martes, 29 de septiembre de 2009

EL SENDERO DE LA INICIACIÓN


EL SENDERO DE LA INICIACIÓN


DION FORTUNE
“Si la luz que hay en ti es obscuridad, cuan grande será la obscuridad”. El Cristo
interior es el Primer Iniciador. La entrada del sendero debe buscarse dentro, no
fuera, porque es un estado de conciencia exaltada. Pero una vez que se ha
llegado a esa conciencia, el Sendero es tan objetivo como subjetivo. Algunos instructores
declaran que el sendero es puramente subjetivo, diciendo que el objeto de la iniciación es la
perfección del hombre; otros dicen que se trata de una experiencia astral, mientras que la
mayoría cree que el hombre que busca la iniciación la encontrará en alguna remota región,
detrás de elevadas murallas. Ninguno de estos conceptos es exacto pues no contienen toda
la verdad, pero existe un elemento de verdad en todos ellos.
Con objeto de alcanzar la iniciación es necesario elevar la conciencia hasta un grado
muy superior al común de la humanidad. La conciencia no sólo tiene que trascender los
cinco sentidos físicos, sino que también debe ultrapasar el psiquismo ordinario, si es que
hay que pasar por la experiencia que llamamos iniciación. La Iniciación es una experiencia
espiritual, no una experiencia astral. El candidato desvía el foco de su conciencia de la
personalidad - unidad de encarnación - a la Individualidad o Ego Inmortal, o Unidad de
Evolución, y como la conciencia de la Individualidad es abstracta, es capaz de captar las
cosas del espíritu, que no tienen manifestación en los planos de la forma.
El Iniciado transfiere el foco de su conciencia de la personalidad a la Individualidad,
y de esta manera, las cosas que están ocultas al hombre ordinario son perceptibles para él.
Él vive entonces en la Evolución, no en una encarnación, y, por lo tanto, todos sus valores
quedan cambiados. Puede ver profundamente en el reino de las causas, percibiendo los
acontecimientos que se están gestando en los Mundos Internos, muchísimo antes de que
empiecen a manifestarse en los externos: de ahí que tenga el don de la profecía. Al ver las
causas puede controlarlas: por eso parece que tiene poderes mágicos. Operando en los
mundos superiores que actúan como niveles controladores de los planos inferiores, puede
equilibrar una fuerza con otra, echando la fuerza de su voluntad en el platillo de la balanza
y así puede alterar el resultado de los acontecimientos en el mundo material. Todas estas
cosas son las que hacen considerar al Iniciado como un ser que posee poderes mágicos,
pero estos poderes no son precisamente de la naturaleza de la magia. El Iniciado cumple sus
fines empleando los poderes de su Yo Superior, actuando en los planos elevados, en forma
similar a la del viajero que eleva su oración ardiente y obtiene una respuesta inmediata.
El Sendero que lleva a la Iniciación es el camino de la vida que permite al hombre
elevarse sobre los deseos y las limitaciones de su personalidad, viviendo en su yo superior,
y la experiencia de la iniciación es la transferencia de la conciencia de la personalidad a la Individualidad.
El ser humano pone el pie en el Sendero en el momento mismo en que así lo desea.
Este es el primer paso y es muy sencillo. Pero sólo mediante la persistencia de ese deseo es
que va dando un paso tras otro, y a eso se le llama recorrer el sendero. Son muy pocas las
almas que tienen la constancia necesaria que les permitía hacer un progreso perceptible,
pero si el deseo permanece constante e inflexible, pronto llegará al fin deseado y el
candidato se encontrará en posesión de los conocimientos necesarios que le permitirán
realizar un progreso intensivo, dirigiendo sus esfuerzos hacia una meta definida. Es por esta
razón que los Maestros fundan y sostienen tales organizaciones como la Sociedad
Teosófica, la Sociedad Antroposófica, la Fraternidad Rosacruz, y muchas otras menos
