domingo, 11 de marzo de 2012

¿Qué causó aquel Diluvio, cuyas furiosas aguas barrieron la Tierra?

Algunos lo explican en términos de las inundaciones anuales de la llanura Tigris-Eufrates. Conjeturan que una de tales inundaciones pudo ser especialmente severa. Campos y ciudades, hombres y animales fueron barridos por la crecida de las aguas, y los pueblos primitivos, viendo el acontecimiento como un castigo de los dioses, propagaron la leyenda del Diluvio. Sir Leonard Woolley (Londres, 1880 – 1960) fue un arqueólogo británico, conocido por sus excavaciones en la antigua ciudad sumeria de Ur (en el actual Irak) y por haber encontrado evidencia geológica del diluvio de Gilgamesh. Se le considera el primer arqueólogo moderno, y fue nombrado caballero en 1935 por sus contribuciones a la disciplina. Graduado de la Universidad de Oxford, tras trabajar tres años en el Museo Ashmolean de la misma ciudad, viajó al actual Sudán para participar en 1907 y 1911 en la expedición arqueológica británica en el yacimiento egipcio de Wadi Halfa. En 1912 dirigió junto a T.E. Lawrence (conocido como Lawrence de Arabia) las excavaciones de la ciudad hitita de Karkemish, en la Siria septentrional, donde permaneció dos años y cuyos hallazgos publicó entre 1921 y 1953. Posteriormente pasó a Egipto para dirigir la excavación de Tell el-Amarna, la ciudad sagrada del faraón Akhenatón.
Entre 1922 y 1934 dirigió las excavaciones en la antigua ciudad sumeria de Ur, patrocinados por el Museo Británico y la Universidad de Pennsylvania cuyos descubrimientos, entre los que destaca el cementerio real datado hacia el 2700 a. C. constituyen uno de los hitos más relevantes de la arqueología del siglo XX. Por otro lado la minuciosidad con que se llevó a cabo el alumbramiento de los restos y su posterior estudio permitió a los historiadores reconstruir la sociedad cortesana sumeria desde sus inicios protohistóricos en el IV milenio a.C. hasta su época final de habitación, en el Siglo IV a. C. El riquísimo ajuar funerario encontrado en los enterramientos reales, entre cuyas piezas destaca el estandarte real de Ur, reveló la existencia de un arte suntuario de gran exquisitez y elaboración técnica, así como la práctica del enterramiento sacrificial del rey con su cohorte de servidores. El descubrimiento de la evidencia geológica de una gran inundación que habría arrasado la cuenca mesopotámica en época protohistórica revolucionó las interpretaciones sobre el mito del diluvio de las tradiciones literarias sumeria y semita. En 1936, tras sus descubrimientos en Ur, Woolley estaba interesando en encontrar vínculos entre la antigua civilización egea y la mesopotámica, lo que lo llevo al antiguo puerto sirio de Al Mina y al vecino Tell Atchana donde excavó entre 1937 y 1939 y nuevamente entre 1946 y 1949.
En uno de sus libros, Excavations at Ur, Sir Leonard Woolley relata que, en 1929, cuando los trabajos en el Cementerio Real de Ur estaban tocando a su fin, los trabajadores hicieron un pequeño pozo en un montículo cercano, cavando a través de una masa de cerámica rota y de cascotes de ladrillo. Casi un metro más abajo, llegaron a un nivel de barro endurecido, algo que, habitualmente, marca el punto donde una civilización ha comenzado. Pero, ¿es que milenios de vida urbana sólo habían dejado un metro de estratos arqueológicos? Sir Leonard les pidió a los trabajadores que cavaran todavía más. Entonces profundizaron otro metro y, luego, metro y medio más. Seguían sacando «suelo virgen» -barro sin rastros de habitación humana. Pero, después de cavar a través de casi tres metros y medio de cieno y barro seco, los trabajadores llegaron a un estrato en el que empezaron ya a encontrarse trozos de cerámica verde e instrumentos de sílex. ¡Una civilización más antigua había sido enterrada bajo tres metros y medio de bario! Sir Leonard se metió en el hoyo de un salto y examinó la excavación. Llamó a sus ayudantes, en busca de opiniones. Nadie tenía una teoría plausible. Después, la esposa de Sir Leonard dijo casi por casualidad: «¡Pero, si está claro, es el Diluvio!».
Sin embargo, otras delegaciones arqueológicas en Mesopotamia dudaron de esta maravillosa intuición. El estrato de barro donde no había rastros de habitación indicaba, efectivamente, una inundación. Pero, mientras los depósitos de Ur y al-’Ubaid sugerían la inundación entre el 3500 y el 4000 a.C, un depósito similar descubierto posteriormente en Kis se estimó que se había formado en los alrededores del 2800 a.C. La misma fecha (2800 a.C.) se estimó para unos estratos de barro encontrados en Erek y en Shuruppak, la ciudad del Noé sumerio. En Nínive, los excavadores encontraron, a una profundidad de 18 metros, nada menos que trece estratos alternos de barro y arena ribereña, datados entre el 4000 y el 3000 a.C. Por tanto, la mayoría de los estudiosos creen que lo que Woolley encontró fueron los rastros de varias inundaciones locales, algo frecuente en Mesopotamia, donde las ocasionales lluvias torrenciales y las crecidas de los dos grandes ríos y sus frecuentes cambios de curso causan tales estragos. En cuanto a los diferentes estratos de barro, los expertos han llegado a la conclusión de que no pertenecen a una gran calamidad, como debió ser el monumental acontecimiento prehistórico que conocemos como el Diluvio.
El Antiguo Testamento es una obra maestra de brevedad y precisión. Las palabras siempre están muy bien elegidas para expresar los significados precisos; los versículos, relevantes; su orden, intencionado; su longitud, la necesaria. La totalidad de la historia de la Creación hasta la expulsión de Adán y Eva del Jardín del Edén se cuenta en 80 versículos. La relación completa de Adán y su linaje, aun con el relato diferenciado de Caín y su linaje, y Set, Enós y su linaje, se trata en 58 versículos. Pero el relato de la Gran Inundación mereció nada menos que 87 versículos. Era, bajo cualquier criterio editorial, la «historia principal». No era un mero acontecimiento local, fue una catástrofe que afectó a toda la Tierra, a toda la Humanidad. Los textos mesopotámicos afirman con claridad que «los cuatro rincones de la Tierra» se vieron afectados. Como tal, fue un punto crucial en la prehistoria de Mesopotamia. Estaban los acontecimientos, las ciudades y la gente de antes del Diluvio, y los acontecimientos, las ciudades y la gente de después del Diluvio. Estaban todos los hechos de los dioses y el Reino que habían hecho descender del Cielo antes de la Gran Inundación, y el curso de los acontecimientos humanos y divinos cuando el Reino fue bajado de nuevo a la Tierra después de la Gran Inundación. Era la gran divisoria del tiempo.
No sólo las largas listas de reyes, sino también los textos relativos a reyes individuales y a su ascendencia hacían mención al Diluvio. En uno, por ejemplo, perteneciente a Ur-Ninurta, se recordaba el Diluvio como un acontecimiento remoto en el tiempo: “En aquel día, en aquel remoto día, en aquella noche, en aquella remota noche, en aquel año, en aquel remoto año  cuando el Diluvio tuvo lugar”. El rey asirio Assurbanipal, un mecenas de las ciencias que amasó una inmensa biblioteca de tablillas de arcilla en Nínive, declaró en una de sus inscripciones conmemorativas que él había encontrado y había sido capaz de leer «inscripciones en piedra de antes del Diluvio». En un texto acadio, en el que se habla de los nombres y su origen, se explica que hay una lista de nombres «de reyes de después del Diluvio». Un rey era ensalzado por ser «de simiente preservada desde antes del Diluvio». Y diversos textos científicos citan como fuente «los sabios de antaño, de antes del Diluvio».    No, el Diluvio no fue un acontecimiento local o una inundación periódica. Fue, según todos los relatos, un acontecimiento de una magnitud sin precedentes que sacudió la Tierra, una catástrofe que ni el Hombre ni los dioses habían experimentado hasta entonces, ni han experimentado después.
Zecharia Sitchin fue un investigador y escritor  de origen ruso. Es un autor de libros populares que promueven la teoría del astronauta antiguo y el supuesto origen extraterrestre de la humanidad. Atribuye la creación de la cultura sumeria a los Annunaki (o Nefilim), provenientes de un hipotético planeta llamado Nibiru, en el sistema solar. En su serie CRÓNICAS DE LA TIERRA se basa en premisas tales como: que la mitología no es una extravagancia, sino la depositaria de recuerdos ancestrales; que la Biblia debe leerse literalmente como un documento histórico-científico; y que las antiguas civilizaciones (mucho más antiguas y esplendorosas de lo que suele creerse) fueron el producto del conocimiento que trajeron a la Tierra los Anunnaki, es decir, «los que descendieron del Cielo a la Tierra». Este artículo está basado en algunas de sus obras.  El término Anunnaki es el nombre de un grupo de deidades sumerias y akadias relacionados con los Anunna (los “cincuenta grandes dioses”) y los Igigi (dioses menores). Igualmente en algunos grupos de ufólogos, este es el nombre que reciben supuestos extraterrestres, de los cuales ellos postulan que se habrían basado los mitos, debido a que habría existido una hipotética Intervención extraterrestre en la antigüedad. El nombre se escribe variablemente “Da-nuna”, “Da-nuna-ke4-ne”, o “Da-nun-na”, significando más o menos “los de la sangre real”, mientras otros grupos  postulan que significa (Anu=los que, na=venían del, Ki=cielo), descrito como la quinta generación de dioses en la epopeya babilónica de la creación celestial, el Enuma Elish.
Según un mito babilónico más reciente, los Anunnaki eran los hijos de Anu y Ki, los dioses hermano y hermana, ellos mismos, los vástagos de Anshar y Kishar (pivote del cielo y pivote terrestre, los postes celestiales). Anshar y Kishar eran los hijos de Lahm y de Lahmu (“los fangosos”), nombres dados a los guardias del templo en Eridu, el sitio de Apsu en el cual la Creación según ellos ocurrió. La cabeza del consejo de Anunnaki era el gran Anu, (más que ser un dios del cielo, Anu realmente significa “cielo”), de Uruk y los otros miembros eran sus descendientes. Su lugar fue tomado por Enlil, (En=señor, lil=viento, aire), quien, en la antigüedad era considerado como el separador del cielo y de la tierra. Esto dio lugar a un conflicto entre Enlil de Nippur y su hermanastro Enki de Eridu, sobre la legitimidad de Enlil como gobernante Celestial y terrestre. Enki, (En=señor, Ki=Tierra), además de ser el dios del agua dulce, era también dios de la sabiduría y de la magia, y era mirado por algunos como alquimista. Cuando el Igigi decidió hacer huelga y rehusó continuar trabajando para mantener la armonía del Universo, en el Shappatu (hebreo: Shabbat), Enki creó a la humanidad para que ésta asumiera la responsabilidad de realizar las tareas que los dioses habían abandonado. Los Anunnaki, por su parte, eran los compañeros altísimos (Alto concilio) del consejo de los dioses y de Anu. Fueron distribuidos sobre la tierra y el mundo subterráneo o bajo mundo. Los más conocidos entre ellos eran: Asaru, Asarualim, Asarualimnunna, Asaruludu, En-Ki (Ea para los Akadios), Namru, Namtillaku y Tutu. La reinvención del término los Annunakis surgió en 1964 con el libro del asiriólogo Adolph Leo Oppenheim “Mesopotamia antigua: Retrato de una civilización muerta” , quien popularizó este concepto.
Pero los textos bíblicos y mesopotámicos dejan unos cuantos misterios por resolver. ¿Qué terrible experiencia sufrió la Humanidad, que hizo que a Noé se le llamará «Respiro», con la esperanza de que su nacimiento señalara el fin de las penurias? ¿Cuál era el «secreto» que los dioses juraron guardar, y del que se acusó a Enki de haberlo desvelado? ¿Por qué el lanzamiento de un vehículo espacial desde Sippar fue la señal para que Utnapistim entrara y sellara el arca? ¿Dónde estuvieron los dioses mientras las aguas cubrían hasta la más alta de las montañas? ¿Y por qué valoraron tanto el sacrificio de carne asada que hizo Noé/Utnapistim? A medida que vayamos descubriendo las respuestas a éstas y otras preguntas, veremos que el Diluvio no fue un castigo premeditado, producido por los dioses por voluntad propia. Descubriremos que, aunque el Diluvio fue un acontecimiento previsible, también fue inevitable, una calamidad natural en la cual los dioses no representaron un papel activo, sino pasivo. También mostraremos que el secreto que los dioses juraron no revelar era una conspiración contra la Humanidad, consistente en reservarse la información que tenían respecto a la próxima avalancha de agua, de modo que, mientras los nefilim se salvaban, la Humanidad pereciera.
Gran parte de los conocimientos que tenemos ahora sobre el Diluvio y los acontecimientos que lo precedieron provienen del texto «Cuando los dioses». En él, el héroe del Diluvio se llama Atra-Hasis. En el fragmento sobre el Diluvio que hay en «La Epopeya de Gilgamesh», Enki llama a Utnapistim «extremadamente sabio», que es lo que, en acadio, significa atra-hasis. Los expertos tenían la teoría de que los textos en los que Atra-Hasis es el héroe podían formar parte de una historia anterior del Diluvio, concretamente sumeria. Con el tiempo, se descubrieron las suficientes tablillas babilonias, asirías, cananeas e, incluso, sumerias originales como para permitir un importante reensamblaje de la epopeya de Atra-Hasis, un trabajo maestro cuyos principales artífices fueron W. G. Lambert y A. R. Millard (Atra-Hasis: The Babylonian Story of the Flood). Tras describir el duro trabajo de los anunnaki, su motín y la subsiguiente creación del Trabajador Primitivo, la epopeya relata cómo comenzó el Hombre a procrear y a multiplicarse (cosa que también sabemos por la versión bíblica). Con el tiempo, la Humanidad empezó a disgustar a Enlil: “La tierra se extendía, la gente se multiplicaba; en la tierra, como toros salvajes yacían. El dios se molestó con sus uniones; el dios Enlil oía sus declaraciones, y dijo a los grandes dioses:«Las declaraciones de la Humanidad se han hecho agobiantes; sus uniones no me dejan dormir»”.
Entonces, Enlil -una vez más, en el papel de perseguidor de la Humanidad- ordenó un castigo. Ahora, uno esperaría leer algo sobre la llegada del Diluvio, pero no. Sorprendentemente, Enlil no llegaba siquiera a mencionar un Diluvio ni ninguna ordalía acuática similar. En vez de esto, pidió que se diezmara a la Humanidad con la peste y otras enfermedades. Las versiones acadia y asiria de la epopeya hablan de los «dolores, mareos, resfriados, fiebre», así como de las «enfermedades, plagas y peste» que afligieron a la Humanidad y a su ganado después de la petición de Enlil de un castigo. Pero los planes de Enlil no funcionaron. Resultó que «el que era extremadamente sabio» -Atra-Hasis-era alguien especialmente cercano al dios Enki. Contando su propia historia en algunas de las versiones, dice: «Yo soy Atra-Hasis; vivía en el templo de Ea, mi señor». Con «su mente atenta a su Señor Enki», Atra-Hasis apeló a él para que desmontara el plan de su hermano Enlil: «Ea, Oh Señor, la Humanidad gime; la furia de los dioses consume la tierra. ¡Y, sin embargo, tú eres el que nos ha creado! ¡Que cesen los dolores, los mareos, los resfriados, la fiebre!». Hasta que no se encontraron más tablillas rotas, no supimos cuál había sido el consejo de Enki. Éste dijo algo de «…que aparezca en la tierra». Fuera lo que fuera, funcionó. Poco después, Enlil se quejó amargamente a los dioses de que «la población no ha disminuido; ¡son más numerosos que antes!».
Entonces, se puso a esbozar el exterminio de la Humanidad a través del hambre. «¡Que se le corten los suministros a la gente; que sus vientres carezcan de frutas y vegetales!» La hambruna tenía que acaecer a través de las fuerzas de la naturaleza, por escasez de lluvia y falta de irrigación: “Que las lluvias del dios de la lluvia se retengan arriba; abajo, que las aguas no salgan de sus fuentes. Que el viento sople y reseque el suelo; que las nubes se espesen, pero que retengan su aguacero”. Incluso las fuentes de alimentación marinas tenían que desaparecer. A Enki se le ordenó que «pasara el cerrojo y atrancara el mar», y que «guardara» sus alimentos lejos de la gente: “La sequía no tardó en difundir la devastación. Desde arriba, el calor no era…Abajo, las aguas no surgían de sus fuentes. La matriz de la Tierra no daba frutos; la vegetación no crecía… Los negros campos se hicieron blancos; la amplia llanura se asfixió con sal”. La hambruna resultante causó estragos entre la gente, y la situación fue empeorando con el paso del tiempo. Los textos mesopotámi-cos hablan de una devastación creciente a lo largo de seis sha-at-tam’s -un término que algunos traducen como «años», pero que literalmente significa «pasos»-, y, como la versión asiria aclara, «un año de Anu»: “Durante un sha-at-tam ellos comieron la hierba de la tierra. Durante el segundo sha-at-tam sufrieron la venganza. El tercer sha-at-tam llegó; sus rasgos se vieron alterados por el hambre, sus rostros estaban incrustados… estaban viviendo al borde de la muerte. Cuando el cuarto sha-at-tam llegó, sus rostros parecían verdes; caminaban encorvados por las calles; su ancho [¿hombros?] se hizo estrecho”.
Para el quinto «paso», la vida humana comenzó a deteriorarse. Las madres cerraban las puertas a sus propias hijas hambrientas. Las hijas espiaban a sus madres para ver si ocultaban comida.     Para el sexto «paso», había un canibalismo desenfrenado: “Cuando el sexto sha-at-tam llegó  se preparaban a la hija para la comida;  al hijo se preparaban como alimento. Una casa devoraba a la otra”. Los textos hablan de la insistente intercesión de Atra-Hasis ante su dios Enki. «En la casa de su dios… puso el pie;… todos los días lloraba, trayendo oblaciones por la mañana… invocaba el nombre de su dios», buscando la ayuda de Enki para detener la hambruna. Sin embargo, Enki debía sentirse ligado a la decisión de las otras deidades, pues, en un primer momento, no respondió. Es bastante posible que, incluso, se ocultara de su fiel adorador, que dejara el templo y saliera a navegar por sus amados pantanos. «Cuando el pueblo estaba viviendo al filo de la muerte», Atra-Hasis «puso su lecho de cara al río». Pero no hubo respuesta. La visión de una Humanidad hambrienta y desintegrada, de padres que se comían a sus propios hijos, trajo finalmente lo inevitable: otro enfrentamiento entre Enki y Enlil. En el séptimo «paso», cuando los hombres y las mujeres que quedaban eran «como fantasmas de los muertos», recibieron un mensaje de Enki. «Haced un gran ruido en la tierra», dijo. Enviad heraldos que ordenen a toda la gente: «No veneréis a vuestros dioses, no recéis a vuestras diosas». ¡Que haya desobediencia total!
Bajo la tapadera de este alboroto, Enki planeaba una acción más concreta. Los textos, bastante fragmentados en este punto, desvelan que Enki convocó una asamblea secreta de «ancianos» en su templo. «Ellos entraron… tomaron consejo en la Casa de Enki». En primer lugar, Enki se exoneró contándoles lo mucho que se había opuesto a los actos de los demás dioses. Después, esbozó un plan de acción que, de algún modo, tenía que ver con su mando sobre los mares y el Mundo Inferior. Podemos recoger los detalles clandestinos del plan a partir de unos versículos fragmentarios: «Por la noche… después de que él…» alguien tenía que estar «a la orilla del río» a determinada hora, quizás para esperar el regreso de Enki desde el Mundo Inferior. De allí, Enki «trajo a los guerreros del agua» -quizás también algunos de los terrestres que eran Trabajadores Primitivos en las minas. En el momento acordado, se cursaron las órdenes: «¡Vamos!… la orden…». A pesar de todas las líneas que se han perdido, podemos suponer lo que sucedió a partir de la reacción de Enlil. «Estaba lleno de ira». Convocó la Asamblea de Dioses y envió a su alguacil para que trajera a Enki. Después, se levantó y acusó a su hermano de romper los planes de vigilancia y contención: “Todos nosotros, Grandes Anunnaki, llegamos juntos a una decisión… Ordené que, en el Pájaro del Cielo, Adad vigilaría las regiones superiores; que Sin y Nergal vigilarían las regiones medias de la Tierra; que el cerrojo, la barrera del mar, tú [Enki] vigilarías con tus cohetes. ¡Pero tú has dejado pasar provisiones para la gente!”. Enlil acusó a su hermano de romper el «cerrojo del mar». Pero Enki negó que aquello hubiera ocurrido con su consentimiento: “El cerrojo, la barrera del mar, guardé con mis cohetes. [Pero] cuando… escapó de mí… una miríada de pescado… desapareció; ellos rompieron el cerrojo… ellos mataron a los guardianes del mar”.
