíces célticas y mística cisterciense. Custodios del Grial Hacia 1190 el ciclo griálico templario parecía definitivamente concluido, cuando el capellán templario francés Guiot de Provins escribió su Parsifal, una historia del Grial completamente diferente a todas, donde se recogía la corriente gnóstica oriental tamizada por el misticismo cátaro. Lamentablemente, dicha obra se ha perdido y hoy sólo la conoceríamos por referencias si no fuese debido a un trovador templario alemán, Wolfram von Eschenbach (1170-1220), quien tradujo a su idioma la obra de Guiot de Provins, la amplió y continuó. Von Eschenbach es el mas singular de los escritores templarios, pero no por pertenecer a la Orden, sino porque hizo de ésta y de sus caballeros los protagonistas de las narraciones iniciático-esotéricas que escribió. Creó su Parzival (1195-1210) inspirado tanto por aquella peculiar recreación templaria del Libro de los Jueces, como por el Poema del Templo de Salomón, de Achard d'Arrouaise, y por La búsqueda del Grial de Walter Map, pero sobre todo por el Parsifal de Guiot, para continuar la historia por su cuenta en el Titurel hasta elevar la Orden del Temple a la categoría de mito universal. Porque el mérito del caballero Wolfram no estriba en haber seguido el giro gnóstico-cátaro dado al Grial por Guiot, sino en haber declarado abiertamente que los custodios y ejecutores de dicha filosofía ideal eran los templarios. En su novela, la encargada de custodiar el objeto místico es la Orden del Grial, cuyos miembros son los caballeros templarios. El Grial se guarda en un castillo de la Orden, dentro de una iglesia con forma octogonal, como su iglesia madre del Templo de Salomón, bajo la autoridad de un Gran Maestre que depende de la dinastía del Preste Juan. Es más, estos templarios de la Orden del Grial muestran un inusual sincretismo ecuménico, pues entre sus miembros hay cristianos, musulmanes y paganos: el cristiano Parzival tiene un hermano musulmán, Firefiz, que participa en la búsqueda en igualdad de condiciones; y la dinastía del Preste Juan, a cuyo reino se retira la Orden junto con el Grial, estaba compuesta tanto por reyes paganos como cristianos. Para colmo, el Grial ya no es el cáliz conteniendo la sangre de Cristo, sino una piedra de poder traída del cielo como aquellas piedras negras, sagradas, de la antigüedad pagana, custodiadas en los santuarios de las grandes diosas: Artemisa, Ceres, Cibeles, que en el medievo acabaron guardándose como reliquias celestes dentro de muchas imágenes de Vírgenes Negras. Que varios escritores templarios, con el consentimiento de la Orden, incluyeran a ésta en una historia llena de misticismo esotérico, con toques de simbolismo astrológico y alquímico, además de resabios sincréticos del paganismo clásico, debe significar algo más que un pasatiempo literario salido de la mente de unos trovadores ociosos. Muchos libros templarios, de los quemados u ocultados entre 1307 y 1312, podrían darnos la respuesta. Aunque las tradiciones y leyendas populares todavía pueden aportarnos algunos indicios respecto al ideario de la Orden. Las gentes de la comarca templaria de Aliste, al norte de Zamora, cuentan que en la Sierra de la Culebra vivía como ermitaño un sabio fraile templario. Como su cueva fuese muy húmeda y sus libros se cubriesen de verdina, decidió hacerse una cabaña de madera. Pero los espíritus que vivían en los árboles le impidieron que cortase la madera necesaria, por lo que humildemente se conformó con hacerse una choza de espinos y barro. Al terminarla, bendijo al espino, con la promesa de que reinaría sobre los árboles egoístas que le negaron su madera, "y si alguna vez los árboles te amenazan serás como la zarza ardiente que todo lo devora". Cuando murió el sabio ermitaño, los secos espinos de su choza echaron brotes y, extendiéndose como un manto, la cubrieron, encerrando en el mausoleo vegetal el cuerpo del santo varón y sus libros. Luego se desplegaron por el monte, en tal cantidad que borraron toda referencia para hallar la choza. Durante mucho tiempo, las gentes de la comarca fueron a recoger de estos espinos, que consideraban mágicos. Aunque también iban con la esperanza de encontrar la choza del templario, pues decían que sus libros, guardados en un arca doble, eran los que le habían dado la santidad y podía esperarse de ellos toda clase de bienes. Casualmente, en la ya citada traducción templaria del Libro de los Jueces (cap.IX vs.8-15) podemos leer: "Pusiéronse en camino los árboles para ungir un rey que reinase sobre ellos (…) Y dijeron todos los árboles a la zarza espinosa: Ven tú y reina sobre nosotros. Y dijo la zarza espinosa a los árboles: si en verdad queréis ungirme por rey vuestro, venid y poneos a mi sombra, y si no, salga fuego de la zarza espinosa y devore a los cedros del Líbano". También en el Santuario de Nª Sª dels Angels, de Horta (Tarragona), dicen que el santo primer Maestre del lugar, frey Bertrán Aymerich (1177), escondió en una cripta un arca con los libros que escribió sobre el arte de construir, donde recogía los conocimientos ancestrales que le transmitieron los gigantes "Jentilak" que levantaron el primer santuario. Y en la fabulosa Catedral Templaria de Villasirga (Palencia) hay una leyenda similar sobre los libros de magia musulmanes que el primer Maestre y constructor, frey Juan Pérez (1150), trajo de Córdoba para edificar esa "Morada Filosofal", que fueron ocultados por los caballeros en una cripta junto con su biblioteca. Profecía apocalíptica Después de tanta destrucción y ocultamiento, carecemos ya de los elementos necesarios para emitir una opinión concluyente sobre el esoterismo en la literatura templaria. Nos limitaremos a expresarnos con palabras de los caballeros a través del desconocido Templario de la Supresión y su poema Anónimo del Viernes 13: "Dios, que todo lo divisa / les juzga desde su alto estado / y como a un cántaro los quiebra / así ha hecho de los templarios / como si fueran demasiado malos, / tanto como muchas gentes dicen, / pero yo no se si mentira esgrimen…/ hay en el mundo muchos condenados / que en el alto cielo resultan coronados". A modo de epílogo, creemos interesante citar la última en ser encontrada de éstas obras templarias perdidas. Nos referimos al Libro de las Profecías (Ed. Tikal) que, de resultar auténtico, sería el primer libro templario escrito, ya que su autor, frey Juan de Jerusalén, lo habría realizado entre 1117-1119 cuando, encontrándose en Jerusalén con Hugues de Payns y sus compañeros, participó en la fundación de la Orden. Este místico narraría en él los acontecimientos que sacudirán a la humanidad "cuando empiece el año mil que sigue al año mil" (AÑO/CERO, 135). Con tintes apocalípticos describe los males que aquejan a la humanidad actual, pero también anuncia que, a última hora, esa humanidad tomará conciencia de dichos males y pondrá los medios para escapar al Apocalipsis final.

Los estatutos secretos de Roncelinus (Traducción de Dr. Carlos Raitzin)





Los estatutos secretos de Roncelinus (Traducción de Dr. Carlos Raitzin)

Publicado por Luisa María Sierra


Aquí comienza el Libro del Bautismo de Fuego o los Estatutos Secretos redactado para los Hermanos Consolados por el Maestre Roncelinus.