conocidas, pero tanto o más útiles que aquellas, y todos los que han podido así vislumbrar
la nueva aurora, deberían prestar su apoyo a esas organizaciones por pura gratitud, por la
luz que de ellas han recibido, a fin de que el recorrido del Sendero sea hecho más fácil para los demás.
Mediante los libros y las conferencias de esas sociedades, el candidato aprenderá
muy pronto que su sueño tiene un buen fundamento y que ese impulso que siente
interiormente está igualmente fundado en un verdadero instinto: le proporcionan algo así
como un mapa de la senda a recorrer, aunque nadie, sino uno mismo, pueda recorrerla.
También aprenderá así el origen del hombre, como potencialidad divina, de su Evolución a
través de las séptuplas experiencias de la forma y de la ultérrima trascendencia de la forma
en el desenvolvimiento de su realidad divina. E igualmente aprenderá todo lo concerniente
a los siete planos y a las posibilidades de esos planos y sabrá así de la existencia de los Maestros.
Habiendo aprendido todas estas cosas, habiendo adquirido la teoría de la Ciencia
Esotérica, ¿cómo puede ahora transformar la teoría en la práctica?. ¿Cómo puede
experimentar personalmente todo lo que ha leído?. Puede alcanzar la percepción del Mundo
Astral mediante el uso de la auto-hipnosis o de ciertas drogas: el método es simple pero las
consecuencias son desastrosas para el Yo Superior. También puede hacer que lo Astral se
manifieste en el Mundo Físico mediante el empleo de la magia. Sin embargo, el
conocimiento de estos procedimientos está muy bien guardado y no puede obtenerse
fácilmente y ni siquiera puede ser empleado con seguridad sino por un Adepto.
El camino para adquirir el conocimiento personal de los mundos superiores puede
ser fácilmente comunicado, aunque no es de fácil realización. Los sentidos de la
individualidad pueden conocer esos Mundos. Por lo tanto, si se cultivan con el mayor
cuidado los aspectos superiores del ser humano, la naturaleza espiritual y el poder del
pensamiento abstracto, hasta que hayan alcanzado un grado de desenvolvimiento
considerable, si entonces se desvía el foco de la conciencia de la personalidad - que es la
unidad de encarnación - a la Individualidad - que es la unidad de Evolución - se verá que es
posible desarrollar esos aspectos de la Naturaleza hasta que el Universo pueda ser
aprehendido en términos de pensamiento abstracto o de intuición espiritual. El
desviamiento del foco de la conciencia se logra desviando el foco del deseo de las cosas
sensoriales a las cosas espirituales. No basta con que la voluntad se dirija a un objetivo
espiritual; es necesario llegar a una etapa de desenvolvimiento en que los deseos
espontáneos también se dirijan al mismo objetivo. Muchos candidatos a la Iniciación
cometen el error de creer que basta con la voluntad, pero no es así. La mayoría de los
deseos de la propia naturaleza, conscientes y subconscientes, deben también apartarse de
las cosas sensoriales y tender hacia las cosas espirituales, y hay que tener presente que la
mente subconsciente contiene muchísimas cosas que conciernen a la infancia de la raza y
que tienden hacia la materialidad en sus formas más densas. Es necesario extender el
campo de la conciencia hasta penetrar en lo que generalmente es la esfera de la
subconsciencia, para poder asegurarse la asimilación de los deseos instintivos y dirigirlos
hacia la naturaleza espiritual.
Para poder realizar esta asimilación es necesario que nos conozcamos en todos
nuestros más primitivos y crudos aspectos, sublimándolos hasta que puedan ser absorbidos
por la personalidad y asimilados a ella. Porque hasta que la personalidad no haya sido
integrada debidamente, no puede buscar deliberadamente y por su propia voluntad
iluminada, el cumplimiento de los objetivos de su vida en los ideales y de la individualidad.
Esta es la apoteosis de la personalidad, y el alma está siempre ansiando ese momento,