Enki afirmó que había capturado a los culpables y que los había castigado, pero Enlil no se dio por satisfecho. Pidió que Enki «dejara de alimentar a su gente», que ya no suministrara «raciones de cereales con las que la gente rebosa de salud». La reacción de Enki fue asombrosa: “El dios se hartó de la sesión; en la Asamblea de los Dioses, la risa le venció”. Podemos imaginarnos el pandemónium que se organizó. Enlil estaba furioso. Hubo acalorados intercambios con Enki y gritos. «¡No deja de calumniar!» Cuando la Asamblea recuperó por fin el orden, Enlil recuperó la palabra de nuevo. Les recordó a sus colegas y subordinados que había sido una decisión unánime. Hizo un repaso de los acontecimientos que habían llevado a la creación del Trabajador Primitivo, y recordó las muchas veces que Enki había «roto la norma». Pero, dijo, aún había una posibilidad para condenar a la Humanidad. Una «inundación exterminadora» estaba al caer. La catástrofe que se avecinaba debía mantenerse en secreto, a resguardo del pueblo. Pidió a los miembros de la Asamblea que se comprometieran a guardar el secreto y, lo que es más importante, que «el príncipe Enki se comprometa con un juramento»: “Enlil abrió la boca para hablar y se dirigió a la Asamblea de todos los dioses: «¡Vamos, todos, y prestemos juramento sobre la Inundación Exterminadora!». Anu juró primero; Enlil juró; sus hijos juraron con él”. Al principio, Enki se negó a prestar juramento. «¿Por qué me quieres comprometer con un juramento?», preguntó. «¿Acaso voy a levantar mis manos contra mis propios humanos?» Pero, al final, fue obligado a pronunciar el juramento. Uno de los textos dice, específicamente, «Anu, Enlil, Enki y Ninhursag, los dioses del Cielo y la Tierra, han prestado juramento». La suerte estaba echada.
¿Cuál fue el juramento al que se comprometió Enki? Tal como  decidió interpretarlo, Enki juró que no revelaría al pueblo el secreto del Diluvio que se avecinaba; pero, ¿acaso no podía contárselo a una  pared? Hizo que Atra-Hasis fuera al templo, e hizo que se pusiera  detrás de un biombo. Después, Enki fingió que hablaba con el biombo, no con su devoto terrestre. «Biombo de junco», dijo: «Presta atención a mis instrucciones. En todos los lugares habitados, sobre las ciudades, una tormenta asolará. Ésa será la destrucción de la simiente de la Humanidad… Éste es el último fallo, la palabra de la Asamblea de los dioses, la palabra dicha por Anu, Enlil y Ninhursag». (Este subterfugio explica el argumento que expondría Enki más tarde, cuando se descubrió que Noé/Utnapistim había sobrevivido, al decir que él no había roto su juramento -al decir que aquel terrestre «extremadamente sabio», (atra-hasis), había descubierto el secreto del Diluvio por sí mismo, a través de la correcta interpretación de los signos.) Existen sellos en los que se ve a un asistente sosteniendo el biombo mientras Ea -como Dios Serpiente- revela el secreto a Atra-Hasis. El consejo que le dio Enki a su fiel sirviente fue que construyera una nave, pero éste le dijo: «Yo nunca he construido un barco… hazme un plano en el suelo para que pueda verlo», y entonces Enki le dio las instrucciones precisas sobre las medidas que debía tener y sobre su construcción. Acostumbrados a las historias bíblicas, nos imaginamos el «arca» como un barco muy grande, con cubiertas y superestructuras. Pero el término bíblico teba proviene de la raíz «hundido», por lo que hay que llegar a la conclusión de que Enki le dio instrucciones a su Noe para que construyera un barco sumergible, un submarino.
El texto acadio dice que Enki hablaba de un barco «techado por encima y por debajo», herméticamente sellado con «brea dura». No tenían que haber cubiertas ni aberturas, «de modo que el sol no viera el interior». Tenía que ser un barco «como un barco del Apsu», un Sulili; y éste es el término que se utiliza en la actualidad, en hebreo, Soleleth, para identificar un submarino. «Que el barco», dijo Enki, «sea un MA.GUR.GUR» -«un barco que pueda darse la vuelta y caer». Lo cierto es que sólo un barco así podía haber sobrevivido a una avalancha de aguas tan arrolladora. La versión de Atra-Hasis, al igual que las demás, reitera que, aunque la calamidad estaba a siete días vista, la gente no era consciente de lo que se avecinaba. Atra-Hasis utilizó la excusa de que la «nave del Apsu» que estaba construyendo le iba a permitir ir a la morada de Enki, evitando así la ira de Enlil. Y la excusa fue aceptada sin más, pues las cosas estaban realmente mal. El padre de Noé había tenido la esperanza de que su nacimiento señalara el fin del largo tiempo de sufrimiento que habían padecido. El problema del pueblo era la sequía -la ausencia de lluvia, la escasez de agua. ¿Quién, en su sano juicio, habría pensado que estaba a punto de perecer en una avalancha de agua? No obstante, aunque los seres humanos no podían leer las señales, los nefilim sí que podían. Para ellos, el Diluvio no era un acontecimiento repentino; aunque era inevitable, ellos detectaron su llegada. El plan de los dioses para destruir a la Humanidad ya no descansaba en un papel activo, sino pasivo. Ellos no provocaron el Diluvio; ellos, simplemente, se confabularon para que los terrestres no se enteraran de su llegada. Sin embargo, conscientes de la inminente calamidad y de su impacto global, los nefilim tomaron las medidas oportunas para poner a salvo sus pellejos.
Estando la Tierra a punto de ser engullida por las aguas, no tenían más que una dirección de salida: hacia el cielo. Cuando la tormenta que precedió al Diluvio comenzó a rugir, los nefilim se subieron a su lanzadera y permanecieron en órbita terrestre hasta que las aguas comenzaron a descender. El día del Diluvio, como mostraremos ahora, fue el día en que los dioses huyeron de la Tierra. La señal que tenía que esperar Utnapistim para reunirse con los demás en el arca y sellarla era ésta: “Cuando Shamash, que da la orden del temblor al anochecer, haga caer una lluvia de erupciones- ¡sube a bordo del barco y atranca la entrada!”. Como sabemos, Shamash tenía a su cargo el aeropuerto espacial de Sippar. No nos cabe la menor duda de que Enki dio instrucciones a Utnapistim para que vigilara la primera señal de lanzamientos espaciales en Sippar. Shuruppak, que es donde vivía Utnapistim, estaba sólo a 18 beru (unos 180 kilómetros) al sur de Sippar. Dado que los lanzamientos debían tener lugar al anochecer, no habría problemas para ver la «lluvia de erupciones» que harían «caer» las naves espaciales. Aunque los nefilim estaban preparados para el Diluvio, su llegada fue una experiencia aterradora. «El ruido del Diluvio… hizo temblar a los dioses». Pero, cuando llegó el momento de dejar la Tierra, los dioses, «dando la vuelta, ascendieron a los cielos de Anu». La versión asiría de Atra-Hasis dice que los dioses utilizaron el rukub ilani carro de los dioses») para escapar de la Tierra. «Los Anunnaki elevaron» sus naves espaciales, como antorchas, «iluminando la tierra con su resplandor».
En órbita alrededor de la Tierra, los nefilim vieron una escena de la destrucción que les afectó profundamente. Los textos del Gilgamesh nos cuentan que, cuando la tormenta creció en intensidad, no sólo «uno no podía ver a su compañero», sino que «tampoco se podía reconocer a la gente desde los cielos». Apiñados en su nave espacial, los dioses se, esforzaban por ver lo que estaba sucediendo en el planeta del cual acababan de despegar: “Los dioses se encogieron como perros, se agacharon contra la pared exterior. Ishtar gritó como una mujer de parto: «Los días de antaño se han convertido en barro»…. Los dioses anunnaki lloraban con ella. Los dioses, abatidos todos, se sentaron y lloraron; tenían los labios apretados… uno y todos”. Los textos de Atra-Hasis repiten el mismo tema. Los dioses, mientras huían, pudieron ver la destrucción también. Pero la situación dentro de sus propias naves tampoco era muy estimulante. Parece ser que tuvieron que repartirse entre varias naves espaciales; la Tablilla III de la epopeya de Atra-Hasis describe las condiciones a bordo de una nave donde los anunnaki compartían alojamiento con la Diosa Madre: “Los Anunnaki, grandes dioses, se fueron sentando sedientos, hambrientos… Ninti lloró y dejó salir sus emociones; lloraba y aliviaba sus sentimientos. Los dioses lloraban con ella por la tierra. Ella estaba abrumada por el dolor, tenía sed de cerveza. Donde ella se había sentado, se sentaron los dioses llorando; amontonándose como ovejas en un abrevadero. Tenían los labios febriles por la sed, y sufrían retortijones a causa del hambre”.
La misma Diosa Madre, Ninhursag, estaba conmocionada por tan completa devastación, y se lamentaba por lo que estaba viendo: “La Diosa vio y lloró… tenía los labios cubiertos de calenturas… «Mis criaturas se han convertido como en moscas-llenan los ríos como libélulas, el retumbante mar se ha llevado su paternidad»”. Pero, ¿cómo podía salvar su propia vida mientras la Humanidad,  la que había ayudado a crear, estaba muriendo? ¿Cómo podía haber dejado la Tierra?, se preguntaba: «¿Debo ascender al Cielo, para residir en la Casa de las Ofrendas, donde Anu, el Señor, me ha ordenado ir?». Las órdenes de los nefilim eran claras: abandonad la Tierra, «ascended al Cielo». Fue la vez en la que el Duodécimo Planeta estuvo más cerca de la Tierra, dentro del cinturón de asteroides (el «Cielo»), como lo sugiere el hecho de que Anu fuera capaz de asistir personalmente a las cruciales conversaciones que tuvieron lugar poco antes del Diluvio. Enlil y Ninurta -acompañados quizás por la élite de los anunnaki, aquellos que habían ocupado Nippur- estaban en una nave espacial, planeando, sin duda, volver a encontrarse con la nave principal. Pero los demás dioses no estaban tan resueltos. Obligados a abandonar la Tierra, se habían dado cuenta, de pronto, del apego que habían llegado a sentir por el planeta y por sus habitantes. En una nave, Ninhursag y su grupo de anunnaki debatían los méritos de las órdenes que había dado Anu. En otra, Ishtar gritaba: «Los días de antaño se han convertido en barro»; los anunnaki que estaban en su nave «lloraban con ella».
Enki, obviamente, estaba también en otra nave o, de lo contrario, habría descubierto a los demás que se las había ingeniado para salvar la simiente de la Humanidad. Sin duda, tenía motivos para sentirse menos pesimista, pues las evidencias sugieren que también había planeado el encuentro en el Ararat. Las versiones antiguas parecen dar a entender que, simplemente, el arca fue llevada hasta la región del Ararat por las aguas torrenciales, que la «tormenta-sur» habría llevado al barco hacia el norte. Pero los textos mesopotámicos reiteran que Atra-Hasis/Utnapistim llevó consigo un «Barquero» llamado Puzúr-Árnurri («occidental que conoce los secretos»). A él, el Noé mesopotámico «le cedió la estructura, junto con su contenido» en cuanto se desató la tormenta. ¿Para qué necesitaba a un experimentado navegante, a menos que fuera para llevar el arca hasta un destino concreto? Los nefilim utilizaban los picos de Ararat como puntos de referencia desde el principio. Siendo las cumbres  más altas en esa parte del globo, esperarían que fuera lo primero en  reaparecer sobre el manto de agua. Y, dado que Enki, «El Sabio, el Omnisciente», podía suponer esto, nos atrevemos a conjeturar que dio instrucciones a su sirviente para llevar el arca hacia el Ararat, planeando el encuentro desde un principio.
La versión del Diluvio de Beroso, según la cuenta el griego Abideno, dice: «Cronos le reveló a Sisithros que iba a haber un Diluvio en el decimoquinto día de Daisios [el segundo mes], y le ordenó que ocultase en Sippar, la ciudad de Shamash, todos los escritos que pudiera. Sisithros llevó a cabo lo que se le dijo, inmediatamente después salió navegando en dirección a Armenia y, acto seguido, sucedió lo que el dios había anunciado». Beroso repite los detalles referentes a la liberación de las aves. Cuando Sisithros (que es atra-asis al revés) iba a ser llevado por los dioses a su morada, explicó al resto de la gente del arca que se encontraban en ese momento «en Armenia» y que tenían que volver (a pie) a Babilonia. En esta versión, no sólo nos encontramos con la relación con Sippar, el aeropuerto espacial, sino también con la confirmación de que Sisithros recibió instrucciones para «navegar inmediatamente hasta Armenia» -al país del Ararat. Tan pronto como Atra-Hasis tocó tierra, sacrificó algunos animales y los asó al fuego. No es de sorprender que los exhaustos y  hambrientos dioses «acudieron como moscas a la ofrenda». De pronto, se dieron cuenta de que el Hombre, el alimento que éste cultivaba y el ganado que criaba eran esenciales. «Cuando, por fin, Enlil llegó y vio el arca, montó en cólera». Pero la lógica de la situación y la persuasión de Enki prevalecieron; Enlil hizo las paces con los restos de la Humanidad y se llevó a Atra-Hasis/Utnapistim en su nave a la Morada Eterna de los Dioses.
Otro factor que pudo pesar en la rápida decisión de hacer las paces con la Humanidad pudo ser la progresiva retirada de las aguas del Diluvio y la aparición de tierra seca y de vegetación sobre ella. Ya hemos visto que los nefilim supieron con antelación que se aproximaba una calamidad; pero aquello era tan singular en su experiencia, que temieron que la Tierra quedara inhabitable para  siempre. Cuando aterrizaron en el Ararat, vieron que éste no era el caso. La Tierra seguía siendo habitable y, pra vivir en  ella, necesitarían  al hombre. ¿Qué fue aquella catástrofe, previsible pero inevitable? Una clave importante para desentrañar el misterio del Diluvio es darse cuenta de que no fue un acontecimiento único y repentino, sino la culminación de una cadena de acontecimientos. Unas atípicas plagas afectaron a hombres y animales, y una grave sequía precedió a la ordalía de agua; un proceso que duró, según las fuentes mesopotámicas, siete «pasos», o shar’s. Estos fenómenos sólo podrían estar justificados por importantes cambios climáticos. Estos cambios habían estado relacionados con las periódicas glaciaciones y épocas interglaciales que habían dominado el pasado inmediato del planeta. La reducción de las precipitaciones, el descenso del nivel del agua en mares y lagos, y la desecación de las fuentes de agua subterránea eran las señales de identidad de una glaciación inminente. Dado que el Diluvio, que terminó abruptamente con estos trastornos, vino seguido por la civilización sumeria y el actual período postglacial, la glaciación en cuestión sólo pudo ser la última.
Nuestra conclusión es que los acontecimientos del Diluvio nos hablan del último período glacial de la Tierra y de su catastrófico final. Perforando las cubiertas de hielo del Ártico y el Antartico, los científicos han podido medir el oxígeno atrapado en las distintas capas y han podido valorar, a partir de ello, el clima que ha imperado en los últimos milenios. Las muestras recogidas del fondo de los mares, como, por ejemplo, las recogidas en el Golfo de México, en las que se mide la proliferación o la disminución de vida marina, les permite estimar también las temperaturas de las distintas épocas del pasado. Basándose en estos descubrimientos, los científicos aseguran ahora que el último período glacial comenzó hace unos 75.000 años y experimentó un minicalentamiento hace unos 40.000 años. Hace alrededor de 38.000 años, sobrevino un período más duro, más frío y seco. Y después, hace unos 13.000 años, el período glacial terminó abruptamente, dando entrada a nuestro actual clima suave. Poniendo en línea la información bíblica y sumeria, nos encontramos con que los momentos duros, la «maldición de la Tierra», comenzó en la época del padre de Noé, Lámek. Su esperanza en que el nacimiento de Noé («respiro») marcara el fin de las penurias se cumplió de un modo inesperado, a través del catastrófico Diluvio.
Muchos estudiosos creen que los diez patriarcas bíblicos antediluvianos (desde Adán hasta Noé) son, de algún modo, homólogos de los diez soberanos antediluvianos de las listas de reyes sumerios. Estas listas no le aplican los títulos divinos de DIN.GIR o EN a los dos últimos de esos diez, y tratan a Ziusundra/Utnapistim y a su padre, Ubar-Tutu, como hombres. Los dos últimos son los homólogos de Noé y de su padre, Lámek; y, según las listas sumerias, entre los dos reinaron un total de 64.800 años, hasta que tuvo lugar el Diluvio. El último período glacial, desde hace 75.000 hasta hace 13.000 años, duró 62.000 años. Dado que las penurias comenzaron cuando Ubar-tutu/Lámek ya estaba reinando, esos 62.000 encajan perfectamente con los 64.800. Además, las condiciones más duras se prolongaron, según la epopeya de Atra-Hasis, durante siete shar’s, es decir, 25.200 años. Los científicos han descubierto evidencias de un período extremadamente duro entre hace 38.000 y 13.000 años, es decir, un lapso de 25.000 años. Una vez más, las evidencias mesopotámicas y los descubrimientos de los científicos actuales se corroboran entre sí. Nuestro esfuerzo por desentrañar el misterio del Diluvio, por tanto, se concentra en los cambios climáticos de la Tierra y, en particular, en el colapso abrupto del período glacial que tuvo lugar hace unos 13.000 años.
¿Qué pudo causar un repentino cambio climático de tal magnitud?  De las muchas teorías que han avanzado los científicos, nos intriga la sugerida por el Dr. John T. Hollín, de la Universidad de Maine. El Dr. Hollin sostiene que la capa de hielo de la Antártida se rompe periódicamente y se desliza en el mar, ¡creando una repentina y gigantesca marea! Esta hipótesis -aceptada y ampliada por otros- sugiere que, a medida que la capa de hielo se va haciendo más y más gruesa, no sólo atrapa más calor de la Tierra debajo de la capa de hielo, sino que también crea en su fondo (debido a la presión y a la fricción) una capa medio derretida y, de ahí, resbaladiza, que actúa como un lubricante entre la gruesa capa de hielo de arriba y la tierra sólida de abajo, provocando que la primera se deslice, más pronto o más tarde, en el océano circundante. Hollin calculó que, sólo con que la mitad de la actual capa de hielo de la Antártida (que, en promedio, tiene más de kilómetro y medio de grosor) se deslizara en los mares del sur, la inmensa marea que provocaría elevaría el nivel de todos los mares del globo en unos 18 metros, inundando ciudades costeras y tierras bajas. En 1964, A. T. Wilson, de la Universidad Victoria, en Nueva Zelanda, ofreció la teoría de que los períodos glaciales terminaron abruptamente con deslizamientos como éstos sucedidos no sólo en el Antártico, sino también en el Ártico. Creemos que los distintos textos y los hechos reunidos justifican la conclusión de que el Diluvio fue el resultado del deslizamiento en las aguas del Antártico de miles de millones de toneladas de hielo, trayendo con ello el fin repentino de la última gradación.