ARTICULO I
El pueblo que marchaba en la oscuridad ha visto una gran luz y aquellos que estaban en la sombra de la muerte han visto esta luz. Para nosotros también la luz ha resplandecido. Nosotros estábamos todos en el duelo y hemos sido consolados en el terror y en la esclavitud y hemos recibido el espíritu de adopción de los niños que nos hace clamar: “Uno solo es Nuestro Padre, Maestro Salvador, Consolador”. Uno solo es nuestro Dios y su espíritu da al nuestro la certeza de que somos hijos de Dios.
ARTICULO II
A vosotros Hermanos os es dado conocer los secretos del Reino de Dios, felices nuestros ojos y nuestros oídos que ven y escuchan. Sabed que reyes, papas, obispos, abates y maestres han deseado ver y escuchar lo que vosotros escucháis y veis, pero ellos no lo han visto y no lo han escuchado y no lo conocerán jamás.
ARTICULO III
El tiempo ha llegado en el que no se adorará al Padre, ni a Jerusalén, ni a Roma. El espíritu es Dios. Y si vosotros sois de Dios, vosotros le adoraréis en espíritu y en verdad. Sabed que todo lo que Jesús ha dicho por el verdadero Cristo, es el espíritu y vida en Dios. Es el espíritu de Dios que vivifica, La carne de Jesús para nada puede servir.
ARTICULO IV
Dios es amor y quienquiera que permanece en el amor, en Dios permanece y Dios está en él. Os hablamos en secreto y de lo que permanece oculto a los hijos de la nueva Babilonia, la que será tornada en cenizas y polvo por los humildes servidores de Dios. Os hablamos de la sabiduría de Dios revelada a nuestros Padres que la han transmitido para nuestra gloria y nuestro bien. Ningún príncipe o gran sacerdote de este tiempo la han conocido. Si ellos la hubieran conocido ellos no adorarían el madero de la cruz y no habrían quemado a aquellos que poseían el verdadero espíritu del verdadero Cristo.
ARTICULO V
Vosotros que sois los templos de Dios, construidos sobre los fundamentos de la Sabiduría y de la santidad antiguas, sabed que Dios no hace diferencia entre las personas sean estas cristianos, sarracenos, judíos, griegos, romanos, franceses, búlgaros, porqué todo hombre que ora a Dios es salvado.
ARTICULO VI
El Consolado está liberado del yugo que los hijos de Babilonia han establecido sobre la base de los falsos dogmas. Entre el judío y el sarraceno actuad como si fuerais sarracenos o judíos. Con los hijos de Babilonia, gracias a la elección y al Consolamentum, vosotros estáis liberados. Mantenedlos felices y tratad de atraer hacia vosotros aquellos cuyos ojos se abren, pero actuad con prudencia a causa del evangelio eterno y a fin de evitar los escándalos.
ARTICULO VII
A vosotros que sois santos todo os está permitido. Sin embargo os debéis guardar de abusar de este permiso. No dejéis jamás sospechar nada en torno vuestro de lo que vosotros sois. Tened en vuestras casas lugares de reunión amplios y escondidos, a los que se tendrá acceso por medio de corredores subterráneos, de modo que los hermanos puedan acudir a las reuniones sin peligro de ser inquietados.
ARTICULO VIII
Hay Elegidos y Consolados en todas las regiones del mundo. Allí donde veáis construir grandes edificios haced los signos de reconocimiento y hallaréis muchos justos instruidos respecto de Dios y del Gran Arte (Arte Real). Ellos han heredado de sus padres y de sus maestros y son todos Hermanos. En esa circunstancia se hallan los Bonshommes (Hombres Buenos) de Toulouse, los Pobres de Lyon, los albigenses, aquellos en las cercanías de Verona y de Bérgamo, los Bajolais de Galicia y de Toscana, los Bégards y los Búlgaros. Por los caminos subterráneos llegaréis a vuestros capítulos y a aquellos que alberguen algunos temores les conferiréis el Consolamentum en los capítulos ante tres testigos.
ARTICULO IX
Recibiréis fraternalmente a los hermanos de estas cofradías y también los Consolados de España y de Chipre recibirán fraternalmente a los Sarracenos, a los Drusos y aquellos que habitan en el Líbano. Y si el espíritu divino anima a los Sarracenos o a los Drusos vosotros podréis admitirlos como Elegidos o como Consolados.
ARTICULO X
Ningún Hermano será recibido si él no cuenta ya treinta y cinco años de edad y si no ha adquirido los verdaderos frutos de su elección. Para probarlo él demostrará su instrucción y sus conocimientos en los decretos antes de su admisión.
ARTICULO XI
Está expresamente recomendado de rodearse de las más grandes precauciones respecto de monjes, sacerdotes y obispos, abates y doctores de la ciencia porque ellos actúan como traidores a fin de enredarlo a uno más fácilmente en el fango de sus crímenes. Si vosotros los admitís tras una larga probación que esto sea fuera del capítulo y en presencia de tres Hermanos y sin revelarles nada de los estatutos y costumbres de la Orden.
ARTICULO XII
Con los laicos que sirven a Dios en la simplicidad de su corazón se permite adoptar menos precauciones y de recibirlos ya como Elegidos, ya como Consolados después de una probación razonable.
ARTICULO XIII
Ritual y Consolamentum: El neófito escribirá su confesión general y la entregará al receptor, confirmando dicha confesión por un juramento en presencia de dos testigos, y ella ser á conservada en los archivos del capítulo. El recitará a continuación los Salmos, el antiguo resumen del Deuteronomio y será bendecido por todos los Hermanos los que colocarán la mano derecha sobre su cabeza, después de lo cual él jurará: silencio, obediencia y fidelidad. El receptor lo absolverá de todos sus pecados. El lo desligará de todos los mandatos de la Iglesia en el nombre de Dios que no ha sido engendrado y que tampoco engendra, en el nombre del Verdadero Cristo que no está muerto y que no puede morir. Se recitarán a continuación las tres oraciones. Durante la primera el neófito se mantendrá de pie, las manos levantadas. Durante la segunda él se arrodillará, los brazos en cruz y para la tercera el se prosternará con la faz contra la tierra.
ARTICULOS XIV, XV Y XVI
La primera oración es la de Moisés “Magnifecetur Fortitudo Domine”. Seguida de “Dixit que Dominus vivo ego et implevitur gloria Domini universa terra”, después de los cual el receptor cortará un poco de barba, cabellos y uña del dedo índice del neófito diciendo: “Tú sufrirás más en tú corazón que en tú cuerpo como signo de la alianza de Dios con el espíritu del hombre”. La segunda oración es la del hijo de María llamado Jesús: “Pater aeterne, glorificamos…” (San Juan CXVII) seguida de “Facta est vox de coelo meus dilectus…”. El receptor coloca enseguida el anillo en el índice derecho del hermano diciendo: “Hijo de Dios, toma este anillo como signo de unión eterna con Dios, con la Verdad y con nosotros.” La tercera oración, llamada de Baphomet, es la que sirve de apertura al Corán y que lleva el nombre de Fatiha. El receptor agrega: “Un maestro, una fe, un bautismo, un Dios padre de todos y cada uno que invoca el nombre de Dios es salvado.” El levanta al neófito y unge sus párpados con el óleo santo. “Yo quiero ungirte, amigo de Dios, con el óleo de la Gracia, a fin de que veáis la luz de vuestro bautismo de fuego y que ella brille para ti y para todos nosotros sobre el camino de la verdad y de la vida eterna”.
ARTICULO XVII
La figura de Baphomet es retirada de su sagrario y el receptor dice: “El pueblo que marchaba en las tinieblas ha visto una gran luz y ella ha brillado para todos aquellos que estaban sentados en los árboles de la muerte. Hay tres que rinden homenaje a Dios y al mundo y esos tres son (San Juan). Todos los hermanos exclaman “Yah Allah” es decir “Esplendor de Dios”, besan la imagen y la tocan con su cinto. El receptor toma a continuación al neófito por la mano y dice: “En el presente, el hijo del Hombre es glorificado y Dios es glorificado en él. Vericinum (verdadero?) nuevo amigo de Dios que habla a Dios cuando él lo desea, a Dios al cual debéis dar gracias puesto que El os ha conducido a donde deseabais ir y os ha concedido vuestros deseos. Que la luz divina permanezca en nuestros corazones y nuestros espíritus, Amén”. Para terminar la ceremonia, se entona el cántico tomado del libro de la Sabiduría, cántico que marca el final del capítulo.
ARTICULO XVIII
El neófito es conducido a los archivos donde se le enseñan los misterios de la Ciencia Divina, de Dios, de Jesús niño, del verdadero Baphomet, de la nueva Babilonia, de la naturaleza de las cosas, de la vida eterna, así como también “LA CIENCIA SECRETA DE LA GRAN FILOSOFÍA: ABRAX Y LOS TALISMANES”. Cosas estas que deben ser rigurosamente ocultadas a los eclesiásticos admitidos en la Orden.
ARTICULO XIX
Está prohibido en las casas donde los hermanos no son Elegidos o Consolados de trabajar ciertas substancias por la ciencia filosófica y por lo tanto de transmutar los metales viles en oro y en plata. Esto no será jamás emprendido sino en los lugares ocultos y en secreto.
ARTICULO XX
Esta rigurosamente prohibido de elegir como Gran Maestre a un Consolado. Los otros puestos y cargos principales de la Orden están reservados a los Elegidos y a los Consolados.
Firmado por el copista Robert de Samfort, Procurador de la Orden del Temple en Inglaterra en 1240.