porque no puede encontrar satisfacción en las cosas de los sentidos. La Unión con el
aspecto divino del yo, el Dios Interno, tiene que preceder siempre a la experiencia del Dios
del todo, del cual el primero es sólo una parte. El nivel espiritual de la naturaleza del
hombre, no es más que una porción circunscrita del Espíritu Único, el Todo, el Aspecto
Noumenal de la Manifestación. Porque para aquello que es en sí mismo Noumenal, o sea la
realidad absoluta de todo, no puede haber satisfacción en lo que es fenomenal, o sea de la
nturaleza de la experiencia proyectada. La Chispa de la Luz Divina, que constituye el
núcleo del Ego reencarnante o Individualidad, tiene que asociarse con sus iguales para
conocer el compañerismo; el aspecto espiritual del instinto del rebaño, sólo puede encontrar
satisfacción en su unión con el Espíritu, no tiene lugar dónde morar en el mundo de los
fenómenos y si la conciencia se ha elevado hasta la aprehensión de las realidades
espirituales, aparte de las experiencias del mundo de la forma, nunca aceptará nada como
válido si no tiene un núcleo de esa realidad noumenal. Esa realidad, una vez experimentada,
trayendo como trae completa satisfacción de la vida misma, y no la saciedad de un apetito
aislado, constituye el tipo de toda futura satisfacción y determina su validez. Si semejante
experiencia ha tenido lugar alguna vez en la historia del Ego reencarnante, jamás puede ser
olvidada, y será llevada de vida en vida, grabándose en la subconsciencia de cada
personalidad (o unidades de encarnación) hasta que llegue el tiempo en que la Evolución
permita convertir la ultraconciencia en conciencia.
La primera iniciación consiste en el relámpago de Conciencia Cósmica en la que el
Ego ve con los ojos del espíritu y no con los ojos de la carne. Esto sólo puede realizarse
mediante la exaltación de la conciencia y brota de lo interior. Una vez que se ha tenido esa
experiencia, puede reproducirse en cualquier subsiguiente encarnación uniendo la
conciencia con la subconsciencia mediante cierto encadenamiento asociatorio que permita
extraer el contenido de ese aspecto particular de la subconsciencia y traerlo nuevamente a la
esfera de la conciencia. Esto puede lograrse por la Iniciación ritual, y el simbolismo del
ritual que se emplee está arreglado con ese objeto, que tarde o temprano terminará en la
memoria de la Luz de la Realidad.
La iniciación ritual no puede hacer más que esto pero es suficiente, porque en la
Gran Luz está comprendida la Maestría. El psíquico desarrollado o el mago experto puede
convertirse en Adepto en todos los planos del Cubo de Manifestación, pero más allá hay
algo más, que tiene sus afinidades con lo que, en relación con el Universo Solar, está
inmanifestado y es Cósmico. No se puede llamar iniciado a nadie que no haya
experimentado la Conciencia Cósmica. Pasar por los grados de los Misterios Mayores sin
esa experiencia, puede no ser más que un terrible levantamiento psíquico, quedando los
ojos deslumbrados por el exceso de Luz que la conciencia no tiene símbolo alguno con que
poderse expresar o interpretar. Por otro lado, el neófito, si ha sido debidamente preparado,
puede ver la Luz tras de los símbolos y recibir así la Iluminación.
Si las páginas precedentes han de ser bien comprendidas, no deben ser interpretadas
en su sentido literal o verbal. Las cosas que hemos intentado describir no tienen ni palabras
ni imágenes en el lenguaje ordinario con que puedan ser expresadas o representadas. Para
alcanzar su significado el lector tiene que interpretarlas por medio de experiencias análogas
que él mismo haya tenido. Si no ha pasado por este tipo de experiencias, entonces no
recibirá la impresión que se quería dar y considerará todas estas cosas, con cierta razón,
como puras tonterías. A esos lectores nada podemos ofrecer: el tiempo y la evolución irán