El súbito acontecimiento desencadenó una inmensa marea. Comenzando con las aguas del Antártico, se extendió hacia el norte por los océanos Atlántico, Pacífico e Índico. El abrupto cambio de temperatura debió crear unas violentas tormentas acompañadas por torrentes de lluvia. Moviéndose más rápido que las aguas, las tormentas, las nubes y el oscurecimiento de los cielos debieron anunciar la avalancha de agua que se aproximaba. Ése es exactamente el fenómeno que se describe en los textos antiguos. Tal como le había ordenado Enki, Atra-Hasis hizo subir a todos al arca mientras él se quedaba fuera para esperar la señal para subir a bordo y sellar la nave. Dándonos un detalle de «interés humano», el antiguo texto nos cuenta que Atra-Hasis, a pesar de habérsele ordenado quedarse fuera de la nave, «entraba y salía; no podía estar sentado, no podía agacharse… su corazón estaba roto; estuvo vomitando bilis». Pero, entonces, “la Luna desapareció…El aspecto del tiempo cambió; las lluvias rugieron en las nubes…Los vientos se hicieron salvajes…… el Diluvio estaba en camino, su fuerza cayó sobre la gente como una batalla; Una persona no veía a otra, no eran reconocibles en la destrucción. El Diluvio bramó como un toro; los vientos gimieron como un asno salvaje. La oscuridad era densa; no se podía ver el Sol”.
«La Epopeya de Gilgamesh» es muy específica en lo relativo a la dirección de la cual vino la tormenta: vino del sur. Nubes, vientos, lluvia y oscuridad precedieron, sin duda, a la marea que echó abajo, en primer lugar, «los puestos de Nergal» en el Mundo Inferior: “Con el fulgor de la aurora  una nube negra se elevó en el horizonte;  en su interior, el dios de las tormentas tronaba- Todo lo que había sido luminoso se tornó oscuridad- Durante un día sopló la tormenta del sur, ganando velocidad mientras soplaba, sumergiendo las montañas…  Seis días y seis noches sopló el viento  mientras la Tormenta del Sur barría la tierra.  Cuando llegó el séptimo día,  el Diluvio de la Tormenta del Sur amainó”. Las referencias a la «tormenta del sur», al «viento del sur», indican con claridad la dirección desde la cual llegó el Diluvio, sus nubes y vientos, los «heraldos de la tormenta», moviéndose «sobre colinas y llanuras» hasta alcanzar Mesopotamia. Ciertamente, una tormenta y una avalancha de agua originadas en el Antartico alcanzarían Mesopotamia a través del Océano índico después de engullir las colinas de Arabia, inundando más tarde la llanura del Tigris y el Eufrates. «La Epopeya de Gilgamesh» nos dice también que, antes de que la gente y la tierra quedaran sumergidos, las «represas de la tierra seca» y sus diques fueron «destrozados»: el litoral continental resultó arrollado y barrido.
La versión bíblica del Diluvio dice que saltaron «las fuentes del Gran Abismo» antes de que se abrieran «las compuertas del cielo». En primer lugar, las aguas del «Gran Abismo» (qué nombre más descriptivo para los mares más meridionales, los mares helados del Antartico) se liberaron de su gélida reclusión; sólo entonces comenzaron las lluvias a caer del cielo. Esta confirmación de nuestra manera de entender el Diluvio se repite, al revés, cuando el Diluvio amaina. En primer lugar, las «Fuentes del Abismo [se] cerraron»; después, la lluvia «fue arrestada de los cielos». Tras la primera y gigantesca marea, las aguas aún «iban y venían» en inmensas olas. Después, las aguas comenzaron a «retroceder», y «fueron menos» después de 150 días, cuando el arca se posó entre los picos del Ararat. La avalancha de agua, viniendo desde los mares del sur, volvió a los mares del sur. ¿Cómo pudieron predecir los nefilim cuándo se iba a desencadenar el Diluvio en la Antártida? Sabemos que los textos mesopotámicos relacionan el Diluvio y los cambios climáticos que lo precedieron con siete «pasos», algo que, indudablemente, tiene que ver con el tránsito periódico del Duodécimo Planeta por las inmediaciones de la Tierra. Sabemos que, incluso la Luna, el pequeño satélite de la Tierra, ejerce la suficiente atracción gravitatoría como para provocar las mareas. Tanto los textos mesopotámicos como los bíblicos describían de qué forma se sacudía la Tierra cada vez que el Señor Celestial pasaba por sus inmediaciones. ¿Pudo suceder que los nefilim, al observar los cambios climáticos y la inestabilidad de la capa de hielo antártica, se dieran cuenta de que, con el siguiente «paso» del Duodécimo Planeta, se desencadenaría la inevitable catástrofe?
Los antiguos textos demuestran que así fue como sucedió. El más extraordinario de esos textos es uno que tiene unas treinta líneas inscritas, con una escritura cuneiforme en miniatura, en ambos lados de una tablilla de arcilla de poco más de dos centímetros de larga. Fue desenterrada en Assur, pero la profusión de palabras sumerias en el texto acadio no deja lugar a dudas sobre su origen sumerio. El Dr. Erich Ebeling determinó que era un himno que se recitaba en la Casa de los Muertos, de ahí que incluyera este texto en su obra maestra (Tod und Leben) sobre la muerte y la resurrección en la antigua Mesopotamia. Sin embargo, un minucioso examen nos demuestra que la composición «invocaba los nombres» del Señor Celestial, el Duodécimo Planeta. En él se elabora el significado de los distintos epítetos, relacionándolos con el paso del planeta por el lugar de la batalla con Tiamat -¡un tránsito que provoca el Diluvio! El texto comienza anunciando que, a pesar de todo su poder y tamaño, el planeta («el héroe»), no obstante, orbita al Sol. El Diluvio era el «arma» de este planeta: “Su arma es el Diluvio; Dios cuya Arma trae la muerte a los malvados. Supremo, Supremo, Ungido… Quien, como el Sol, cruza las tierras; el Sol, su dios, él teme”.
Pronunciando el «primer nombre» del planeta -que, desgraciadamente, es ilegible- el texto describe su paso cerca de Júpiter, hacia el lugar de la batalla con Tiamat: “Primer Nombre:… el que repujó la banda circular; el que partió en dos a la Ocupadora, echándola. Señor, que en el tiempo de Akiti dentro del lugar de la batalla de Tiamat reposa… Cuya simiente son los hijos de Babilonia; que no puede ser perturbado por el planeta Júpiter; que por su fulgor creará”. Al acercarse, al Duodécimo Planeta se le llama SHILIG.LU.DIG («líder poderoso de los jubilosos planetas»). Se encuentra ahora muy cerca de Marte: «Con el brillo del dios [planeta] Anu dios [planeta] Lahmu se viste». Entonces, soltó el Diluvio sobre la Tierra: “Éste es el nombre del Señor que desde el segundo mes hasta el mes de Addar las aguas ha espoleado”. La elaboración de los dos nombres del texto ofrece una importante información en cuanto al calendario. El Duodécimo Planeta pasó por Júpiter y se acercó a la Tierra «en el tiempo de Akiti», cuando comenzaba el Año Nuevo mesopotámico. Durante el segundo mes estuvo muy cerca de Marte. Después, «desde el segundo mes hasta el mes de Addar» (el duodécimo mes), soltó el Diluvio sobre la Tierra. Esto está perfectamente de acuerdo con el relato bíblico, que dice que «las fuentes del gran abismo saltaron» en el decimoséptimo día del segundo mes. El arca descansó en el Ararat en el séptimo mes; otra tierra seca era visible en el décimo mes; y el Diluvio terminó en el duodécimo mes -pues fue en «el primer día del primer mes» del siguiente año cuando Noé abrió la ventanilla del arca.
Al pasar a la segunda fase del Diluvio, cuando las aguas comenzaron a descender, el texto llama al planeta SHUL.PA.KUN.E: “Héroe, Señor Vigilante, que reúnes las aguas; que manando aguas purificas al justo y al malvado; que en la montaña de los picos gemelos detuviste el… … pez, río, río; la inundación se detuvo. En la tierra montañosa, sobre un árbol, el ave descansó. Día que… dijo”. A pesar de que algunas líneas son ilegibles por estar deteriorada la tablilla, los paralelismos con los relatos del Diluvio bíblico y los mesopotámicos son evidentes: la inundación había cesado, el arca se había «detenido» en la montaña de los picos gemelos; los ríos comenzaron a fluir de nuevo desde las cimas de las montañas y a llevar agua hacia el océano; se veían peces; se soltó un ave del arca. La ordalía había pasado. El Duodécimo Planeta había pasado su «cruce». Se había acercado a la Tierra y se alejaba, acompañado por sus satélites: “Cuando el sabio grite: «¡Inundación! »-es el dios Nibiru [«Planeta del Cruce»]; es el Héroe, el planeta de cuatro cabezas. El dios, cuya arma es la Tormenta de la Inundación, volverá; a su lugar de descanso bajará él mismo”. El planeta, alejándose, afirma el texto, volvió a cruzar el sendero de Saturno en el mes de Ululu, el sexto mes del año.
El Antiguo Testamento se refiere con frecuencia al momento en que el Señor hizo que la Tierra se cubriera con las aguas del abismo. El Salmo 29 describe la «visita» así como el «retorno» de las «grandes aguas» por el Señor: “Al Señor, vosotros hijos de los dioses, dad la gloria, reconoced el poder… El sonido del Señor está sobre las aguas; el Dios de gloria, el Señor, tronó sobre las grandes aguas… El sonido del Señor es poderoso, el sonido del Señor es majestuoso; el sonido del Señor partió los cedros… Hace bailar como un novillo al [Monte del] Líbano, y hace brincar al [Monte] Sirión como un toro joven. El sonido del Señor enciende llamaradas;  el sonido del Señor sacudió el desierto… El Señor al Diluvio [dijo]: «¡Vuelve!». El Señor, como rey, está en el trono para siempre”. En el grandioso Salmo 77 -«Mi voz hacia Dios yo clamo»-, el salmista recuerda la aparición y la desaparición del Señor en tiempos primitivos: “He calculado los Días de Antaño, los años de Olam.. Recordaré las gestas del Señor, recuerdo tus maravillas en la antigüedad… Tu curso, Oh Señor, está determinado; ningún dios es tan grande como el Señor… Las aguas te vieron, Oh Señor, y se estremecieron; tus raudas chispas salieron. El sonido de tu trueno retumbaba; los relámpagos iluminaron el mundo; la Tierra se agitaba y temblaba. [Entonces] en las aguas iba tu camino, tus senderos en las aguas profundas; y tus huellas desaparecieron, desconocidas”.
El Salmo 104, que ensalza las gestas del Señor Celestial, recordaba el momento en que los océanos arrasaron los continentes y se les hizo retroceder: “Fijaste la Tierra en constancia, inconmovible para siempre jamás. Con los océanos, como vestido, la cubriste; sobre los montes persistía el agua. Al reprenderlas tú, las aguas huyeron; con el sonido de tu trueno, se alejaron raudas. Saltaron las montañas, bajaron a los valles hasta el lugar que tú les habías asignado. Les pusiste un límite, para que no lo pasaran; para que no vuelvan a cubrir la Tierra”. Las palabras del profeta Amós son aun más explícitas: “Ay de los que ansían el Día del Señor; ¿qué creéis que es? Pues el Día del Señor es oscuridad y no luz… La mañana se convirtió en la sombra de la muerte, el día se hizo oscuro como la noche; las aguas del mar se salieron y se derramaron sobre la faz de la Tierra”. Éstos, por tanto, fueron los acontecimientos que tuvieron lugar «en los días de antaño». El «Día del Señor» fue el día del Diluvio.
Ya hemos visto que, después de aterrizar en la Tierra, los nefilim asociaron los primeros reinados en las primeras ciudades con los signos del Zodiaco, dando a los signos los epítetos de los distintos dioses con los que estaban relacionados. Ahora, veremos que el texto descubierto por Ebeling no sólo proporcionaba información a los hombres, sino también a los nefilim. El Diluvio, nos dice, ocurrió en la «Era de la constelación del León»: “Supremo, Supremo, Ungido; Señor cuya corona radiante con terror se carga. Planeta supremo: un asiento él ha erigido de cara a la limitada órbita del rojo planeta [Marte]. A diario, dentro del León él está ardiendo; su luz, su brillo declara reinos sobre las tierras”. También podemos comprender ahora un enigmático versículo de los rituales de Año Nuevo, que dice que fue «la constelación del León la que midió las aguas del abismo». Estas afirmaciones sitúan el tiempo del Diluvio dentro de un marco definido, pues, aunque los astrónomos de hoy en día no pueden determinar con precisión dónde establecían los súmenos el inicio de una casa zodiacal, la siguiente tabla de la eras se considera exacta: Era de Piscis 60 a.C. a 2100 d.C.; Era de Aries 2220 a.C. a 60 a.C.; Era de Tauro 4380 a.C. a 2220 a.C.; Era de Géminis 6540 a.C. a 4380 a.C.; Era de Cáncer 8700 a.C. a 6540 a.C.; Era de Leo 10.860 a.C. a 8700 a.C. Si el Diluvio acaeció en la Era de Leo o, lo que es lo mismo, en algún momento entre el 10860 a.C. y el 8700 a.C, la fecha del Diluvio coincide con nuestra tabla temporal. Según la ciencia moderna, la última glaciación terminó abruptamente en el hemisferio sur hace doce o trece mil años, y en el hemisferio norte uno o dos mil años después. El fenómeno zodiacal de la precesión nos ofrece una corroboración aun más amplia de nuestras conclusiones. Los nefilim llegaron a la Tierra 432.000 años (120 shar’s) antes del Diluvio, en la Era de Piscis. En los términos del ciclo precesional, 432.000 años comprenden 16 ciclos completos, o Grandes Años, y más de medio de otro Gran Año, dentro de la «era» de la constelación de Leo.
Podemos reconstruir ahora la tabla temporal completa para los acontecimientos: Hace 445.000 años: Los nefilim, liderados por Enki, llegan a la Tierra desde el Duodécimo Planeta. Se funda Eridú -Estación Tierra I- en el sur de Mesopotamia. Hace 430.000: las grandes placas de hielo comienzan a retroceder; el clima se hace benigno en Oriente Próximo; hace 415.000; Enki se traslada tierra adentro y funda Larsa; hace 400.000: el gran período interglacial se expande por todo el globo; Enlil llega a la Tierra, funda Nippur como Centro de Control de la Misión; Enki establece rutas marítimas hacia el sur de África y organiza operaciones mineras de extracción de oro; hace 360.000: los nefilim fundan Bad-Tibira como centro metalúrgico de fundición y refinado; Se construye Sippar, el aeropuerto espacial, así como otras ciudades de los dioses; hace 300.000: el motín de los anunnaki. Enki y Ninhursag crean al Hombre -el «Trabajador Primitivo»; hace 250.000: el «Homo sapiens primitivo» se multiplica y se propaga por otros continentes, hace 200.000: la vida en la Tierra se retrae durante un nuevo período glacial; hace  100.000: el clima se caldea de nuevo; los hijos de los dioses toman a las hijas del Hombre por esposas; hace 77.000: Ubartutu/Lámek, un humano de parentesco divino, asume la corona en Shuruppak bajo el patrocinio de Ninhursag; hace 75.000: comienza la «maldición de la Tierra» -una nueva glaciación; Tipos regresivos del Hombre vagan por la Tierra; hace 49.000: comienza el reinado de Ziusudra («Noé»), «fiel servidor» de Enki, hace 38.000: el duro período climático de los «siete pasos» empieza a diezmar a la Humanidad; el Hombre de Neanderthal desaparece en Europa; sólo sobrevive el Hombre de CroMagnon (establecido en Oriente Próximo); Enlil, desencantado con la Humanidad, busca su exterminio; hace 13.000: los nefilim, al tanto de la inminente inundación que se desencadenará con la aproximación del Duodécimo Planeta, se conjuran para dejar perecer a la Humanidad; el Diluvio arrasa la Tierra, dando fin súbitamente a la glaciación.
Y aquí queremos hacer referencia a varios casos en que una fecha alrededor del 10450 a. de C., que no significa nada para los historiadores, ya que es «prehistórica», adquiere una gran relevancia, si la consideramos ligada a un posible Diluvio Universal. Más o menos es  la época en que, después del Diluvio, aparecieron los primeros agricultores en el Oriente Medio, que,  sorprendentemente, actuaron primero en zonas montañosas antes que en las llanuras. Y hay una fecha en la mitología, una sola, que se le acerca de manera razonable. Según el Timeo de Platón, cuando el estadista griego Solón visitó Egipto hacia el año 600 a. de C., los sacerdotes egipcios le contaron la historia de la destrucción de la Atlántida, acaecida unos nueve mil años antes, y de cómo se había hundido debajo de las olas.la Esfinge ya era antigua en tiempos de Kefrén. El cuerpo y el recinto de la Esfinge habían sido erosionados por el agua, en vez de por la arena impulsada por el viento. Ello implica una época en que la Esfinge estaba en un entorno húmedo (alrededor del 10.000 a.C).  La inexistencia de restos de pescado en Egipto durante este período, hace suponer que el hombre había aprendido a alimentarse de la agricultura. Luego, según parece, una serie de desastres naturales, entre los que hubo tremendas inundaciones en el valle del Nilo, pusieron fin a la «revolución agrícola» hacia 10500 a. de C. Ésta es la fecha en que se supone tuvo lugar la destrucción de la Atlántida y en que los supervivientes llegaron a Egipto y construyeron la versión más antigua de la Esfinge.
Robert Bauval, ingeniero y escritor, nacido el 5 de marzo de 1948 en Alejandría, Egipto, de padres de origen belga,  se hallaba acampado en el desierto de Arabia Saudita durante una expedición. Se despertó y alzó los ojos hacia la Vía Láctea. «De hecho -agregó su amigo astrónomo-, las tres estrellas del cinturón de Orión no están alineadas de manera perfecta… la más pequeña está ligeramente desviada hacia el este.». Era una respuesta a su pregunta sobre por qué la pirámide de Menkaura era más pequeña que las otras dos y estaba desviada hacia el este. Las pirámides tenían que representar las estrellas del cinturón de Orión. Y la Vía Láctea era el río Nilo. Bauval observó que la única vez que la pauta de las pirámides en el suelo es un reflejo perfecto de las estrellas del Cinturón de Orión -en lugar de estar inclinada hacia un lado- fue en 10450 a. de C. Éste es también su punto más bajo en el cielo. Después de esto, empezó a subir otra vez de nuevo, y alcanzará su punto más elevado hacia el año 2550 d. de C. En el año 10450 a. de C. fue como si el cielo fuese un enorme espejo en el cual el curso del Nilo se «reflejaba» como la Vía Láctea; y las pirámides de Gizeh, como el Cinturón de Orión. La curiosa coincidencia de la fecha (10400 a. de C.) plantea una pregunta importante: ¿por qué los constructores de las pirámides de Gizeh las dispusieron de manera que reflejasen la posición del Cinturón de Orión en el 10450 a. de C.?
Hace unos 16 mil años las cosas empezaron a cambiar. Poco a poco el hielo comenzó a derretirse, el agua comenzó a fluir en grandes cantidades, vertiéndose a los océanos, e incrementando el nivel de los mismos. El calentamiento se prolongó hasta hace unos 12 mil años, cuando el clima se estabilizó en el mundo, la cara de la Tierra había cambiado, el nivel del mar se incrementó en 120 metros, el mar cubrió grandes áreas de las zonas costeras y la geografía de los continentes se reconstruyeron tal y como los conocemos hoy en día. Cuando las cordilleras que formaban la Atlántida se prolongaban desde América hasta Europa y África, impedían el flujo de las aguas tropicales del océano hacia el Norte y no existía la Corriente del Golfo. La tierra encerraba el océano, que bañaba las playas del Norte de Europa y era intensamente frío. El resultado fue el período de las glaciaciones. Cuando la barrera de la Atlántida se hundió lo suficientemente como para permitir la expansión natural de las aguas calientes de los trópicos hacia el Norte, el hielo y la nieve que cubrían Europa desaparecieron gradualmente; la Corriente del Golfo fluyó alrededor de la isla-continente y aún conserva el movimiento circular que adquirió originalmente debido a la presencia de la Atlántida.
 