SIMBOLOGÍA TEMPLARIA EL ESTANDARTE TEMPLARIO




SIMBOLOGÍA TEMPLARIA
EL ESTANDARTE TEMPLARIO

Dr. Carlos Juncal Mir

Mis Queridos Hermanos; en más de una ocasión me han realizado preguntas sobre temas relacionados con la Orden del Templo y siempre les he señalado que dentro de nuestro grupo hay hermanos que dominan mucho mejor que yo la temática templaria y que por esa razón me dedico más a la parte de las religiones, pero hoy vamos a hacer una excepción y charlaremos sobre la simbología templaria.
EL ESTANDARTE TEMPLARIO
Para entender un poco mejor la simbología de las banderas, escudos, estandartes, etc., debemos situarnos en el momento histórico de los acontecimientos. Se nos hace imperioso recordar que durante los siglos X, XI y XII, y ni que hablar en siglos anteriores, la inmensa mayoría de personas no sabían ni leer ni escribir y salvo la comunicación oral lo que más utilizaban era la comunicación simbólica o pictórica. Sólo un reducido número de personas, monjes, algunos sacerdotes, pocos nobles, tenían la capacidad de la comunicación escrita, eran sociedades “ágrafas”. Es a causa de ello que el uso de símbolos, iconos, esculturas, pinturas, petroglifos, etc., era indispensable para poder comunicar al conjunto de la sociedad el mensaje del poder y su significado (1).
Los juglares fueron una verdadera fuente de información y comunicación para los pobladores de la edad media.
La Orden del Temple, no fue ajena a tal realidad, sus seguidores no eran ilustrados en el arte de la lectura y la escritura – salvo excepciones – por lo tanto debió, a través de la simbología, por ejemplo en sus construcciones; con marcas de cantería repartidas por un sinfín de lugares, sus pinturas y frescos; y en su lenguaje militar hermético, pero ordenado debían transmitir a sus seguidores, enemigos o lugareños su mensaje.
Para esa época el lenguaje de los símbolos – un lenguaje interpretativo – debía de ser sencillo y fácil de asimilar y recordar, piensen que muchas veces iba en ello la vida o la muerte de las personas.
Imagínense Uds. en medio del fragor de la batalla, cegado por los reflejos del sol en las armas y armaduras, medio obnubilado por el olor a sangre, el polvo y la angustia y no saber o no recordar o no distinguir cuál es el blasón de su bando por no recordar los colores del mismo o confundirlo. Imagínense por unos momentos la desesperación. La existencia se nos volvería ciertamente caótica y es muy probable que huyésemos despavoridos para cualquier lado tratando de salvar nuestra pobre vida. Por ello los símbolos que utilizaban los templarios tenían determinadas características como para poder ser conocidos, reconocidos y diferenciarse de otros grupos fácilmente. Asumamos que por aquel entonces, saber identificar, tanto en tiempos de guerra como de paz hacia dónde acudir era una cuestión ciertamente de vida o muerte.
EL BEAUSEANT O ESTANDARTE.
El estandarte del Temple, también llamado “Beauseant” (Bien Sentado), era “mitad plata, mitad sable”, es decir, blanco y negro, con lo que recordaba los colores de sus escuadrones: estos estaban compuestos por caballeros (cota de armas y manto blancos), y escuderos (cota de armas y manto negros).
El nombre de “beauseant” (beau: bien, bello, y seant: que sienta bien) le había sido aplicado como mote por los Hospitalarios y Teutónicos, a causa de la disposición de sus dos colores, y quizás también por celos de los Templarios, ya que estos eran los únicos a los que se le permitía llevar la Cruz Roja de las Cruzadas sobre su manto, privilegio que les había sido concedido por el papa Eugenio III, a petición de Bernardo de Claraval (2).
Su uso era ya absolutamente común en las prácticas heráldicas de esa época, el siglo XII. Ha sido identificado como un símbolo dual del día y la noche, del verano y el invierno o de la sombra y la luz, buscando en esos dos colores un significado que por otra parte es más que obvio. Así, a veces el beauseant se presentaba con las bandas blanca y negra en forma horizontal, otras veces en vertical e incluso en algunas ocasiones en forma de damero o ajedrezado, con una cruz roja en el centro; en determinadas circunstancias se incluía una oración o una divisa.
Pero no es sino hasta la segunda mitad del siglo XIII en la que los blasones de la Orden aparecen de una forma definitiva. En un libro publicado en América consigna en un estudio sobre los blasones y escudos de armas antiguos franceses en los que se refiere al Pendón de la Orden en los siguientes términos:
“El Pendón del Temple, de plata con el jefe en negro, y una cruz roja”
El significado de esta composición es el siguiente:
•La plata significa el color Blanco. El blanco simboliza la Pureza y la Benevolencia.
•El sable corresponde al Negro. El negro que anuncia terribles guerreros para sus enemigos.
•El gueules corresponde al color Rojo.
En 1254, Mathieu París describe los blasones de los personajes más importantes que asisten al banquete ofrecido por Enrique III de Inglaterra a Luis IX el Templario más antiguo de París.
El blasón de la Orden del Temple se describe:
“D’argent au chef de sable, à une croix de gueules passant”
“De plata con el jefe en negro” (De plata, con la parte superior en negro), que significa: “Terrible para los Infieles, seguro para los Cristianos”.
El símbolo encierra resonancias psicológicas profundas; contiene un potencial de significados. Es como si una energía se oculta en aquellas formas simbólicas que, como la cruz Paté, comunicaba su significado también en acciones. Ese símbolo es una figura que a decir de Joan Costa, “es una figura de gran fuerza psicológica y como signo tiene una gran fuerza visual”. Escudos, banderas, vestiduras y armaduras fueron elementos de identidad no solo de una época, sino de los guerreros en batallas.
Los dos colores, el blanco y el negro, tradicionalmente atribuidos a los contrarios, son también los colores del noviciado y la maestría; entre los templarios, los sargentos vestían de negro para representar el trabajo que tenían que hacer con sus vicios, por el contrario, los caballeros vestían el blanco demostrando lo que habían logrado con las virtudes.
Blanco y negro se han convertido en los colores de la “tensión”, de la “fuerza”, de la “energía”, de la oposición, en definitiva, los generadores de una reacción. Son el previo de una síntesis, la antesala de un resultado: el color rojo.
Así como el blanco y el negro dividen en dos partes bien diferenciadas los estadios del caballero, o sea, el referente a su cuerpo y el referente su alma, así como el referente a sus obligaciones con el mundo y el referente con su Dios, el rojo viene a representar lo más inmediato y próximo a su vida, es decir, la sangre, el espíritu que los anima.
El blanco y el negro son los dos colores opuestos que representan los dos principios contrarios conjugados y unidos en armonía; el blanco es el símbolo de la pureza y la castidad y el negro de la fuerza y el valor.
El beauseant o estandarte constituía la enseña templaria en el combate y se convertía en la referencia para que los caballeros lucharan agrupados. Su custodia estaba encomendada al senescal de la Orden y era portado por un confaloniero que debía de custodiarlo con su propia vida. Por si era capturado, llevaban otro plegado y preparado para ser izado en cualquier momento. Si también caía, los templarios debían acudir entonces a agruparse bajo el estandarte rojo con la cruz blanca de los hospitalarios.
Mis Queridos Hermanos mis conocimientos han dado los lineamientos generales, es ahora el tiempo de Uds. para que, con sus conocimientos, realicen los aportes y logren darle al tema el relieve que el mismo se merece.
Desde mi teclado en Ciudad de la Costa (Uruguay) un T.´.A.´.T.´.
Dr. Carlos Luis Juncal Mir MD - MT
NOTAS DE APOYO:
(1) Durante la Edad Media la mayor parte de la población permaneció analfabeta y prácticamente aislada de la cultura letrada de su tiempo, sólo reciben educación los miembros del clero, los cuales tienen acceso tanto a lo religioso como a los demás conocimientos culturales. La mayoría de los miembros de la nobleza reciben casi exclusivamente educación militar con el fin de participar en torneos y en actividades guerreras.
Por lo general la población es analfabeta.
El papel didáctico de los clérigos era entonces inmenso; no sólo enseñaban al pueblo la doctrina revelada, sino también la historia y las leyendas.
En la Edad Media la gente se instruía escuchando.
La posibilidad de acceder a la cultura, era prácticamente total entre los nobles y el clero. Si bien, un sector, cada vez más amplio, accedió a la alfabetización y a ciertos aspectos del mundo docto. Este es el caso de los comerciantes y los artesanos, cuya labor profesional requirió que aprendieran a leer y escribir. Las ciudades ofrecían unas oportunidades educativas, que en ningún caso se daban en el campo, ya que en ellas era más frecuente la existencia y el mantenimiento de escuelas, así como la presencia de centros universitarios en algunos casos.
Solo a partir del Renacimiento y especialmente después de la Rev. Francesa y de los movimientos culturales de los siglos XVI y XVIII la cultura o sea leer y escribir y tener acceso a la educación formal, se hace más popular y al alcance de mayor cantidad de población.
(2) Eugenio III Papa N º 167 de la Iglesia católica de 1145 a 1153. Luego de haber sido elegido papa, y debido al enfrentamiento, iniciado por su antecesor, con el Senado romano que le exigía la renuncia al poder temporal, se vio obligado a abandonar Roma para instalarse en Viterbo ciudad en la que en 1145, se reúne con Arnaldo de Brescia llegando a un precario acuerdo por el que se mantiene el Senado pero reconociendo la superioridad pontificia, lo que permite el regreso de Eugenio a la Ciudad Eterna.
El acuerdo se rompe de inmediato y el papa se ve obligado, en 1146, a abandonar nuevamente Roma y exiliarse en Francia desde ahí organiza la Segunda Cruzada. Ordenando su predicación a su maestro Bernardo de Claraval que logró el apoyo del rey francés Luis VII y del emperador germano Conrado III.
El 24 de abril de 1147, el papa, en el momento que partía la Segunda Cruzada, asistió al capítulo de la Orden del Temple, celebrado en París. Concedió a los templarios el derecho a llevar permanentemente la Cruz paté roja sobre su hombro izquierdo.