haciendo su trabajo.

Dion Fortune

sábado, 26 de septiembre de 2009

El 28 de agosto de 1963 Martin Luther King brindó su discurso "Yo tengo un sueño" en los escalones del monumento a Lincoln en Washington

CABALLEROS DE LA ORDEN DEL SOL

El 28 de agosto de 1963 Martin Luther King brindó su discurso "Yo tengo un sueño" en los escalones del monumento a Lincoln en Washington D.C.

Yo tengo un sueño que un día esta nación se elevará y vivirá el verdadero significado de su credo, creemos que estas verdades son evidentes: que todos los hombres son creados iguales.

Yo tengo un sueño que un día en las coloradas colinas de Georgia los hijos de los ex esclavos y los hijos de los ex propietarios de esclavos serán capaces de sentarse juntos en la mesa de la hermandad.

Yo tengo un sueño que un día incluso el estado de Mississippi, un estado desierto, sofocado por el calor de la injusticia y la opresión, será transformado en un oasis de libertad y justicia.

Yo tengo un sueño que mis cuatro hijos pequeños vivirán un día en una nación donde no serán juzgados por el color de su piel sino por el contenido de su carácter.

¡Yo tengo un sueño hoy!

Yo tengo un sueño que un día, allá en Alabama, con sus racistas despiadados, con un gobernador cuyos labios gotean con las palabras de la interposición y la anulación; un día allí mismo en Alabama pequeños niños negros y pequeñas niñas negras serán capaces de unir sus manos con pequeños niños blancos y niñas blancas como hermanos y hermanas.

¡Yo tengo un sueño hoy!

Yo tengo un sueño que un día cada valle será exaltado, cada colina y montaña será bajada, los sitios escarpados serán aplanados y los sitios sinuosos serán enderezados, y que la gloria del Señor será revelada, y toda la carne la verá al unísono.

Esta es nuestra esperanza. Esta es la fe con la que regresaré al sur. Con esta fe seremos capaces de esculpir de la montaña de la desesperación una piedra de esperanza.

Con esta fe seremos capaces de transformar las discordancias de nuestra nación en una hermosa sinfonía de hermandad. Con esta fe seremos capaces de trabajar juntos, de rezar juntos, de luchar juntos, de ir a prisión juntos, de luchar por nuestra libertad juntos, con la certeza de que un día seremos libres.

Este será el día, este será el día en que todos los niños de Dios serán capaces de cantar con un nuevo significado: "Mi país, dulce tierra de libertad, sobre ti canto. Tierra donde mis padres murieron, tierra del orgullo del peregrino, desde cada ladera, dejen resonar la libertad". Y si Estados Unidos va a convertirse en una gran nación, esto debe convertirse en realidad.

Entonces dejen resonar la libertad desde las prodigiosas cumbres de Nueva Hampshire. Dejen resonar la libertad desde las grandes montañas de Nueva York. Dejen resonar la libertad desde los Alleghenies de Pennsylvania! Dejen resonar la libertad desde los picos nevados de Colorado. Dejen resonar la libertad desde los curvados picos de California. Dejen resonar la libertad desde las montañas de piedra de Georgia. Dejen resonar la libertad de la montaña Lookout de Tennessee. Dejen resonar la libertad desde cada colina y cada topera de Mississippi, desde cada ladera, dejen resonar la libertad!

Y cuando esto ocurra, cuando dejemos resonar la libertad, cuando la dejemos resonar desde cada pueblo y cada caserío, desde cada estado y cada ciudad, seremos capaces de apresurar la llegada de ese día cuando todos los hijos de Dios, hombres negros y hombres blancos, judíos y gentiles, protestantes y católicos, serán capaces de unir sus manos y cantar las palabras de un viejo spiritual negro: "¡Por fin somos libres! ¡Por fin somos libres! Gracias a Dios todopoderoso, ¡por fin somos libres!"