Más coloquialmente, cuando se habla de los últimos millones de años, se utiliza «glaciación» para referirse a periodos más fríos con extensos casquetes glaciales en Norteamérica y Eurasia: según esta definición, la glaciación más reciente acabó hace 10.000 años. Piri Reis 1.470-1.554) ejerció la navegación al servicio del Sultán Selim I. Su gran pasión fue la cartografía, llegando a publicar un libro donde recogía más de 210 mapas de todos los mares del mundo, el “Kitabi Bahriye”, una gran recopilación de antiguos mapas copiados por él y obtenidos de sus saqueos marítimos o comprados a comerciantes en los muchos puertos donde desembarcó. Entre estos mapas destacaron uno hecho en 1.513 y otro en el 1.528, donde se podían apreciar todo el Océano Atlántico y sus costas americanas, africanas, europeas, árticas y antárticas. Toda su colección de mapas fue regalada al Sultán, perdiéndose desde ese momento la pista a esta colección única. En 1.960 el teniente coronel de los EE.UU Harold Z. Ohlmeyer, especialista en cartografía, estudió estos mapas, y admitió en sus conclusiones que la costa antártica que aparece en el mapa de 1.513 tuvo que ser forzosamente cartografiada antes de que hubiera sido cubierta por la capa de hielo que presenta en la actualidad, es decir, dentro de un período que se sitúa hace 8.000 ó 10.000 años, mucho antes del conocimiento de nuestra historia escrita
Si debemos el estudio de Tiahuanaco a alguna persona, es sin duda a Arthur Posnansky, este arqueólogo ha dedicado gran parte de su vida al estudio de esta ciudad, y la pregunta que él se hizo y que nos hacemos nosotros es: ¿cuándo fue construida Tiahuanaco? Basándonos en los cálculos matemáticos / astronómicos del profesor Arthur Posnansky, de la Universidad de la Paz, y el profesor Rolf Muller llegamos a unas fechas que si podrían explicar mejor los cambios producidos en la región. Estos investigadores sitúan la fase principal de la construcción de Tiahuanaco en el año 15.000 a.C. Tras la construcción de esta ciudad sobrevinieron una serie de cambios geológicos, con fechas marcadas en torno al 11.000 a.C. que comenzaron a separar cada vez más la ciudad de la costa del lago. Arthur Posnansky, en “Tiahuanaco, la cuna del hombre americano”, cree que la ultima civilización de Tiahuanaco apareció unos 14.000 años antes de C. y que en algún lejano momento se produjo un fenómeno geológico de proporciones dantescas que fraccionó la cordillera de los Andes. Posteriormente se produjo una elevación de la región del lago Titicaca hace unos diez mil años, tras un hundimiento de amplias regiones de tierra (Mu, Atlántida). Si es verdad, y si la tradición según la cual Viracocha fundó la ciudad sagrada de Teotihuacán se basa en la realidad, entonces Teotihuacán fue también como mínimo «proyectada» al mismo tiempo que las pirámides de Gizeh. Y el conocimiento que se encarna en su trazado geométrico fue traído de una civilización que se hallaba en trance de destrucción. Otro estudioso, Stansbury Hagar, también ha sugerido que Teotihuacán es un «mapa del cielo», y que la finalidad de la Calle de los Muertos es desempeñar el papel de la Vía Láctea, como lo desempeña el Nilo, según Robert Bauval, en relación con las «estrellas» de Orión de las pirámides de Gizeh. Graham Hancock conjetura que en un principio la Vía de los Muertos estaba llena de agua, con lo cual se parecería aún más al Nilo.
Para los científicos de nuestro tiempo la historia geológica de la Tierra es un libro abierto. Allí está escrito que en 4.5 millones de años la Tierra ha pasado por lo menos catorce veces por inversiones de sus polos magnéticos.  Para llegar a estas conclusiones los científicos investigan las capas geológicas donde existen sedimentos correspondientes a las distintas edades del planeta. Lo que antes fue lava, contiene todavía minerales que conservan su alineación magnética original, que puede medirse con la tecnología del radio carbono. Graham Hancock cita Nature en el sentido de que la última inversión de los polos magnéticos de la Tierra ocurrió hace unos 12.400 años: dicho de otro modo, hacia el 10400 a. de C.