La Navidad Solar



La Navidad Solar

p: Julius Evola

Sobre el plano espiritual, la doctrina de la raza debería tener al menos, entre otros, dos resultados de una gran importancia. En primer lugar, provocando un retorno a los orígenes, debería aclarar los significados más profundos de la tradición y de los símbolos,oscurecidos en el curso de los milenios y que hoy no sobreviven sino fragmentados y bajo la forma de costumbres o fiestas convencionales. A continuación, la doctrina de la raza debería revivificar la concepción del mundo y de la naturaleza, limitar todo cuanto de racionalismo, de profano, de cientifista, y de fenomenológico, desde hace siglos,seduce al hombre occidental, pues todo ello está estrechamente relacionado. En cuanto al sentido viviente y espiritual de las cosas, de los fenómenos,encontraremos las mejores referencias en las concepciones solares y heroicas que son propias a las más antiguas tradiciones arias. Pocos sospechan hoy que estas fiestas aún celebradas en la época de los grandes rascacielos, la televisión, los grandes movimientos de masas en las ciudades,perpetúan una antiquísima Tradición, que nos refieren a los tiempos, donde, casi en el alba de la humanidad, se inició el movimiento ascendente de la primera civilización aria.Una tradición en la que se expresa menos una creencia particular de los hombres que la gran voz de las mismas cosas. A este respecto, es preciso decir, ante todo, que en el origen, la fecha de Navidad y la del principio de año, detalle generalmente ignorado, coincidían. Esta fecha no era arbitraria, sino que estaba en relación con un acontecimiento cósmico preciso: el solsticio de invierno. En efecto, el solsticio de invierno cae el 25 de diciembre, que posteriormente se convirtió en la fecha de Navidad pero que en el origen tenía un significado especialmente "solar", y esto ya en la Roma antigua. La fecha del nacimiento, en Roma, era la del nuevo Sol, Dios invencible Natalis Solis Invicti. Con ella, día del sol nuevo Dies Solis Novien,la época imperial comenzaba el año nuevo, el nuevo ciclo. Pero esta "Navidad Solar" de Roma en la época imperial, nos remite a su vez a una tradición más antigua de origen nórdico-ario. Por lo demás, el Sol, la divinidad solar, se menciona ya entre los dei-indigetes. Las divinidades de los orígenes romanos, herederas de ciclos de civilizaciones todavía más antiguas. En realidad, la religión solar del período imperial, fue muy ampliamente recuperada, casi como un renacimiento, lamentablemente alterado por diferentes factores de descomposición, de la antigua herencia aria. La prehistoria itálica pre-romana es por otra parte muy rica en rastros de cultos solares:carros solares, discos con radios, cruces de todos los tipos, sin exclusión de la svástica,grabadas, por ejemplo, sobre hachas arcaicas encontradas en el Piamonte y la Liguria. Se puede así constatar el paso, en Italia antigua, de una tradición que, desde la Edad de Piedra, deja, huellas idénticas a lo largo de los itinerarios de las grandes migraciones ariooccidentales y nórdico-arias. Símbolos, signos, hierogramas, rudimentarias anotaciones de calendarios o de astrología, representaciones sobre vajillas, armas, ornamentos,enigmáticas disposiciones de piedras rituales o de cavernas; luego, más tarde, ritos y mitos que sobrevivieron en las civilizaciones más tardías. Si se estudian estos vestigios según los nuevos puntos de vista, propios a las investigaciones espirituales y raciales del mundo de los orígenes, se encuentran testimonios concordantes y unívocos sobre la presencia de un culto solar unitario, centro de la civilización de los pueblos arios primordiales, pero también de la importancia que tenía la fecha "de Navidad" para ellos,es decir, de la fecha del solsticio de invierno, el 25 de diciembre. Para evitar cualquier equívoco en el espíritu de algunos lectores, subrayamos que cada vez que hablamos de un culto solar prehistórico, no entendemos una forma inferior de religión naturalista e idolatrica. Si es una fábula estúpida que la antigua humanidad y sobre todo la de la gran raza aria, divinizara supersticiosamente los fenómenos naturales,por el contrario, es del todo exacto que la Antigüedad concibió los fenómenos naturales,esencialmente como símbolos sensibles de albergar significaciones espirituales,es decir,más o menos, como soportes ofrecidos a los sentidos, por la naturaleza, para presentir estos significados transcendentales. Quien haya podido decir en ocasiones que aquello sucedió en otros troncos y en otros pueblos, podemos decirle, aunque ello no pruebe nada, que el paso de ciertos cultos cristianos a formas supersticiosas, es bastante frecuentes en algunas poblaciones incultas y fanáticas. Superada cualquier forma de malentendido, el significado simbólico de expresiones arcaicas arias como "Luz de los hombres", o "Luz de los campos" (Landa Ljome) aplicadas al sol quedan perfectamente claras. Se puede pues comprender que el curso del sol a lo largo del año, con sus fases ascendentes y descendentes, se haya planteado en términos de un grandioso símbolo cósmico. En esta trayectoria, el solsticio de invierno constituyó una especie de punto crítico, vivido en una perspectiva dramática durante el período en que los arios originarios no habían abandonado aún las regiones, sobre las que se había abatido un clima ártico y la pesadilla de una larga noche. En estás condiciones el punto del solsticio de invierno -el más bajo de la eclíptica- aparecía como aquel donde "la luz de la vida" parecía apagarse, desaparecer, precipitar en la tierra helada y desolada, en las aguas o en la sombra do los bosques, de donde,inmediatamente se eleva de nuevo desprendiendo una nueva claridad. Entonces, nace una nueva vida, se inicia un comienzo, se abre un nuevo ciclo. La "Luz de la vida" se vuelve a alumbrar. El "héroe solar" surge o renace de las aguas. Más allá de la oscuridad y del frío mortal, se vive una nueva liberación. El Árbol simbólico del Mundo y de la vida se anima con nuevas fuerzas. Está en relación con todos estos significados que, ya en la época de la prehistoria, milenios antes de la era vulgar, un gran número de fiestas sagradas celebraron la fecha del 25 de diciembre, como fecha del nacimiento o renacimiento, en el mundo como en el hombre, de la fuerza solar. Pocos saben que incluso el tradicional Árbol de Navidad, todavía en uso en numerosos países, pero relegado al papel de juguete para niños y de costumbre para las familias burguesas, es una supervivencia miserable de la antigua y severa tradición aria y nórdico solar. Este árbol, siempre de la familia dé las coníferas, semper virens, planta que no muere durante el invierno, reproduce el arcaico Árbol de la Vida o del Mundo que, en el solsticio de invierno, se ilumina de una nueva luz, expresada precisamente por las velas que lo decoran y que se alumbran en esa fecha. En cuanto a los regalos que se cargan en sus ramas -hoy