CABALLEROS DE LA ORDEN DEL SOL.
VICTOR SALAZAR SOTO

viernes, 25 de septiembre de 2009

La investigadora Anne Givaudan habla de su contacto con seres de Venus

Entrevista sobre el libro de Alianza, Mensaje de Venus al pueblo de la Tierra. Información general sobre el planeta Tierra y las civilizaciones extra-terrestres.
La investigadora Anne Givaudan habla de su contacto con seres de Venus




EL PLAN COSMICO - SIXTO PAZ WELLS


CABALLEROS DE LA ORDEN DEL SOL.
CAMINO AL GRAN CAMBIO . EL TIEMPO REAL.
VICTOR SALAZAR

Origen extraterrestre de la especie humana


Origen extraterrestre de la especie humana

Extraído de la revista New Dawn
Nº 44 (Set.-Oct. 1997)

La noción de que la humanidad fue creada por algún tipo de manipulación genética extraterrestre, de acuerdo a algunos investigadores, es la base actual de las historias de la creación, encontradas en los registros Sumerios antiguos y los posteriores escritos Hebreos. Esta idea es planteada en detalle en la obra del académico israelí Zecharia Sitchin, quien utiliza los registros Sumerios para argumentar que el moderno Homo-Sapiens fue creado por seres del espacio exterior llamados "Nephilim". Él cree que los Nephilim crearon a los humanos mediante la modificación genética del Homo-Erectus.

En 1989, la hipótesis radical de Zecharia Sitchin avanzó a otro nivel con la publicación del libro "The Gods of Eden" (Los Dioses del Edén), apropiadamente subtitulado: "The chilling truth about extraterrestrial infiltration - and the conspiracy to keep humankind in chains" (La escalofriante verdad acerca de la infiltración extraterrestre - y la conspiración para mantener a la humanidad encadenada). El autor, un abogado californiano con el seudónimo William Bramley, recopiló las principales investigaciones anteriores sobre el tema de los "astronautas ancestrales" (ver informe aquí abajo) y las reunió con una particular visión conspiratoria de la Historia.



La chocante tesis de Bramley, que confronta casi todas las creencias populares, es la siguiente:

"Los seres humanos parecen ser una raza esclavizada reproduciéndose en un planeta aislado de una pequeña galaxia. La raza humana fue una vez fuente de mano de obra para una civilización extraterrestre, para la cual seguimos siendo su posesión. Para mantener el control sobre su posesión y mantener a la Tierra como una especie de prisión, esa otra civilización ha alimentado un interminable conflicto entre los seres humanos, ha promovido la decadencia espiritual y ha creado en la Tierra condiciones irreversibles de penuria física. Esta situación ha existido por miles de años, y aún continúa hasta nuestros días." (The Gods of Eden).

La idea de que la Humanidad es el producto de una ingeniería genética, conducida por extraterrestres provenientes de alguna parte, fuera de nuestro pequeño planeta, desafía tanto a la evolución darwiniana como al creacionismo. ¿Acaso los dogmas de la ciencia y la religión nos han cegado la verdad acerca de nuestros orígenes?

La Iglesia Cristiana proclama que un supuesto omnisciente, todo-poderoso "Dios", creó a nuestros primeros padres del "barro", de manera parecida a como el alfarero moldea la arcilla. Sólo cuando Adán y Eva rompen con las reglas de su Creador son sujetos al dolor, la enfermedad y la muerte. Por desobedecer a este "Dios" también condenaron a su descendencia —a toda la Humanidad— a ser "pecadores". El Cristianismo deriva su infortunado relato sobre Adán y Eva del primer libro de la Biblia Hebrea o Antiguo Testamento: el Génesis.

Si interpretamos la Biblia literalmente, asumiendo que se trata de un documento histórico infalible, se nos presenta un "Dios" (Jehovah o Yahvé) quien, por su propia palabra, admite ser celoso, colérico y vengativo. El temor del "Señor" (Jehovah) aparece enfatizado constantemente a través del Antiguo Testamento. Se espera de Él que recompense a aquellos que lo adoran y que mantienen la observancia de la ley ritual, gratificando sus deseos mundanos por posesiones materiales y poder. No se puede dejar de notar que este cruel, sanguinario y egoísta "Dios" se asemeja grandemente a los caprichosos dioses Sumerios.