martes, 6 de marzo de 2012

El misterio de la Atlántida: Un interesante estudio de un español que asegura haberla encontrado.

Mucho se ha hablado del mito de la Atlántida. ¿Mito o Realidad?. Numerosos intentos de búsqueda infructuosa, ubicaciones hipotéticas, expediciones frustradas, sin contar con todo aquello que como material de ficción ha empapado la cultura de la ficción, la novela y el celuloide en los últimos tiempos.
I.Antecedentes científicos inmediatos.
Sin embargo, pese a todos los esfuerzos por hallarla, hasta hace poco, muchos académicos, científicos, historiadores de diversas Universidades, han elaborado hipótesis e incluso financiado proyectos para localizarla.
De todos ellos tal vez el intento más reciente haya sido el dirigido por el profesor Richard Freund de la Universidad de Hartford.
En el proyecto de Freund, el objetivo versaba en analizar detalladamente las zonas próximas al Estrecho de Gibraltar y el Parque de Doñana en España, para intentar hallar los restos de la ciudad que Platón denominó Atlántida.
Siguiendo a Platón, la ciudad debería ubicarse en un lugar próximo a las denominadas “Columnas de Hércules” que corresponden al actual Estrecho de Gibraltar. Por tanto, la hipótesis de Freund implicaba buscar a ambos lados del Estrecho, tanto en la zona Mediterránea como Atlántica.
La idea de Freund, fue seguida muy de cerca por el Geofísico Paul Bauman de la WorleyParsons en Calgary y el Geógrafo Philip Reeder de la Universidad de Florida del Sur, proyecto que implicó un despliegue de recursos colectivo en el que participaron las autoridades españolas durante los años 2009 y 2010.
Aunque, sin éxito, el proyecto de Bauman y su equipo, determinó una serie de anomalías que encajaban con la descripción de Platón hace 2800 años, sin que llegaran a encontrar los vestigios de la ciudad perdida.
II.-Anomalías detectadas.
La anomalía más interesante es la diferencia de profundidad entre el Mediterraneo y la zona Atlántica del Estrecho, anomalía que hace que la parte Atlántica pese a su extensión y proximidad al Estrecho, sea mucho menos profunda que la zona del Mediterráneo y el hallazgo de que a finales de la Última Glaciación, la de Würm, la placa de hielo continental que unía el Estrecho con África permitía diferencias en el nivel del Atlántico respecto del Mediterráneo de hasta -95 metros. La Placa de hielo, actuaba como una especie de dique natural que separaba ambos mares, y pese a que la zona del mediterráneo era más profunda, también el nivel del mar estaba por debajo del nivel de la Orilla Atlántica.
Si el deshielo de esa capa fue súbito, pudo haberse inundado súbitamente y sumergido bajo las aguas en un día, tal y como sugería Platón. En tal caso, el impacto repercutiría a las zonas próximas al Mar Egeo y generaría el mismo efecto en el Mar Negro, como efecto de arrastre, por lo que únicamente quedarían en la superficie, aquellos territorios que estuvieran elevados.
Siguiendo esta hipótesis, todo apunta a leer a Solón, que complementa a Platón.
III.-Leyendo a Solón.
Si seguimos a Solón, podemos deducir que:
La historia de la Atlántida -se afirma— comenzó nueve mil años antes de que ocurriera el encuentro entre Solón y el sacerdote egipcio que trae consigo el relato. Se trata de ligar la propuesta platónica de comunidad política con una tradición griega antiquísima cuyo carácter remoto y ancestral vienen a enfatizar la autoridad de Solón y la sabiduría egipcia. El relato revela incluso cómo las prudentes instituciones egipcias dependen de un saber ateniense aún más antiguo, que sin embargo está vedado a los griegos por razones metereológicas o cósmicas: terremotos, maremotos y cataclismos diversos destruyen cíclicamente las civilizaciones, que —por perder la memoria de la escritura— pierden todos los registros de su historia primigenia. “Los griegos son siempre niños”, dice el egipcio a Solón: no reconocen su historia a lo largo del tiempo y desconocen lo ocurrido cuando Atenas enfrentó a la impetuosa Atlántida.
Curiosa remisión de Solón.
Una de las claves implica que los Egipcios no llegaron a traspasar al Atlántico, lo que ubicaría el continente perdido en el ámbito de influencia del Mediterráneo.
Si tomamos en cuenta que a Solón, este relato se lo transmitió el Sacerdote Egipcio, resalta la mención de que los “Griegos” olvidaran su historia antigua. De alguna manera, hubo Guerras entre la Atlántida y la Grecia antigua, 9.000 años antes de que el Sacerdote Egipcio le transmitiera a Solón este “Secreto”.
IV.-La desaparición de la Atlántida.
La actividad volcánica, las reversiones geomagnéticas y el deshielo en las glaciaciones están bastante relacionados entre sí, según los últimos datos, tal y como vimos en STV22022012, algo que Platón y Solón ya comentaban.
La cuestión de las diferencias de nivel entre los mares en los periodos finales de la Glaciación, explica igualmente el proceso de salinización del Mar Negro.
La Salinización del Mar Negro. Las pruebas de Carbono 14 realizadas en diversos puntos sedimentarios del Mar Negro, indican que éste era de agua dulce en datación de unos 7.500 Años. Si tenemos en cuenta los relatos de Platón, hace 2.800 años, los datos parecen encajar.
Igualmente encajan los datos con el nivel del Mar a finales de la Glaciación Würm, tal y como vimos en STV22022012.
V.-Evidencias “Clave” que apuntan a la ubicación de la Atlántida.
Pero sin duda, la mejor recopilación de evidencias clave que apuntan a la ubicación de la Atlántida, es obra de un Español: Paulino Zamarro Sanz, Ingeniero Técnico en Química Industrial y Experto en Medioambiente. En su obra Del Estrecho de Gibraltar a la Atlántida (Cuya lectura recomendamos), expone con un exquisito rigor, las claves para la ubicación del “Continente Perdido de Platón”.
Reproducimos seguidamente un breve resumen de las claves fundamentales que sostienen la teoría de Zamorano Sanz:
A.-Formación de la Atlántida.
1º.-Las lenguas ibéricas, el vasco, el etrusco y el bereber, presentan una serie de similitudes fundamentales que sólo se explican mediante un claro contacto entre dichos pueblos. Estas similitudes se explican tan sólo con un nexo de facilitación de las migraciones. La Unión del Continente africano con el Europeo desde la Placa de Hielo de Gibraltar, explicaría ese nexo de unión. Las épocas encajan y también los vestigios encontrados en el estudio de la última fase de la Glaciación Würm.
2º.-Los vestigios hallados en los datos correspondientes a la época referida por Solón y Platón, (Última fase Würm) muestran una diferencia de nivel de -95 metros entre el Mediteráneo y el Océano Atlántico, algo que únicamente sería posible si existiera esa placa de hielo. En el mismo sentido las conclusiones del Team de Paul Bauman, ya citado anteriormente.
3º.-La colmatación de materiales, sedimentos para la formación del Istmo de la Atlántida, parece un proceso sedimentario de las cuencas de los ríos Guadiana y Guadalquivir. La formación de la unión de Cádiz y San Fernando, es análoga a la colmatación histórica del Lago Ligur. Igualmente sucede con la formación del Coto de Doñana, o la Rábida, etc…
4º.-Estabilización de niveles óptimos por sedimentación en el Mediterráneo estaba a -95 metros del nivel actual, lo que facilitaría la formación del Istmo de la Atlántida que tendría unos 5.300Km2. Esta Isla tendría cimas que serían las actuales Islas Cícladas del Mar Egeo, el resto serían llanuras sedimentadas. Las mareas y los vientos de Levante y Poniente que azotan el Estrecho, llegarían a facilitar sedimentación de una anchura máxima de 30Km en el Istmo Atlante.
B.-Desaparición de la Atlántida:
1º.-Ruptura del istmo: El deshielo progresivo fue nivelando lentamente haciendo comer terreno, rompiendo las llanuras de la Atlántida e inundándola progresivamente. De ahí la canalización descrita en fases intermedias anteriores a su desaparición. La Actividad Sísmica y la Ruptura definitiva del Hielo del Estrecho, produjo un súbito Tsunami que inundó definitivamente el Istmo de forma brusca e inundó también el Mar Negro que dejó de ser un Mar de agua dulce, para convertirse en un mar de agua Salada.
2º.-Duración del proceso, tal y como señala Zamorano, para estimar su duración, se han realizado cálculos hidráulicos, en función de las velocidades del flujo circulante y de los perfiles mínimos de los estrechos de Gibraltar y del Bósforo. De dichos cálculos se deduce que, para llenar el Mediterráneo se necesitaron 39 días y para llenar el mar Negro unos 13 meses, si bien las zonas llanas de la Atlántida debieron tardar en desaparecer bajo las aguas tan solo 2 o 3 días.
3º.-Datación: Siguiendo a Zamorano, Se han realizado estudios oceanográficos y pruebas del carbono 14 en los sedimentos del mar Negro, gracias a los cuales se puede determinar cuándo cambió este mar de salinidad. De acuerdo con dichas pruebas, estos hechos debieron ocurrir hace aproximadamente 7500 años.
Recreación de la ubicación del Istmo de la Atlántida