simples regalos para niños- representan efectivamente el simbólico "don de la vida", propio de la fuerza solar que nace o renace. Pero el momento donde el emper virens (la planta que permanece verde y que no muere jamás) se renueva y se ilumina en el simbolismo primordial es idéntico a aquel en el que el "héroe solar" surge de las aguas. Según un mito que se ha perpetuado hasta la Edad Media, tras haber jugado un papel importare en las leyendas relativas a Alejandro Magno, el Árbol Cósmico es también un Árbol Solar en relación estrecha con el llamado "Árbol del Imperio", Arbor Solis, Arbor Imperii. Esto nos lleva a considerar otro aspecto interesante de estas tradiciones, que nos permitirá referirnos más particularmente a la antigua romanidad. El mitraismo, o el culto a Mitra es la forma más tardía asumida por la antigua religión ario-irania (mazdeísmo) en una formulación particularmente adaptada a una mentalidad guerrera. Este culto se extendió en el Imperio romano; bajo Aureliano, la fecha de la "navidad solar" o solsticio de invierno, el 25 de diciembre, se identificaba con la del Natalis Invicti, es decir, con el nacimiento de Mitra considerado como un héroe solar. A propósito del mitraísmo en Roma sería muy superficial por no decir equivocado,hablar sic et simplicer, de "importación" o de "influencias orientales". Oriente en aquella época era muy complejo, figuraban elementos muy heterogéneos, y entre ellos, indudablemente,algunos rasgos importantes y no corruptos de la más antigua herencia espiritual de los pueblos arios e indo-europeos. En cuanto a la relación que se estableció entre Mitra y la Navidad solar romana,un eminente estudioso confirmó pertinentemente que no constituía una alteración, sino más bien una renovación del calendario romano según el antiguo aspecto astronómico y cósmico, que había tenido en los tiempos primordiales de Rómulo y de Numa y que confería a las fiestas el significado de grandes símbolos en la coincidencia de sus fechas con las grandes épocas de la Vida del Mundo. Tras lo cual, se vuelve importante examinar el atributo de Invictus-Aniketos, dado a Mitra, al héroe solar en la nueva concepción romana. Es un atributo "triunfal". En las tradiciones ario-iranias originarias, y en las que les son próximas, es el atributo de cualquier naturaleza celeste y, en particular del sol (cuya luz triunfa sobre las tinieblas) fuerza uránica luminosa contra la cual las potencias de la noche y de la sombría tierra son importantes. Pero en Roma, vemos que el epíteto, Invictus, se convierte en el título imperial de los Césares; y sabemos, por otra parte, que el mitraísmo era menos el culto a una divinidad abstracta que la voluntad de infundir a los iniciados, gracias a una cierta transformación de su naturaleza, la cualidad misma de Mitra. Lo que explica la tendencia a concebir simbólicamente y analógicamente el atributo solar, dotando de él al hombre y haciéndolo la marca y el tipo de un ideal superior de humanidad, es decir, de una suprahumanidad. Al igual que el sol renace, eterna y victoriosamente de las tinieblas,igualmente una eterna victoria interior sobre la naturaleza mortal e instintiva se realiza en el individuo que una virtud mística vuelve, en general, verdaderamente digno de la función regia, el jefe, el Dux. Es así como Roma veneró a Mitra y en Mitra veneró al héroe solar,un fautor imperii y como se establecía una estrecha relación de simbolismo solar con las ideas de realeza y de Imperio, bajo su forma más elevada. Tal relación un relieve particular en las tradiciones heroicas de los antiguos pueblos arios,como ya hemos dicho estudiando la doctrina mística de la "gloria". No deseando detenernos en ello, nos limitaremos a recordar la presencia de significados idénticos en la antigua Roma. La Victoria Caesaris, es decir, la fuerza triunfal mística simbolizada por una estatua que se transmitía de un César a otro, refleja exactamente las más antiguas tradiciones ario-iranias de la realeza y del Hvareno; pues no olvidemos que el Hvareno equivalía a una misteriosa fuerza solar de invencibilidad y de gloria que investía a los jefes, haciendo algo más que simples mortales y testimoniando su victoria. Una antigua efigie del Sol representa este dios simbólico con la mano derecha elevada en gesto "pontifical" de protección y la mano izquierda manteniendo un globo, símbolo de la dominación universal. En otra representación, sin embargo, se puede ver a este Dios que transmite el globo al Emperador, junto a una inscripción refiriéndose a la "solidaridad", a la estabilidad y al Imperium de Roma: SOL CONSERVATOR ORBIS, SOL DOMINUS ROMANI IMPERII. Otra medallón particularmente interesante lleva, en el anverso, la imagen del Emperador con la cabeza ceñida del semper virens, con el follaje siempre verde, mientras que el reverso representa al dios solar con el globo y además, una svástica (de lo que constatamos así la presencia igualmente en la Roma antigua de este símbolo) y la inscripción: SOLI INVICTO CONITI (al Dios solar, compañero invencible). Otra imagen, conservada en el Museo del Capitolio, nos muestra la asociación del símbolo del Sol Sanctissimus con el águila, el animal fatídico de Roma, del que se creía que portaba el espíritu y el alma de los Emperadores muertos lejos de la pira funeraria,hacia el cielo. No pensamos que sea casual afirmar que estos testimonios, que se podría multiplicar, nos hablan de un verdadero y real mandato divino solar, alma viviente de la función imperial de los Césares que, para nosotros, en el mundo antiguo, fue una especie de última luz de significados arcaicos que se perdieron poco a poco. En la antigua semana romana, el "Día del Sol", era el día del maestro, y este sentido se conservó en las épocas sucesivas bajo el vocablo domenica en italiano, sonntag en alemán o sunday en inglés para este día que festeja literalmente el "Día del Sol" reflejando así la antigua concepción solar aria. Algo de la sabiduría de los orígenes parece pues haberse conservado, de cierta manera, en la fiesta anual de Navidad,aunque la celebración del nuevo año se haya disociado. El simbolismo de la luz se ha conservado -y si recordamos también en el Evangelio de Juan se dice: "Erat Lux vera,quae illuminat omnem hominem venientem in hunc mundum"- así como el atributo de "gloria" que permanece posteriormente. En los monumentos del primer período romano el símbolo solar está unido al de la cruz. En la tradición aria y nórdico-aria y en Roma, el mismo tema tuvo un alcance no sólo religioso y místico, sino también sagrado, heroico y cósmico al mismo tiempo. Fue la tradición de un pueblo, a quien la naturaleza, la gran voz de las cosas hablaron de un misterio de resurrección, de nacimiento o de renacimiento de un principio no sólo de "luz" y de vida nueva, sino también de Imperium, en el sentido más alto y más augusto de la palabra.

martes, 31 de enero de 2017

Los Rosacruces ¿Qué son? Origen, creencias.