De acuerdo al Génesis, este "Dios", demasiado humano, desconocía que sus apreciados humanos habían echado a perder su creación al comer la "fruta prohibida". Después de esto, habiendo expulsado a la primera pareja humana del Paraíso, amenazó a sus descendientes con su cólera hasta el día en que ahogó al mundo entero con un diluvio.

Este "Dios" Jehovah, como el historiador Gibbon observa en su obra "The Decline and Fall of the Roman Empire", (Declinación y caída del Imperio Romano; Nota de AFR) es un,

"ser propenso a la pasión y al error, caprichoso a su favor, implacable en su resentimiento, celoso de su supersticiosa adoración, y confinando su providencia parcial a una simple persona y a su transitoria vida."

La investigación indica que la Biblia Hebrea, lejos de ser un texto histórico infalible creado por un Ser Supremo, resulta ser una gran revisión compilada de por lo menos dos trabajos completamente separados. Reunidos en el Libro del Génesis existen dos trabajos separados conocidos por los académicos como las tradiciones del Norte "E" y las del Sur "J", las cuales son complementadas por revisiones e inserciones adicionales. En la "E" (que contiene los pasajes referentes a los Elohim) reside la tradición pre-Judaica de la gente del Norte, quienes exaltaban al Más Elevado Dios, El, y a los subordinados Elohim. Los pasajes correspondientes a "J", o Jehovistas, describen una entidad totalmente foránea, el malvado Jehovah (YHWH), el "Señor". De acuerdo a Max. J. Dimont, en "Jews, God and History" (Judíos, Dios e Historia; Nota de AFR):

"En el siglo quinto A.C. los sacerdotes Judíos combinaron porciones de los documentos 'J' y 'E', añadiendo un pequeño aporte personal (conocido como el fraude piadoso); los documentos resultantes se conocen como 'JE', ya que Dios en estos pasajes es nombrado como 'Jehovah Elohim' (traducido como 'Señor Dioses')."

A esto se debe que encontremos, dentro de la Biblia, imágenes contradictorias y conflictivas del Supremo Dios. Encontramos a Jehovah, un dios tribal, enmascarando al Ser Supremo. Los primeros capítulos del Génesis describen un combate impresionante entre dos poderes rivales. Por un lado está el Más Elevado Dios y Sus Elohim, quienes crean mediante su propio espíritu manifestado; y por el otro lado está el malévolo Señor Dios, Jehovah, quien creó a un ser sintético compuesto de 'barro'. Jehovah resulta ser Satanael, un Elohim que se levantó en rebelión contra el Supremo Dios. Aunque posteriormente nombrado el Único Dios, inicialmente los Hebreos conocían a Jehovah sólo como uno más de los muchos Elohim. Ellos citan el Canto de Moisés para distinguir entre el Más Elevado y el Jehovah usurpador:

"Cuando el Altísimo repartió las naciones, cuando distribuyó a los hijos de Adán, fijó las fronteras de los pueblos, según el número de los hijos de Dios; mas la porción de Yahvé fue su pueblo, Jacob su parte de heredad".

(Deuteronomio 32:8-9).

Los Cristianos Gnósticos de los primeros siglos, quienes preservaron las enseñanzas originales de Jesús, hacían una distinción entre el Padre Celestial y el dios de la Biblia Hebrea. Jehovah (YHWH) no era el Padre revelado por Jesús. Mientras la Biblia Hebrea revelaba a un dios tribal, el Dios de Jesús era el Ser Supremo Universal de toda la humanidad. El dios Hebreo era un dios de temor, el Padre Celestial de Jesús era un Dios de amor. De hecho, Jesús nunca se refirió al Padre Celestial como Jehovah. El Evangelio Gnóstico de Pedro establece que los Hebreos se encontraban bajo la ilusión o engaño de que conocían al Ser Supremo, pero eran ignorantes del mismo, y conocían sólo a un falso dios, un impostor, cuya naturaleza verdadera era desconocida para ellos.