Saquen sus propias conclusiones.
Bibliografía recomendada.
CAMERON, A. (1983) “Crantor and Posidonius on Atlantis”, CQ 33, 1: 81-91.
GILL, Ch. (1977) “The genre of the Atlantis Story”, CPh. 72, 4: 287-304.
GILL, Ch. (1979) “Plato’s Atlantis story and the birth of fiction”, Philosophy and Literature 3: 64-78.
GRIFFITHS. J.G. (1985) “Atlantis and Egypt”, Historia 34: 3-28.
ROSENMEYER, T:G. (1956) “Plato ́s Atlantis myth. Timaeus or Critias?”, The Phoenix 10 (4): 163-172.
VIDAL-NAQUET, P. (1964) “Ahènes et l’Atlantide. Structure et signification d’un mythe platonicien”, REG 77: 420-444.
ZAMORANO SANZ, PAULINO. Del Estrecho de Gibraltar a la Atlántida

lunes, 5 de marzo de 2012

19 consejos del Dalai Lama


1. Ten en cuenta que el gran amor y los grandes logros requieren grandes riesgos

2.. Cuando pierdas, no pierdas la lección.

3. Sigue las tres R: Respeto a ti mismo, Respeto para los otros y Responsabilidad sobre todas tus acciones

4. Recuerda que no conseguir lo que quieres, a veces significa un maravilloso golpe de suerte.

5. Aprende las reglas, así sabrás como romperlas apropiadamente.

6. No permitas que una pequeña disputa destroce una GRAN AMISTAD.

7. Cuando creas que has cometido un error, haz algo inmediatamente para corregirlo.

8. Ocupa algo de tiempo cada día en estar solo.

9. Abre tus brazos al cambio, pero no te olvides de tus valores.

10. Recuerda que a veces el silencio es la mejor respuesta.

11. Vive una buena y honorable vida, así cuando seas mayor y mires atrás podrás disfrutarla por segunda vez.

12. Una atmósfera amorosa en tu casa es el cimiento para tu vida.

13. En discusiones con alguien querido ocupate sólo de la situación actual, no saques a relucir el pasado.

14. Comparte tu conocimiento, es una manera de conseguir la inmortalidad.

15. Sé considerado con la Tierra.

16. Una vez al año ve a algún lugar en el que nunca hayas estado antes.

17. Recuerda que la mejor relación es aquella en la que el amor por cada uno excede la necesidad por el otro.

18. Juzga tu éxito según lo que has sacrificado para conseguirlo.

19. Acércate al amor y a la cocina con osada entrega.
SINTESIS 33
SIXTO PAZ.
(Trascripción del Cassette de audio confeccionado, por Sixto Paz Wells, en el primer semestre del año 1992)

“La Décima Campanada del Anrrom está sonando. Estamos canalizando y transmitiendo un conocimiento que aperturará conciencias, que nos preparara para este Tiempo Definitivo y Definitorio.
“Un conocimiento que tiene que asegurar que la Humanidad no vuelva a repetir los errores del pasado.
Recientemente fui invitado a un programa en Radio Nacional de España y allí, en Madrid, el periodista Miguel Blanco, aparte de hacerme las preguntas que permanentemente se hacen en los programas de radio sobre la experiencia de Contacto, la actualidad del mismo, me hizo que volviera a relatar la experiencia del 30 y 31 de marzo del año 1987.
Experiencia en la que había acompañado a los Guías físicamente a Morlen, a ciudad Confraternidad, donde 12,000 personas que han sido extraídas de nuestro planeta en los últimos 300 años, se preparan para ser reinsertados en nuestro mundo, reingresados como en una avanzada para ayudar a ese despertar de conciencia colectivo de la Humanidad.
Como nunca faltan en estos programas de radio, llovieron las preguntas de los radioyentes interesados por conocer algunos detalles, por averiguar la veracidad, la realidad de las cosas.
Llamó una persona, al parecer con muchos conocimientos de física, astrofísica, conocimientos diversos, alegando que era imposible de que yo hubiese estado allí, en Ganímedes, por cuanto no podía haber visto al planeta tierra desde mi ubicación.
Este programa era escuchado en toda España, y también a través de radios del exterior, Islas Canarias, África, y otros países de Europa.
Fue escuchado por unos ingenieros de la Universidad de Bilbao en Vizcaya y ellos, después de todo lo que yo dije, y de los comentarios que hicieron las personas que intervinieron, incluso la persona de este detractor, que incrédulo, naturalmente rechazaba toda posibilidad de una experiencia de este tipo, reprodujeron a través de ordenadores de computadora, utilizando unos programas que ellos tenían, las condiciones de cómo se vería nuestro Sistema Solar, la Tierra, como se vería todo, desde la superficie de Ganímedes, en el caso hipotético de que una persona hubiese estado allí.
Estos ingenieros luego se reunieron conmigo y me transmitieron lo que ellos habían descubierto.
Como comentarios interesantes, con relación a esta experiencia del 30 y 31 de Marzo del 87, en la que se produjo el viaje a Morlen, me comentaron ellos estos datos por demás curiosos. Resulta ser que ellos averiguaron que, al comenzar el contacto, la línea astronómica Tierra-Sol con la de Sol-Júpiter, formaba 3º 33`.
Según la hora que yo di del retorno, al regreso la línea Tierra-Sol con la de Tierra- Júpiter, formaba 3º 33`.
También resultaba ser que, ciertamente en el horizonte Júpiter aparecería cubriendo unas 15 veces el horizonte, tal como yo lo narraba en relación como observamos nosotros al Sol, y sí, se podía ver la Tierra como un pequeño puntito azul, tal como yo lo había relatado.
Pero entre otras cosas también ellos informaron es que ese día 30 de Marzo del 87, cuando fui llevado a Morlen, Júpiter ocupaba en el firmamento, 33 minutos con 1 segundo de arco (33º 1`)
Al parecer, la Clave 33, estaba en todo momento muy presente.
Además, ellos habían averiguado que el día que se produjo la salida con los periodistas, el 25 de Marzo del 89, ya de madrugada del 26, como decían los mensajes, muy tarde por la noche, a las 2:33 de la madrugada, se produjo la conjunción Ganímedes-Júpiter, Tierra- Sol, formando ángulos de 33º .
Otro detalle, el 7 de Septiembre de 1974, día en que Juan José Benítez integro el grupo de siete personas que asistieron al contacto programado de Chilca, a la hora misma que se produjo el avistamiento señalado, Júpiter y por tanto Ganímedes, se hallaban elevados sobre el horizonte,
33º 33`.
He titulado este cassette “Síntesis 33”, y es que la Clave 33, la Alianza Universal Galáctica, que tiene de la Gran Hermandad Blanca del Universo con la Tierra, procurando que ocupe el Hombre el puesto Nº 33, su lugar en la Gran Hermandad Blanca, me lleva a narrarles en este momento, todas estas investigaciones realizadas por un grupo de hermanos de diversos grupos, en diversos países, que están percibiendo, captando cosas.
Resulta ser que el Éxodo Bíblico, según los últimos datos de la arqueología, habría ocurrido en el año 1333 a.C..
Misión RAMA empezó 3,333 años después del reinado de Akenatón, el faraón egipcio, el faraón de la herejía, no por nada, pues, nos encontramos que los dos viajes que se realizaron a Egipto, en Mayo del 89 y Mayo - Junio del 90, terminaron, culminaron, o vieron su momento más intenso, en Tell-el-Amarna, ruinas de la antigua ciudad de Akenatón
Curioso es también que el reinado de Akenatón duro 17 años, igual que Misión Rama, que terminó oficialmente en Enero de 1991, en la última Convención Nacional y Mundial, que se realizó en Chimbote, una ciudad al norte del Perú.
La herejía de Akenatón se desenvuelve en el desierto, así como se desenvolvió la Misión Rama en su parte de contacto.
Es extraño que en el libro “Viajes al Arte”, una publicación editada en España, que trata en su capítulo o tomo por Egipto, o sobre Egipto, el diagrama echo por los arqueólogos del templo de Amón en Carnac, la flecha que señala la ubicación del templo dedicado por Akenatón, marca la posición 33.
Akenatón era el hijo de Amenophis III, y nieto de un personaje llamado Yuya, alguien que ha sido señalado por los investigadores, como el verdadero promotor de la herejía de Amarna, y no Akenatón su nieto.
Yuya, un personaje por demás especial, por cuanto su momia hallada en el Valle de Los Reyes en Luxor, al lado de las tumbas de los faraones Ramsés III y Ramsés XI, en un lugar estrecho en donde no cabía una tumba, ni se pensaba que pudiera existir alguna.
Inexplicablemente fue enterado allí con su esposa Tuya, por cuanto no era noble, ni era egipcio.
Curioso que alguien fuera enterado en el Valle de Los Reyes, no siendo noble, faraón ni egipcio.
Los investigadores lo relacionan con el Patriarca Bíblico José, por cuanto poseía una serie de títulos que aparecían en su mobiliario funerario, entre ellos:
“Padre del Señor de las Dos Tierras”, “Padre del Faraón”, “Gobernador de Egipto”, “Virrey”, “Gobernador del Doco”, “Señor y Jefe de los carros del Faraón”, etc.
Yuya, fue Visir de Tutmosis IV, el faraón del Sueño, al que la Esfinge Hor-Akly le pedía ser desenterrada de debajo de la arena del desierto.
De este mismo faraón, existe un papiro en el Vaticano, el papiro Kuli, que contiene el relato de las observaciones de dos discos relucientes que aterrizaron en el desierto, y de lo cual el faraón mismo fue testigo.
Este faraón Tutmosis IV vendría a ser famoso y recordado por sus sueños, el de los sueños de las vacas flacas y de las vacas gordas.
Yuya tuvo por hija a Tiyl, quien se esposó con el faraón Amenophis III, siendo por ello suegro del faraón y abuelo del siguiente.
Akenatón se retiro al desierto en el año 33 del gobierno de su padre Amenophis III, su esposa Nephertiti, era una reina extranjera, posiblemente de origen Sirio.
Según la Biblia, José, el hijo de Jacob, recibió de parte del faraón, un nombre egipcio y se casó con la hija del sacerdote KuliKon, miembro de la casa de los sacerdotes de on, llamado por los griegos Heliópolis, ubicación actual de lo que hoy es El Cairo, los cuales rendían culto monoteísta a Atun o Aton, el solo Dios.
En 1985 se hallo la tumba de Visir de Akenatón, cuyo nombre era Aperel, nombre judío.
Surge la tesis de que el pueblo judío estaba muy mezclado con un movimiento filosófico y a la vez un partido político que apoyaba a Akenatón, por lo que el Éxodo posterior, no se habría producido por parte de un colectivo racial, sino por una comunidad de creyentes en el exilio. Surge la tesis también de que Moisés habría sido un seguidor de Akenatón.
Por un momento dejemos a Egipto y transportémonos a las expediciones de Paititi. Íntimamente relacionadas con las anteriores, por cuanto en ellas se debía haber realizado un encuentro con la Hermandad Blanca de los Retiros Interiores, y crear un puente para la recepción de los conocimientos.
El segundo viaje al Paititi, cuando se produce la proyección mental hacía la piedra de Pusharo, recuerdo que observé como me colocaban una especie de manto de plumas, y agarrado de mi cuello por un broche, de un ave que relacione de inmediato con un buitre, que obviamente me extraño por ser una figura mitológica egipcia que nada tenía que ver con los Incas.
La Diosa - Buitre Mut, se la representaba con lazo, un anillos entre las patas, simbolizando un nudo mágico que encierra el nombre mágico y secreto de cada ser humano, como que el buitre es el guardián del nombre secreto, del Nombre Cósmico de cada cual.
Curioso que tuviera este broche, este manto de plumas.
Las tres cavernas que guardan el Libro de Los de Las Vestiduras Blancas, y ahora lo sabemos, no se encuentra en el Perú, sino en Sudamérica, y una de ellas sería la Cueva de los Tayos, en Cuenca, Ecuador, cerca de la Cordillera del Cóndor, donde hay conflicto fronterizo entre Ecuador y Perú.
De la Cueva de los Tayos habrían salido unas planchas de oro y plata llenas de símbolos que fueron entregadas a los padres Salesianos, por parte de los indígenas de la zona.
Los Tayos se encuentran en territorio Jibaro, aquellos famosos reducidores de cabezas.
En el libro “El Oro de Los Dioses” de Erich Von Dániken, aparece la fotografía de una de las planchas que tenía en su poder el padre Crespi, en Cuenca, quien las conservó en un pequeño museo que fue incendiado hace más de treinta años, por tres sujetos desconocidos, que con cera liquida que contenía gasolina, rociaron el local del Colegio Salesiano que se hallaba a la espalda de la Iglesia, destruyéndose gran parte del material.
La Plancha que aparece en el libro de Von Dániken, tiene la particularidad de que los símbolos que aparecen en ella, se relacionan mucho, o se parecen demasiado, con las notaciones musicales antiguas, como las que se utilizaban en Europa en el siglo X, año 900 en adelante para representar el Canto Gregoriano, cuyo origen fue más o menos en el siglo VI d.C., en época que se habla del Grial y del rey Arturo en Inglaterra.
Esto nos hace pensar que el Libro de Las Vestiduras Blancas, no estaría escrito en un idioma que habría que traducir, sino más bien, se daría como en Nombre Cósmico, una especie de mantram que abriría el Archivo Akáshico, o Libro de la Historia de la Humanidad.
La plancha, pues, contiene un alfabeto similar a los símbolos que los Guías han trasmitido, algunos están repetidos, y mantienen la misma similitud con los de los Cantos Gregorianos.
Por ejemplo, se encuentra en carácter de la interrogación que une dos símbolos, para añadir un valor al carácter en sí, dos símbolos que se usaban en la música.
No guardan relación con el pentagrama habitual que conocemos, no son notas tal como las sabemos, sino entonaciones, de tal forma, que una sinusoide significa que se tiene que elevar un tono, o bajarlo.
El propósito de los Cantos Gregorianos, es armonizarse con la vibración primordial que todos tenemos en la columna, como los monjes, eso no es otra cosa que la Kundalini, la elevación de la energía, el despertar los chakras, despertar los centros.
Tiene, pues, el Canto Gregoriano, un carácter vibratorio para elevar y despertar la energía o canalizar las energías hacia un despertar de conciencia.
Los monjes que cantan el gregoriano, requieren menos horas de sueño, lo cual sugiere que tiene un efecto relajante.
La forma en que se escribe la música en los Cantos Gregorianos, es muy distinta a como se escribe actualmente en el pentagrama, por ello ha habido dificultad en el traslado de los ideogramas utilizados.
La notación de siete notas que usamos hoy en día es arbitraria, la separación entre notas, es una serie de tonos y semitonos arbitrario, por esto se sospecha que antes de la separación de frecuencias, de notas, o tonos y semitonos, entre quintas notaciones, era diferente.
La plancha de la fotografía del libro de Von Dániken, nos muestra cuatro columnas de 1 símbolos cada una, algunos repetidos, dos de ellos en una especie de red. La plancha es más larga que ancha.
La clave, era la respiración en los Cantos Gregorianos, de allí que a los símbolos usados se los llama neumáticos (neuma-aire)
Loa símbolos indicaban como elevar o bajar la voz, siempre eran tonalidades menores, y había un intervalo prohibido, que era el de Fa a Si, pues se consideraba que alteraba el organismo, por ello inventaron los monjes el Si bemol, para que fuera más suave y menos estridente.
Se le llamaba a ese tono prohibido, “el diablo en la música”.
El Libro pues de Las Vestiduras Blancas, no se leería, sino que se cantaría, por cuanto son los mismos símbolos de los cantos de los Coros Gregorianos, de las planchas encontradas en cavernas en Sudamérica, los símbolos recepcionados de los Guías en algunas comunicaciones o visualizaciones y percibidos en algunos encuentros.
Los Cristales de Cesio, tantas veces hemos hablado de ellos, que nos ayudarían a interpretar, vendrían a ser una caja de resonancia, para que con el Nombre Cósmico podamos alcanzar la frecuencia vibratoria adecuada, para acceder al registro Akáshico, que estaría codificado en símbolos neumáticos traducibles a sonidos, sujetos a una interpretación tonal o musical.
¿Sabían ustedes que el Monasterio de Silos, en España, es el único que enseña el Canto Gregoriano, que se encuentra en la localidad de Burgos, en el meridiano 3º 33’?
En el año 1991 se produjo en la U.R.S.S., un golpe de estado, precisamente en la semana 33 del año, durante tres días, al cabo de la cual, la Perestroika resucitó de entre los muertos. El único camión que entró a la Plaza Roja, en el momento del golpe, tenía en la matrícula el número 133.
Se ha descubierto que el verdadero promotor de la Perestroika, y preceptor de Gorbachov, fue Konstantín Chernenko, quien posee como número de su carné del Partido Comunista 00000033, según consta en los archivos del P.C.U.S., del Partido Comunista Soviético, recientemente dado a conocer.
La simbología de las matemáticas demuestra que nada se está dejando al azar, más bien, todo ha sido expresado en unas coordenadas perfectas, y que estamos siguiendo un curso, un derrotero, un camino que ha sido programado por los Mayores para el cumplimiento de un Plan Cósmico.
En el viaje al Paititi, entramos en el paralelo 13 y el contacto con el emisario de la Hermandad Blanca fue en el paralelo 14, según el Árbol Selirótico (árbol de la Vida) el Camino de la Evolución de la Kábala, los caminos 13 y 14 se juntan en el Camino 33, que solo conocen los Maestros, pues permanece oculto.
En un libro que recientemente ha sido publicado, llamado “Evangelio Gnóstico” de Naj Amadi dice: “AL FINAL DE LOS TIEMPOS VOSOTROS LLEGARÉIS 33, A SABER QUIENES SOIS”, eso hace referente al descubrimiento de la propia identidad, quizá del Plan Cósmico.
A nivel mundial, muchas personas están recepcionando las mismas Claves, que requieren ser contrastadas. Algunas de las claves activadoras son números, otras ideas, símbolos, personajes, momentos de la historia, lugares, circunstancias, etc.
Como el tiempo en la Misión que nos involucra a todos, y que tenemos entre manos, no es necesariamente nuestro tiempo, la ausencia de preparación, o la inconstancia en la misma, o la distracción en la formas, perdiendo la percepción del fondo, o el sentido de la preposición del trabajo a realizar, nos está automarginando del proceso final, en el que debemos vivir un cambio, para permitir con ello, una apertura de conciencia colectiva, y recordar así los orígenes del llamado.
En una comunicación se recibió que el Guía Oxalc en una vida anterior, había sido el profeta Samuel, y es interesante descubrir que la antigua ciudad hebrea de Ramá, donde nació Samuel, se encuentra en el paralelo 33.
Según los últimos descubrimientos, realizados en torno a la Sonografía de los cantos de las aves del Amazonas, se ha explicado que estos sonidos, estos cantos, describen una serie de símbolos. Esos símbolos son idénticos a los símbolos utilizados en los cantos de los Coros Gregorianos; a los símbolos encontrados en las planchas de la caverna de los Tallos en el Ecuador; idéntica a los símbolos que hemos recibido de los Guías, y también a los símbolos de la primer escritura que se encuentra en Egipto en la zona de Meroe, el idioma de Akesh del cual surgiría posteriormente la escritura jeroglífica hierática y dermótica, los mismos símbolos que los guías dan.
Según el patrón común que constituye el ADN, hace unos 250,000 años, surge el antepasado común, una mujer que con una mutación en el proceso de la historia, surge como el primer Homo Sapiens del que descendemos todos.
La variación actuó sobre una zona del cerebro que amplió las posibilidades del lenguaje.
Esta Eva tuvo el poder de llamar a cada cosa por su nombre, pudiendo los seres humanos organizarse y comunicarse.
También se confirma que la raza negra es la originaria del planeta. El carácter humano y la capacidad del habla va a ser transmitido a través del ADN mitocondrial, que solo trasmite la madre, y lo transmite integro a los hijos sin que intervenga para ello el aporte del padre.
La raza blanca no tiene más de 20,000 a 25,000 años, coincidiendo científicamente con lo recepcionado a través de los mensajes de nuestros Hermanos Mayores.
Todas las lenguas, también se han descubierto, provienen de una misma lengua madre.
Finalmente, las tres cavernas, que guardan en Sudamérica los Anales de la historia de la Humanidad, se encontrarían en Ecuador, Brasil, y Perú, y la distancia entre la Cueva de los Tayos, en Ecuador y Paititi en Perú, es de 1,333 Km.