Image result for simbolo rosa cruz


Los Rosacruces

¿Qué son? Origen, creencias.

Cortesía de http://www.corazones.org para la
BIBLIOTECA BÁSICA DEL CRISTIANO



La fraternidad de los Rosacruces es mundialmente conocida como la antigua Orden Mística de la rosa Cruz, con frecuencia abreviada en AMORC. Su símbolo: una cruz con una sencilla rosa en el centro.

Los Rosacruces se auto definen de la siguiente manera:

"Los rosacruces son una Orden Fraternal. Son un grupo de hombres y mujeres progresistas, interesados en agotar las posibilidades de la vida, mediante el uso sano y sensato de su herencia de conocimientos esotéricos y de las facultades que poseen como seres humanos. Estos conocimientos, que ellos fomentan y enriquecen con nuevos hallazgos, abarcan todo el campo de los esfuerzos humanos y todo fenómeno del universo conocido por el hombre" El Dominio de la Vida, (publicación oficial), pág. 16.

En el folleto oficial editado por la gran Logia de San José y titulado "¿Que y Quienes son los Rosacruces?" se dice:

Cada miembro recibe enseñanza sobre el significado y la aplicación de las leyes Cósmicas y Naturales en el Universo en torno a sí, y en sí mismo. El agrupa en una filosofía de la vida, idealismo metafísico, y en las prácticas de sofía de la vida como la física, la química, la biología, la fisiología y la sicología. El busca también para sus campañas pedagógicas liberar a la sociedad de la esclavizadora influencia de la superstición.

En la Enciclopedia Británica se encuentra el artículo Rossicrucianism, escrito por H. Spenser Lewis quien era el "Imperator ad vitam" y el ideólogo más acreditado de este movimiento:

"El rosacrucismo es un sistema de filosofía mística cuyo fin es el de guiar el desarrollo de la conciencia interna. La opinión popular atribuye su fundación, ocurrida en Cassel, Alemania, en el siglo XVI, a la publicación de unos folletos titulados: "Allgemien und general Reformation der gazen weiten Welt" y "Fama Fraternitatis", atribuidos al teólogo Valentín Andrea.(1586-1654)...



Orígenes del Rosacruz según ellos mismos

Los orígenes del Rosacruz no tiene nada que ver con la Iglesia de Cristo. Ellos mismos, en sus publicaciones, reclaman que sus orígenes se remontan a las escuelas de misterios, de conocimientos secretos, del antiguo Egipto establecidas durante el reinado de Thumose III, hacia el 1500 antes de Cristo. Su sucesor Amenhotep IV, jefe también de las escuelas de misterios, y que "abolió el politeísmo", es considerado por los rosacruces como su tradicional Gran Maestro... De Egipto, dicen ellos, La Hermandad se extendió a Grecia y Roma. Después de Cristo, se perpetuó en las sectas gnósticas enemigas irreconciliables del auténtico cristianismo y, durante la "tenebrosa" Edad Media, las misteriosas enseñanzas rosacruz vivieron en clandestinidad, soterradas bajo diversidad de nombres esotéricos. Se fue transmitiendo secretamente hasta su estructuración en le siglo XVII.



El Rosacruz a la luz de la Historia

El mismo H. Spenser Lewis forzado por el carácter de seriedad de la Enciclopedia Británica reconoce que los testimonios más antiguos hacen remontar el Rosacruz a 1410. Sin embargo, la crítica histórica hace ver que La Fraternidad Rosacruz no llega más allá de 1614, cuando un teólogo luterano llamado Juan Valentín Andrea publicó en Cassel, Alemania, el folleto titulado " Fama Fraternatis Rosa Crucis". En el folleto se cuenta la historia de un noble alemán, Christian Rossecreuz (1378-1484), personaje de leyenda sin base histórica, que en sus viajes al Oriente se inició en los misterios de la magia que mezcló con doctrinas cristianas, fundando la Hermandad Rosacruz , en 1408. Andrea se presentaba como heredero de sus secretos que ofrecía al público en su obra. La Rosa y la Cruz eran parte del escudo de la familia Andrea.

Vinieron a América en 1694.

El folleto tuvo éxito en un mundo hambriento de misterio y esoterismo, y el mismo Andrea, cuando quiso detener la avalancha que había desencadenado, no lo pudo lograr. El Rosacruz se funda, pues, en las enseñanzas de Andrea. La masonería, fundada como Sociedad secreta organizada hacia el 1717, tomó algunos elementos del Rosacruz, como el nombre del grado 18 en el rito escocés, pero es una organización independiente.

Hoy el Rosacruz está extendido por todo el mundo. Varias organizaciones rosacruz reclaman para sí la primitiva herencia. La más fuerte, "La Antigua y Mística Orden Rosae Crucis", abreviado AMORC tiene su centro en el parque Rosacruz de San José California (USA).



El Rosacruz es una religión no cristiana

Los Rosacruces hacen grandes esfuerzos a través de sus publicaciones para negar que son una secta o una religión:

Desde su más remoto principio la Orden Rosacruz se ha mantenido libre de sectarismo y afiliaciones religiosas, prefiriendo más bien que cada miembro siga los dictados de su propia conciencia en asuntos de religión. Jamás se ha visto envuelta en controversias políticas y constantemente ha combatido la superstición, la ignorancia y el temor, como los mayores enemigos del hombre"... (El Dominio de la Vida, pág. 18)

Estas clarificaciones serán necesarias para hacer amigos pero no representan la verdad. R. Swinburne Clymer, rosacruz no perteneciente a la escuela de San José, afirma categóricamente: "Hay quienes declaran saber mucho de la Rosacruz, y sostienen, sin embargo, que la Fraternidad no es religiosa. La Rosacruz está empeñada en la revelación de los misterios divinos...Su obra es profundamente religiosa"...

La Rosacruz entra claramente en el campo de la religión. Es un nuevo brote de la antigua herejía llamada "Gnosticismo". Los Rosacruces, como lo afirma R. Swinburne, y aparece en innumerables textos, son los llamados en la historia "esenios, gnósticos, iluminados, albigenses..."

El gnosticismo fue el enemigo más peligroso del cristianismo en razón de que se presentaba con un ropaje científico y de alta especulación, y se atribuía la clave de los secretos de la ciencia humana y divina. Amalgama religioso- científica que tomó del Platonismo la concepción de la "ideas", diversos principios ascéticos y un misticismo extraño y exagerado de características panteístas del neopitagorismo y neoplatonismo, las concepciones cosmogónicas de la India y Egipto junto con un cúmulo de ideas religiosas, y todo ello mezclado con ideas cristianas, como la Redención. En otras palabras, el gnosticismo es el fruto de la fascinación de los hombres por obtener conocimientos sobrenaturales sin recurrir ni obedecer a Dios.

La lectura de los textos rosacruces hace revivir parecidos textos gnósticos. El jefe gnóstico Carcoprates tiene teorías que hoy repiten publicaciones rosacruces en mil formas. Jesús, dice él, es hijo de José y nace como los demás hombres. Por la resurrección se libera de su existencia anterior por un singular proceso de metempsicosis, triunfa de la muerte y del mundo y recobra al Padre. Este fenómeno se repite en muchos mortales. Si no se hubiera liberado se sucederían diferentes encarnaciones.