Los Gnósticos, basados en su profundo estudio del Libro del Génesis, exponen a Jehovah como Satanael el Demiurgo, el poder creativo de este caído mundo material, que es hostil al Ser Supremo. Un maestro Gnóstico dijo cómo el Padre desconocido creaba a los ángeles, a los arcángeles, potestades y dominaciones. El mundo, sin embargo, y todo en él, fue construido por siete ángeles particulares, y el hombre también es obra de los ángeles. Estos ángeles él los describió como artesanos flojos y rebeldes.

Saturninus (90-150 D.C.), quien estableció una importante comunidad Gnóstica en Siria, enseñó que el Único Dios Verdadero, el Padre Celestial revelado por Jesús, habita en el más elevado Reino de la Luz. Entre este trascendente Reino de Luz y nuestro mundo finito existe una vasta jerarquía de arcángeles, ángeles y poderes espirituales; los constructores del Universo y los diseñadores del Hombre. Por necedad y vanidad, Satanael se rebeló contra el Reino de la Luz, liderando a un grupo de ángeles seguidores. Satanael y sus lacayos maquinaron atrapar a seres espirituales en cuerpos físicos. Saturninus contó cómo el ángel creador, Satanael, procuró crear cuerpos físicos humanos a imagen de seres espirituales. De esta manera ellos planearon mantener a los seres espirituales permanentemente atados a cuerpos físicos.

En el recuento de la creación de Saturninus, Satanael, el ángel creador, sólo pudo formar un androide primitivo. Fue necesario animarlo con un ser espiritual de los reinos superiores. Entonces, Satanael atrajo de los reinos celestiales, hacia su universo carente de alma, una "chispa de luz" y la atrapó dentro del cuerpo material de Adán. De acuerdo a Apelles, otro antiguo maestro Gnóstico, los seres espirituales fueron seducidos para descender desde su lugar en los reinos celestiales por la oportunidad de tener una experiencia física, siendo luego atados a cuerpos de carne mediante las maquinaciones de Jehovah. Generación tras generación la "chispa de luz" se incorporó en las formas humanas. Pronto, estos seres espirituales fueron absorbidos tanto en el mundo material que perdieron toda conciencia de su origen en el Reino de la Luz. Se encontraron a sí mismos capturados en el mundo de Satanael el Demiurgo. De hecho, se convirtieron en esclavos de su malévolo creador.

La Iglesia Católica, al aceptar la Biblia Hebrea en su interpretació n literal, confunde a Jehovah el dios tribal con el Ser Supremo. Imitando a la antigua Israel, la Iglesia se establece como un imperio político y religioso. Sólo los Cristianos Gnósticos permanecieron en su camino. Los Gnósticos pronto se encontraron siendo denunciados viciosamente como herejes, mientras que sus libros sagrados eran robados y quemados. Gracias al descubrimiento milagroso de algunas escrituras Gnósticas en Nag Hammadi, Egipto, hace cincuenta años, podemos tener una mejor comprensión de las comunidades Cristianas Gnósticas de los primeros siglos de nuestra era.

Un trabajo Gnóstico descubierto en Nag Hammadi denominado el Apocalipsis de Adán, es un recuento de la creación de Adán y Eva. Este libro, que data del primer siglo, pudo haber sido un intento de reconstruir el Génesis original. Dice que Adán declaró:

"Cuando dios me creó de la tierra, junto con Eva tu madre, estaba con ella en la gloria, la cual ella había visto en el Eón de donde hemos venido (Reino de la Luz). Ella me enseñó una palabra de conocimiento del Dios eterno. Y nosotros nos asemejábamos a los grandes ángeles eternos, porque éramos más grandes que el dios que nos había creado y que los poderes en él, a quien no conocemos.

Entonces dios (el Demiurgo/Satanael), el regente de los eones y de los poderes, en cólera nos dividió. Entonces nos convertimos en dos eones. Y la gloria en nuestros corazones nos abandonó. Después de aquellos días, el conocimiento eterno del Dios de la Verdad (Padre Celestial) se retiró de mí y de tu madre Eva. Desde ese momento aprendimos acerca de las cosas muertas, como el hombre. Entonces reconocimos al dios (Demiurgo) quien nos había creado. Nosotros no le éramos extraños a sus poderes. Y le servimos a él en temor y esclavitud."