COMUNICACIÓN CON LOS GUÍAS

“No se preocupen de cómo va a cambiar todo. Preocúpense de que el cambio sea efectivo en ustedes, pues si se encuentran dispuestos y concientes podrán guiar a otros, y orientar a aquellos que sufran frente al fin de las estructuras materiales, y de las organizaciones religiosas.
La etapa que se ha iniciado, es la del fin de las formas rígidas externas, y la profundización de las filosofías, a través de una espiritualidad dinámica y práctica.
Debéis hacer causa común con el Universalismo, siendo y dando, ejemplo del Universalismo, con respeto y con ejemplo.
Procuren ser ejemplo de una nueva mentalidad y nuevo ser, sabiendo reunir en ustedes lo menor de todo.
Recoged entre todo cuanto se ha sembrado a lo largo de los años, y con desprendimiento y alegría, vivid la nueva etapa que es de Autonomía y de Inspiración, acción e iniciativa propia, a la vez de colaboración, unión y estrecha relación con quienes mantengan la sintonía.
Recuerden que, si entre ustedes llega a operarse la colaboración consultiva, podréis y debéis irradiarlo y compartirlo con otros.
Esta etapa requiere olvidarse de expectativas particulares, posiciones partidistas e intereses que no concuerden con el Gran Plan.
Todos pueden, y deben sentir, que a través de la renuncia y el desprendimiento, la colaboración y el respeto, el trabajo y la alegría, la disciplina y la perseverancia, llegaréis a cumplir el último objetivo, coronando con éxito esta etapa.
Mantengan la unión a pesar de todo, por tanto la asechanza es cada vez más intensa.
La Segunda venida del Cristo, el retorno, es la consolidación y evaluación del proceso que llevó a la encarnación última del Espíritu Crístico Universal.
Lo indicado esta en relación con el proceso acelerado de los acontecimientos a nivel mundial, que anuncian un desenlace definitorio muy pronto.
Se quiere establecer líneas de conexión entre planetas, que están kármicamente unidos a través de personas como ustedes.
Existe una relación poderosa, de que ustedes, a través del misterio del Amor, y su exaltación suprema, el Perdón, lleguen a crear las condiciones como para que podamos intervenir más directamente, y ellos necesitan que conozcan más de nuestra relación con ustedes, para que vibratoriamente ocurra un viaje fuera del Sistema Solar.
No solamente será uno, si se preparan y mantienen la actitud adecuada, podrán ser muchos los que vivan experiencias como estas.
Hay lugares en la tierra que han congregado más de una vez, a aquellos cuyas terminaciones Cósmicas vibran en la misma terminación, algunos de estos lugares son centros de poder y concentración de energías, de donde se podrá ayudar a la Humanidad.
Todos terminan volviendo a los lugares por donde caminaron en el pasado, tarde o temprano, pero nunca antes uno usó como nombre material, su Clave Cósmica, pues es una clave de apertura interior.
Hay especies animales que el egoísmo y la necedad han hecho desaparecer de la faz de la Tierra, pero ello no significa que se hayan extinguido para siempre, por cuanto muchas se encuentran preservadas fuera de la Tierra, y serán repuestas en su momento, cuando el panorama de la tierra sea otro, y haya no solo una nueva Paz, sino un solo Corazón.
No estorben el proceso de la Misión, si no entienden los procesos, preocúpense en meditar sobre ellos, o dialogarlos hasta que podáis abarcarlos, pero que vuestra estrechez mental, e intereses personales y egoísmos, así como en algunos el despecho, no los lleve a crear y enfrentar mayor tensión, prestándose al juego de las fuerzas negativas.
El Contacto continúa, y el trabajo no ha terminado, son las formas las que han variado.
Ustedes también tienen que variar hacia unas posturas, hacia una visión más Universal y menos sectaria, sino, demostrarán que no entendieron nada, por lo que se quedarán solo en la parte exterior de la Misión.
En el cosmos hay de todo, seres con diversos roles, misiones, algunos belicosos, otros expansionistas, otros pacíficos, y hay verdaderos trotamundos también, vosotros no sois la excepción, allí en vuestro mundo.
Mas bien sois, en cierta medida, una síntesis del Universo que os rodea, aunque una síntesis convulsa y en proceso de transformación acelerado.
Sobre las Virtudes, diremos que entre las más importantes que debéis ostentar, están la Justicia, La Voluntad y el Amor. Es el Amor el que abarca todas cuanto pudiesen ser fusionadas.
El número 7 es el Universo Material Septernal, y todo lo que ello involucre, 4 es la Preparación y la Expansión de Conciencia, solo a través de plantearse seriamente el camino Crístico podéis ir expandiendo vuestra mente y vuestro espíritu. Recorriendo la Clave 33, que ya sabéis que significa la búsqueda por lograr sintetizar lo material con lo espiritual, armonizándolos.
El 44, que es la ubicación correcta, las coordenadas exactas, la matemática Divina, es la preparación en el Planeta Tierra. El 88 es la vibración Superior permanente con los aspectos femeninos de la Creación.
El 88 es también una Puerta Intuitiva que podrá librarlos de ser arrastrados por las fuerzas negativas en plena tempestad.
Debéis lograr todo equilibrio en el Plano Material y Mental para llegar cuanto antes, a que se produzca la armonía y síntesis perfecta, entre lo Material y lo Espiritual.
Las claves7, 4, 33, 44, 88, indican que la Séptima Dimensión de Conciencia la empezaréis a alcanzar cuando asumáis vuestra propia Preparación, que es personal e intransferible; que asumáis el Camino Crístico de la Síntesis y el perdón en lo material, mientras os preparéis mentalmente fortaleciendo la Voluntad, para vibrar espiritualmente en octavas superiores.
Os esperamos siempre, con amor Oxalc

“Para agosto del año 93 los requerimientos de la Misión, llevarán a grupos no mayores de 7 personas, a diversos lugares, la preparación requiere de toda información extensa, consultas permanentes, investigación, conexiones y comunicaciones con nosotros, así como meditaciones, proyecciones mentales y astrales.
En los diversos lugares a los que iréis activarán vuestra percepción, con miras de entrar a otra Dimensión, no se podrá improvisar la Preparación.
Deberán incorporarse a estos grupos de 7, gente comprometida y sensible, en buenas condiciones físicas y capaces de enfrentar pruebas de supervivencia, y riesgos que en todo momento serán minimizados por la Fe, la convicción y la actitud mental positiva.
Percibiréis lo que fue, lo que hubo y lo que sigue habiendo.
En cada región, hay lugares cercanos para vuestras salidas, prepárense por cuanto las experiencias ya están dispuestas para ustedes, establezcan y mantengan el contacto con nosotros, prepárense pues para Agosto del 93.
Habrá quienes deberán viajar nuevamente hacia el Paititi.
Algunos miembros de los grupos, siguen creando círculos viciosos, que los hacen iniciar pero no culminar.
Estáis viviendo un momento interesante e importante, duro, difícil, pero trascendental.
Fomentad las salidas de integración y contacto.
Mantened las comunicaciones, allí está la Misión.
Somos vuestros Hermanos Guías en Misión, cerca vuestro.”