La Iglesia desde el principio combatió fuertemente estas herejías. Entre los Padres que se distinguieron por sus enseñanzas contra los gnósticos están San Justino, San Ireneo y Tertuliano.

El Rosacruz es una religión. Tienen en San José su Templo Supremo el cual está repleto de símbolos religiosos. Llaman también templos a los centros en que se reúnen. "Ecos del Templo" se llama la sección informativa de la revista Rosacruz. "templo" es un edificio dedicado al culto religioso.



Principios religiosos del Rosacruz

1) Un dios impersonal. El dios de los Rosacruces no es el Dios personal y único que adoramos todos los cristianos, que antes adoraron y siguen adorando los verdaderos judíos, ni aun el Dios de los mahometanos que es también el Dios de Abraham y Jacob.

Los rosacruces creen en una "Inteligencia Cósmica"..."una poderosa Inteligencia Cósmica que desde los extremos del universo sube y baja (como la marea) a través de los profundos recesos de la mente humana, creando una sabiduría humana que puede llevar a los hombres y mujeres a las cumbres de la perfección personal". Todo esto implica un panteísmo decidido y claro, un dios impersonal que no es mas que parte del universo. Ese "dios" no es mas que una misteriosa fuerza física que actúa sintonizada con las demás fuerzas de la naturaleza. Es el panteísmo de los gnósticos bajo otras formas.

El mundo y todas las cosas son "emanaciones" de la Inteligencia Cósmica. R. Sminburge desarrolla la idea de que la religión rosacruz no es sino la religión de todos los pueblos, y va seleccionando en la historia religiosa los nombres de los pensadores de tendencia panteísta: "Pitágoras enseñó que Dios es la Mente Universal difundida a través de todas las cosas...Cicerón anota que Pitágoras concibió a Dios como un alma que inunda toda la naturaleza de la que cada alma es una parte".

Este es el concepto rosacruz de Dios, que excluye radicalmente nuestra concepción religiosa de un solo Dios personal que transciende todas las cosas y las crea de la nada por puro amor y no por necesidad. Este punto por si solo deja claro la absoluta incompatibilidad entre el catolicismo y la secta Rosacruz.

2) Reencarnación: Es una de las verdades básicas del rosacruz, y que todas las sectas rosacruces creen firmemente: "la reencarnación de las almas, escribe uno de sus doctores, como ley exacta de justicia es generalmente aceptada como una verdad, así como la salvación no es otra cosa que la liberación del alma de sucesivas encarnaciones"... En la filosofía rosacruz no hay trasmigración de almas animales, sino que "encarnamos en mejores hombres, progresando siempre hasta nuestra total liberación, o salvación..."

La preexistencia es un principio cardinal de la Cruz Rosada. "Los hombres que han vivido en la tierra una existencia anterior...tienen formas, expresión, y movimientos sugestivos de paz, tranquilidad y armonía que no tienen los que sólo ahora inician su vida en el planeta"...

Organización

Cada jurisdicción está bajo un "Imperator", que cuenta con el consejo de un Supremo Concilio y da cartas de constitución a las logias y los capítulos por el nombramiento de un alto oficial como miembro del Concilio Internacional Rosacruz: Este organismo constituye el supremo poder orientador de la organización mundial.

La organización dice no tener relación con ninguna otra fraternidad, a pesar del hecho que existe un grado en el rito escocés de la Masonería que se llama "Rosacruz". Historiadores masones han escrito que la masonería fue bosquejada según el ritual Rosacruz, pero el Rosacruz nada reclama a este respecto. Hay algunas sociedades masónico-rosacruces, como la "Sociedad Rosacruciana" en Inglaterra, con su cuartel general en Londres y compuesto exclusivamente por masones, pero no son parte integrante de la Organización Internacional Rosacruz.

(Adaptado del libro "Las Sectas nos Invaden" de Juan Miguel Ganuza, Ediciones Paulinas)

Historia de la Orden Rosacruz AMORC


Image result for simbolo rosa cruz

Historia de la tradición Rosacruz

La Antigua y Mística Orden de la Rosa-Cruz no es un movimiento filosófico de reciente creación. Su tradición indica que tuvo su origen en las Escuelas de Misterios del antiguo Egipto. Como su nombre sugiere, estas Escuelas agrupaban a los místicos iluminados, que se reunían periódicamente para estudiar los misterios de la existencia.

El origen tradicional de la Orden Rosacruz AMORC se remonta a las Escuelas de Misterios del Antiguo Egipto. En aquella época, los candidatos a la iniciación tenían que prestar juramento frente a la Esfinge.

Las Escuelas de Misterios
Ávidos de saber y de conocimiento, estos místicos aspiraban a una mejor comprensión de las leyes naturales, universales y espirituales. En este sentido, la palabra “misterio” en la Antigüedad, es decir, en la época de las antiguas civilizaciones egipcia, griega y romana, no tenía el mismo significado que hoy en día. En otras palabras, no era sinónimo de “inusual” o “extraño”. Más bien designaba una gnosis, una sabiduría secreta, conocida sólo por los Iniciados.

En el antiguo Egipto, una de las primeras escuelas de misterios fue la Escuela Osiriana. Sus enseñanzas trataban de la vida, la muerte y la resurrecci6n del dios Osiris. Se presentaban en forma de piezas teatrales, o más exactamente, de dramas rituales. Solamente podían asistir las personas que habían dado prueba de su sincero deseo de conocimiento. En el transcurso de los siglos, las Escuelas de Misterios añadieron una dimensión todavía más iniciática al conocimiento que transmitían. Sus trabajos místicos tomaron entonces un carácter más cerrado y se mantuvieron exclusivamente en los templos construidos con ese fin. Según las enseñanzas rosacruces, los más sagrados a ojos de los Iniciados eran las grandes pirámides de Gizeh. Así, contrariamente a lo que afirman la mayor parte de historiadores, estas pirámides no fueron construidas para servir de tumba a ningún faraón. En un primer momento fueron lugares de estudio dedicados a iniciaciones místicas.

Iniciaciones egipcias
Las iniciaciones a los Misterios egipcios incluían una fase última en la que el candidato experimentaba una muerte simbólica. Tumbado en un sarcófago y mantenido por procedimientos místicos en un estado de consciencia intermedio, le era dado experimentar una separación momentánea entre su cuerpo y su alma. Esta separación tenía como objetivo mostrarle que era un ser doble. Al haberlo experimentado, ya no podía dudar de que el hombre posee una naturaleza espiritual que está destinada a reintegrarse en el Reino Divino. Una vez hecha la promesa de no revelar nada de esta iniciación y de haberse comprometido a seguir el sendero del misticismo, era gradualmente instruido en las enseñanzas más esotéricas que ningún mortal pueda recibir.

Los Iniciados del antiguo Egipto resumieron una parte de su sabiduría en los muros de sus templos y en numerosos papiros. Otra parte no menos importante, fue secretamente transmitida de boca a boca. El célebre egiptólogo E. A. Wallis Budget dice con respeto estas Escuelas de Misterios:

“Un desarrollo progresivo debió tener lugar en las Escuelas de Misterios, y parece ser que algunas de ellas eran totalmente desconocidas en el antiguo reino. No hay duda de que esos “Misterios” formaban parte de los ritos egipcios. Por lo tanto se puede afirmar que la noble Orden de los Kheri-Hebs, poseía un conocimiento esotérico y secreto que los Maestros guardaban celosamente. Cada uno de ellos, si interpreto bien la evidencia, poseía una gnosis, un conocimiento superior que nunca fue transcrito, con lo que así podían incrementar o disminuir su campo de acción según las circunstancias. Por consiguiente, es absurdo esperar encontrar en los papiros egipcios la descripci6n de los secretos que constituían los conocimientos esotéricos de los Kheri-Hebs”.

Los Faraones Místicos
Faraón Akhenatón
Akhenaton, el Faraón místico y fundador de la primera religión monoteísta de la historia
La tradición rosacruz relata que el faraón Thutmosis III (1504-1447 antes de J.C.), considerado por los historiadores como uno de los más grandes dela XVIII dinastía, formaba parte de los Iniciados que frecuentaban las Escuelas de Misterios de Egipto. En su época, funcionaban de manera totalmente independiente y poseían sus propios reglamentos. Después de haber sido designado por los Kheri-Hebs para suceder a su padre en el trono, Tutmosis III decidió agrupar todas estas Escuelas en una sola Orden regida por las mismas reglas, a fin de constituir una fraternidad única. Debido a su inteligencia y sabiduría, fue elegido para ser el Gran Maestro y llevó a cabo esta función hasta su muerte. Precisemos que fue el primer soberano en llevar el título de “Faraón”, algo muy significativo desde el punto de vista místico.

Cerca de setenta años después, el faraón Amenhotep IV nacía en el palacio real de Tebas. Admitido muy tempranamente en la Orden fundada por Tutmosis III, llegó a ser Gran Maestro y se dedicó a reestructurar las enseñanzas y los rituales. Paralelamente, instauró oficialmente el monoteísmo, en una época en la que el politeísmo estaba muy extendido en toda la superficie de la Tierra. Entonces cambió su nombre y se hizo llamar “Akhenaton”, que significa “Devoto de Atón”.

Por otra parte, promovió una revolución en el campo del arte y de la cultura. Profundamente humanista, dedicó toda su existencia a luchar contra las tinieblas de la ignorancia y a promover los ideales más elevados. Poco tiempo después de su muerte, que tuvo lugar en 1.350 antes de nuestra era, el poderoso clero de Tebas reinstauró el culto a Amón, pero su obra ya formaba parte de la historia.

La expansión de la Orden en Occidente
Desde Egipto, la Orden Rosacruz se propagó a Grecia especialmente por intermedio de Pitágoras (572-492 a.J.C.), luego a la Roma antigua, bajo el impulso de Plotino (203-270). En la época de Carlomagno (742-814), gracias al filósofo Arnaud, se introdujo en Francia y después en Alemania, Inglaterra y en los Países Bajos. Durante los siglos siguientes, los Alquimistas y los Templarios contribuyeron a su extensión en Occidente y en Oriente. La frecuente falta de libertad de conciencia, hizo que la Orden tuviera que ocultarse adoptando diversos nombres, y llevando a cabo sus actividades bajo secreto. Sin embargo, nunca cesó sus actividades, perpetuando sus ideales y sus enseñanzas, participando directa o indirectamente en el progreso de las artes, las ciencias y de la civilización en general, proclamando siempre la igualdad de sexos así como una verdadera fraternidad entre los hombres.

Resurgimiento cíclico
En ocasiones se habla de un personaje de nombre “Christian Rosenkreutz” (1378-1484), mostrándolo como el fundador de la Fraternidad de los Rosacruces. Esto es un error. En realidad, la Orden Rosacruz existía ya desde hacía siglos, pero funcionaba por medio de ciclos de actividad de 108 años, seguidos por un período equivalente de silencio. Cuando llegaba el momento de iniciar en un país el resurgimiento de la Orden, se tomaban las disposiciones necesarias para anunciar la apertura de una “tumba” en la que se encontraba el “cuerpo” de un “Gran Maestro CRC”, con joyas raras y manuscritos que facultaban a los autores del descubrimiento a proceder a su despertar para un nuevo ciclo de actividad. Este anuncio era alegórico y las iniciales “CRC” no designaban a una persona que hubiera existido. A la luz de estas explicaciones queda clara la leyenda de Christian Rosenkreutz y su historia.

Fama Fraternitatis
Ejemplar de la Fama Fraternitatis (1614), primer manifiesto rosacruz de la historia
En el siglo XVII es cuando la Orden Rosacruz sale de su anonimato a partir de la publicación de tres Manifiestos impresos en Alemania y en Francia. Se trata de la “Fama Fraternitatis”, de la “Confesio Fraternitatis” y de las “Bodas químicas de Christian Rosenkreutz”, que están fechados respectivamente en 1614, 1615 y 1616. Estos tres Manifiestos, que mezclan relatos a la vez históricos y alegóricos, fueron redactados por un Colegio de Rosacruces eminentes: “el círculo de Tübingen”, entre los que se encontraba Johann Valentín Andrea (1586-1654). Unos años más tarde, en 1623, un cartel procedente del “Colegio principal de la Rosa-Cruz” fue pegado en las calles de París. Este cartel marcó el comienzo de un nuevo ciclo de actividad de la Orden, que se dio a conocer públicamente bajo el nombre de “Orden de la Rosa-Cruz”.

Salida hacia América
En 1693, bajo la dirección del Gran Maestro Johannes Kelpius (1673-1708), colonos Rosacruces venidos de diferentes países de Europa, embarcaron hacia el Nuevo Mundo a bordo del “Sarah María”. A principios de 1694, desembarcaron en Filadelfia y se establecieron allí. Unos años más tarde, algunos de ellos se dirigieron hacia el Oeste de Pensilvania y fundaron una nueva colonia. Después de haber creado su propia imprenta, editaron ellos mismos un gran número de obras maestras de la literatura esotérica e introdujeron en América las enseñanzas Rosa-Cruces. Bajo el impulso de estos Rosacruces europeos nacieron también numerosas instituciones americanas y el mundo de las artes y de las ciencias conoció un progreso sin precedentes en los Estados Unidos.Personajes eminentes como Benjamín Franklin (1706-1790) y Thomas Jefferson (1743-1826) estuvieron en estrecho contacto con la obra rosacruz de este país.

Precisemos que en el siglo XVIII existía una estrecha relación entre la Masonería y la Rosa-Cruz, especialmente en Europa. Así personajes como Cagliostro (1743-1795), Jean-Baptiste Willermoz (1730-1824) y Martines de Pasqually (1727-1774), que tuvo como discípulo a Louis-Claude de Saint-Martin (1743-1803), se relacionan generalmente con estas dos fraternidades esotéricas. Además, sus miembros llevaban a cabo regularmente trabajos de forma conjunta durante algunas reuniones. Hoy en día, algunas obediencias masónicas han conservado el grado de “Caballero de la Rosa-Cruz”. Dicho esto, debemos precisar que la AMORC es totalmente independiente de la Masonería y perpetúa su legado con un método propio, lo que no excluye naturalmente que haya Franc-Masones que también sean Rosacruces.

El ciclo actual de la Orden Rosacruz AMORC
En 1801, conforme a las reglas establecidas, la Orden entró en Estados Unidos en un período de silencio. Sin embargo, seguía con una fuerte actividad en Francia, Alemania, Inglaterra, Suiza, España, Rusia y en Oriente. En 1909, Harvey Spencer Lewis (1883-1939), que había estudiado metafísica y esoterismo durante muchos años y que se interesaba especialmente por la filosofía rosacruz, se trasladó a Francia, con el fin de encontrar a los responsables de la Orden. Una vez pasados numerosos exámenes y diversas pruebas, fue iniciado en Toulouse y se le encargó oficialmente que preparara el resurgimiento de la Orden Rosacruz en América, mientras que la Primera Guerra Mundial acechaba sobre Europa.

Cuando todo estuvo preparado para este resurgimiento, se publicó un Manifiesto en los Estados Unidos para anunciar el nuevo ciclo de actividad de la Orden, que fue designada con el apelativo de “Antigua y Mística Orden de la Rosa-Cruz” (AMORC). Nombrado Imperator por el Consejo Supremo de los Estados Unidos, Harvey Spencer Lewis desarrolló las actividades de la Orden en América y empezó a transcribir las enseñanzas rosacruces, utilizando para ello los archivos que le habían confiado los Rosacruces de Francia. Después de la Segunda Guerra mundial, este método de enseñanza se aplicó al mundo entero. Así es como la AMORC se convirtió en la depositaria de la auténtica tradición Rosa-Cruz en todos los países donde podía ejercer libremente sus actividades.

Si lo desea puede ampliar su información sobre la historia de la Rosa-Cruz a través del libro “Historia y Misterios de los Rosacruces”, escrito por Christian Rebisse.