“El Planeta de acerca a sufrir grandes cambios, en tiempo, en su civilización, y en el nivel de conciencia de los seres.
La economía mundial, la política y las religiones poseen poco tiempo antes de que sean conmovidas totalmente, de manera parcial veréis caer las estructuras que parecían firmes, junto con personas y organizaciones representativas.
Al darse a conocer ciertos descubrimientos, se producirán nuevos movimientos basados en una nueva estructura del pensamiento, con patrones diferentes, más armónicos y espirituales.
Ocurrirá lo increíble, y será antes de que el año termine.
Veréis el cumplimiento del Programa y Plan de la Confederación en muchos aspectos, cuando se de ha conocer lo que estaba oculto, con relación a la distorsión del tiempo Real, y las consecuencias de ello.
Las puertas se siguen abriendo, por lo que los trabajos se deben mantener continuos, activando la conciencia y dejándose llevar, por cuanto los medios se darán para que se cumpla la participación activadora de quienes fueron llamados para ello.
En cada salida los apoyaremos a múltiples niveles, por cuanto conocemos de vuestros sacrificios en llegar a los lugares a donde van.
Y como que habéis perseverado en la Misión de Cambio y Esperanza, llega el momento de que vuestra dedicación os permita penetrar el umbral.
Seguirán dándose Nombres Cósmicos en las salidas, para quienes lleven un año y tres meses en la Misión, trabajando, y Cristales para quienes tengan por lo menos dos años de trabajo continuos.
Las horas señaladas para las salidas, para iniciaciones de este tipo serán siempre a partir de las 4:33 de la madrugada, en los lugares conocidos o en donde su intuición les lleve. Apoyaremos también, cualquier otra posibilidad de iniciaciones, aún más profundas, dependiendo de la actitud correcta que pudieran lograr y mantener.
Con amor Sampiac, en contacto permanente.

“Sí, Oxalc.
Amados hermanos, estamos en comunicación con ustedes.
Se espera mucho de la Tierra y de los grupos que están ubicados en cada lugar, de lo que aporten los que vivan en cada sitio, para modificar la conducta, y orientar el pensamiento en cada lugar.
Cada lugar en donde ustedes viven, debe ser una puerta por la cual fluya el mensaje y se trabaje por que todo cambie.
Con relación a las salidas y las experiencias, la posibilidad de acercarnos estará siempre en relación con la preparación que los grupos alcancen.
Cada grupo es la suma de los aportes individuales.
No salgan nunca en función del show o espectáculo, porque sino descuidan lo que es más importante, que es el trabajo interior.
Salgan al encuentro con vosotros mismos, y con nosotros, quienes os estamos observando en todo momento y mantengan el trabajo por encima de todo, por cuanto se esta produciendo una auto selección.”

COMO UNA REFLEXIÓN. Estamos en un momento de la Misión, en que con el cumplimiento del quinto objetivo, la recepción del libro de Los de Las Vestiduras Blancas, un conocimiento para toda la Humanidad., necesitamos realmente representar a toda la Humanidad.
Todavía existen casos de personas en los grupos, que tratan de sostener la estructura de organización de misión Rama, y todo ello demuestra verdaderamente un peligroso nivel de inconciencia en el momento ñeque deberíamos más unidos y trabajando todos, para que se cumpla el último gran objetivo, la recepción de ese conocimiento, para Toda la Humanidad
¿Cómo podríamos recibir algo que es para todos con una etiqueta, con un cliché, con un nombre, con una estructura?, y menos aún cambiándonos el nombre y poniéndonos misión Humanidad, o cualquier otro nombre, porque eso significaría, de que no hemos aprendido ni hemos reflexionado de por que realmente el nombre terminó. Si tanto esfuerzo nos costó quitarnos el nombre, no nos vamos a poner otro, debemos ahora trabajar Por la Humanidad, infiltrados en la Humanidad.
Los grupos pueden seguir, y deben seguir trabajando, grupos por afinidad y sintonía, pequeños grupos, y mantener una interrelación entre todos vosotros perfecta, maravillosa, pero debemos procurar unirnos con todos los que estén trabajando por la luz, no seguir manteniendo una estructura, de tal manera que nos organicemos como una secta, o como un club social, o como una logia, que es realmente en lo que se estaba derivando peligrosamente, en la ultimas etapa en la que nos encontrábamos, en un circulo vicioso que felizmente se rompió, con el valor que tuvimos, una buena cantidad de hermanos, asumiendo pues el gran salto, romper las estructuras, el cortar las dependencias. Ahora más que nunca, debemos tratar de vivir el fondo de la Misión, y volver a los orígenes.
Es como el árbol que salió de la semilla, suele terminar en otras semillas, y esas semillas inician otro proceso.
Hemos vuelto al comienzo, cuando como empezó todo en el año74, éramos un pequeño grupo de amigos en contacto, eso es lo que debemos ser ahora, un gran grupo de amigos en contacto, y nuestra amistad hay que extenderla a toda la Humanidad. Muchas cosas habrán de ocurrir, muchas cosas habrán de cambiar.
Entre el 25 y 26 de julio (1992), se espera un cambio a nivel planetario, un desenlace de tiempo, como que el tiempo del planeta Tierra ha ido aceleradamente, a diferencia del universo que iba 13 veces más despacio que el nuestro. Como que nuestro tiempo iba acelerado por cuanto aquí era necesario para el Plan Cósmico, que se apurara el proceso aquí.
Vivíamos pues aislados, con un tiempo diferente, y empieza a producirse un desaceleramiento a partir de fines de julio, comienzos de agosto.
No va a ser algo tan notorio, pero si vamos a sentir variaciones en nuestro comportamiento, nuestra actitud.
La violencia actual del Planeta Tierra, es la advertencia de que estamos viviendo un momento muy especial.
Tiempo de definición y de prueba. Debemos creer en lo positivo. Debemos utilizar el poder de la oración.
No siempre repetir aquella frase que dice “lo único que queda es orar” No. Lo que debemos ahora hacer es orar, polarizar, equilibrar, armonizar, entrar en sintonía con todos aquellos que están trabajando porque las cosas cambien, por cuanto lo que ocurre es parte del cambio, los últimos manotazos del ahogado.
Las fuerzas negativas quieren hundir a la Humanidad, en su largo ahogamiento. Ánimo. Para este tiempo fuimos preparados. Hace 18 años se nos anunció que todo esto ocurriría. Ahora esta ocurriendo.
Si no nos hemos preparados tenemos que verdaderamente preocuparnos. Hace pocos días regrese de México, donde estuvimos dando conferencias, tanto en Ciudad de México, en la Universidad Metropolitana, en el Instituto de Antropología, apareciendo en el programa de televisión de Televisa, de Univisión, y recorriendo el interior de México, en Pachuca, en Hidalgo, en Tijuana. En Huajaca fui invitado a dar una conferencia en la Penitenciaría de Huajaca a los reclusos.
Hablamos del significado de la libertad.
Pero la libertad no es un estado físico, es un estado de conciencia, y que muchos detrás de los muros, viven prisioneros de si mismos. Hablamos también del contacto.
De cómo el contacto es fundamentalmente individual, de uno consigo mismo, luego el contacto con los demás, como consecuencia el contacto Extraterrestre es un contacto con el Cosmos. Nunca hay que olvidarlo
Lo que pasa es que siempre priorizamos nosotros lo exterior, y descuidamos el interior. Desde el eclipse del año pasado en México, se han multiplicado las observaciones OVNIs en este país, de tal manera que se está registrando una gran oleada. Estas observaciones OVNIs han sido captadas por diversas personas a través de equipos de video, tanto domésticos como profesionales. Durante el eclipse, hasta 15 personas diferentes, en diversos puntos de Ciudad de México filmaron la presencia, no de una luz, sino de una nave.
Desde ese entonces, la nave ha seguido apareciéndose en diversos lugares de México, pero especialmente en el Cerro de Metepec, detrás de dos grandes volcanes que tiene México, Popocatepect y Jalasihuatl. A ese lugar también fui invitado. A Jalisco, a Puebla, me invitaron a dar una conferencia, y aún durante la conferencia se apagaron las luces. Se fue el equipo de sonido, y vimos una luz que paso entre las ventanas. Después fue confirmado por los hacendados de la zona, que vieron la nave, justamente encima el lugar de la conferencia.
El apoyo continúa, la presencia de los extraterrestres está allí, aprovechando de que México tiene una gran influencia sobre todos los países latinoamericanos, a través de medios de difusión. Si se produce una apertura mental en los comunicadores sociales, como ya está registrado, las consecuencias van a ser muy beneficiosas para todos los países latinoamericanos.
Y esto al parecer, ésta coyuntura, esta condición tan particular, la van a aprovechar los extraterrestres, los Hermanos Mayores. Ellos están cerca, más cerca de lo que nosotros pensamos.
Pero ahora estamos viviendo un momento muy especial, en que debemos, nosotros, aportar la actitud adecuada.
Es recomendable trabajar, no solamente la meditación, sino la meditación Xolar, las vocalizaciones, los mantrams, todo aquello que nos activa las energías, o que perita canalizar las energías para poder ayudar y orientar a otras personas y ayudar al planeta. A todos los hermanos, en la Gan Misión de Cambio, de la Transformación, esta Gran Misión por la Humanidad, que no tiene nombre, por cuanto involucra a todos. Los invito seguir trabajando unidos en el servicio por la Humanidad. POR LOS DEMÁS
Cada día se abren más posibilidades de difundir, de llegar a mas gente, a niveles o a lugares jamás antes hubiéramos podido llegar, o hubiéramos pensado siquiera que se podía llegar. Y el interés de la gente no es tanto ahora ver OVNIs, sino que se les explique porque.
¿Por qué están?. ¿Qué es lo que buscan?. ¿Qué quieren? ¿Cómo nos ven? Y es eso lo que estamos haciendo, llevando luz en medio de la oscuridad. Y es maravilloso ver la acogida que se está teniendo. Recientemente también me tocó estar en el Canadá, donde nos reunimos con los grupos de EE.UU. y de Canadá, en una gran salida que duro casi 5 días al aire libre.
Hubo apoyo, pero sobre todo hubo trabajo de la gente.
Aún hubo personas que venían por primera vez a una reunión como esta. De allí, estuve también en un congreso en España , en Cáceres.
Luego también estuve dando unos cursos acelerados de las prácticas nuestras, en Ibiza, y se ve realmente el hambre, la sed de conocimiento, de luz, de información, de claridad por parte de la gente. Es muy probable, que se den una serie de viajes de aquí a unos 5 años.
Viajes a las Cuevas de los Tayos, en Ecuador. Ya se está preparando un grupo de Ecuador. Viajes como el Paititi que integrarán a diversas personas de Centroamérica, América del Norte, y diversos otros lugares.
Esto, ya sea por iniciativa propia, por recepciones, intuiciones, sueños, percepciones diferentes, de diversas personas, que coinciden unas con otras.
Aquí tenemos en la actualidad, a grupos trabajando en profundizar todo lo relativo a las Calves. También en investigación de lo relativo a los Coros Gregorianos, la época de Akenatón, ciertos conceptos Bíblicos.
Todo aquello que nos permita entender el momento actual y el proceso vivido reciente y últimamente, dentro de la Misión, para también tomar conciencia de la proyección futura del momento actual, que estamos viviendo. Sería interesante que se disponga a la gente, en la investigación de todo lo relativo a los Rollos de Mar Muerto. Estar muy atentos a las informaciones al respecto. También el estudio de los libros Apócrifos. Del Apocalipsis de San Juan.
Ya hablamos de los Coros Gregorianos, y también de todo aquello que nos pueda dar una Luz, utilizando nuestra intuición, el discernimiento, la percepción y meditar todo juntos, entrar en sintonía. También debemos trabajar con todos los mitos y leyendas americanas.
Con los conocimientos que empiezan a ser rescatados del tiempo de los Mayas, de los Aztecas, el conocimiento de los antiguos Incas.
De todos ellos, podemos mencionar, por ejemplo, en nuestras investigaciones, que en 1533 es propiamente cuando se produce la marcha hacia Paititi, 1533.
Y que a los 30 años de consolidada la conquista, surgió un movimiento llamado “Toqulonkoy”, que se traduce como “La enfermedad de la danza y el canto”, en el que los sobrevivientes del Imperio de los Incas, trataban de llegar a una iniciación Mística, a través del canto y de la música y la danza, y con ello volver al tiempo de los Incas, pero a la época de un Reino Espiritual.
Lo interesante, es que la persona encargada de este movimiento, que rescató éste movimiento y se extendió, que sobresalió por gran parte de la Cordillera de los Andes, se llamaba Juan.
Y decía que el gran dios Punchau, la síntesis de todo el panteón de dioses incas que se asociaba también con el Hijo de Sol, venía a visitarlo en una canasta voladora.
Un movimiento de rescate de todo lo espiritual, a través del canto, de la danza, de la música.
Les dejo pues allí. Las claves de investigación del trabajo activo.
No todo puede venir fácil.
Intercambiemos la información, mantengamos estrechos lazos todos los grupos a nivel mundial, por cuanto como es un gran rompecabezas, debemos unir las partes.
Nadie va a descubrirlo todo.
Me encuentro en una situación privilegiada, en el sentido de que al viajar por muchos lugares, estoy absorbiendo lo que muchos aportes están dando.
Y es una alegría realmente, saber de que el trabajo es compartido.
Con Amor en la Misión Para Todos.

Sixto

viernes, 2 de marzo de 2012

Los Retiros Intraterrenos y los 13 Discos Solares - PARTE I - ll


Los Retiros Intraterrenos y los 13 Discos Solares - PARTE I

¿Qué son los Discos Solares y dónde se encuentran? ¿Qué son los Centro Planetarios? ¿En qué se diferencian con los Retiros Intraterrenos y las Ciudades Intraterrenas?
Esta y otras preguntas son respondidas por Shimani en esta primera parte de esta conferencia.

Discos Solares Mantra (por Mintaka) - Video





Mantra de los 13 Discos Solares