Los Gnósticos entendieron que existen muchas órdenes diferentes de seres. Sus escritos refieren numerosas jerarquías de entidades espirituales, tanto de la Luz como de la Oscuridad. Estos seres no sólo se mueven en frecuencias sutiles, sino que pueden tomar formas en la dimensión física. Como los Esenios y Jesús, los Gnósticos reconocían la habilidad de los "ángeles" de poder corporificarse. Los ángeles caídos eran a menudo referidos como regentes o Arcontes, y el jefe de los Arcontes era conocido por varios nombres como Satabael, Jehovah, Ildabaoth, Sacklas, Satán, Sammael, etc. Ellos poseían el poder para crear cuerpos y creían ser "dioses". Como consecuencia de su estado degenerado le eran hostiles a la humanidad y evitaban que esta adquiriera su liberación espiritual.

John A. Keel, autor de "Disneyland of the Gods", y "Our Haunted Planet" ("Disneylandia de Dioses" y "Nuestro planeta cazado"; Nota de AFR), argumenta que el creciente interés aparecido a finales del siglo XX, en relación a los extraterrestres, alienígenas y OVNIS, es solamente una versión moderna de las mismas fuerzas que otras personas y culturas alguna vez identificaron como "demonios" o "ángeles caídos":

"Los platillos voladores son meramente otro marco de referencia que nos provee de explicaciones aceptables para algunos de estos grotescos eventos. Un fenómeno invisible está acechándonos constantemente y manipulando nuestras creencias. Sólo vemos lo que ellos eligen que veamos, y usualmente nosotros reaccionamos.

"La idea de que el cuerpo humano es el resultado del trabajo de ángeles creadores malévolos es notablemente parecida a la idea de extraterrestres involucrados en ingeniería genética para "crear" al homo-sapiens. ¿Estamos tratando con el mismo fenómeno? ¿Conocían los Gnósticos la verdad acerca del verdadero origen del hombre y de los poderes invisibles que buscan mantener a los seres humanos atados? ¿Son los malévolos ángeles creadores quienes, según los Gnósticos, secuestran a seres espirituales y los atrapan en cuerpos físicos, los mismos dioses creadores extraterrestres de Sumeria? Considere la siguiente observación de un académico Gnóstico, el Dr. Stephan Hoeller:

"Los ángeles estelares y otros espíritus regentes aparecen como tiránicos, limitando las agencias en esta visión Gnóstica. Ellos son usurpadores que señorean sobre la humanidad y la creación con el fin de acrecentar su propia importancia y gloria. Le incumbe entonces a los conocedores realizar esto y alejarse tanto como sea posible de la influencia de estos poderes. El predicamento existencial de la vida humana radica en la incómoda dominación que ejercen estos dioses menores sobre el espíritu de los seres humanos, y de la cual sólo la realización de la Gnosis puede extraerlos." (Jung and the Lost Gospels).

Los ángeles creadores o Arcontes también se caracterizan como poderes terribles o fuerzas de ilusión y negatividad. Son como carceleros de una prisión, buscando mantener a sus cautivos humanos atados a la Tierra. Atrapado en las ilusiones de la existencia material, el hombre cree que es solamente un cuerpo y no logra darse cuenta de la verdad acerca de su origen. Esta condición perpetúa la ceguera espiritual, dejando a la Humanidad cautiva de los Carceleros.

Sin embargo, los Gnósticos nunca cesaron de proclamar que el Verdadero Ser del Hombre no es su cuerpo, y el mundo material definitivamente no es su verdadero hogar. El Hombre es un ser espiritual y su propósito es la realización de su Ser Superior, esa chispa de luz exiliada en el cuerpo físico. Su destino es retornar al Reino de la Luz, su verdadero hogar más allá de las estrellas.

Debemos despertar y tomar conciencia de nuestro origen, de dónde venimos, cómo fuimos atrapados en este planeta, y cómo podemos lograr la liberación.

jueves, 24 de septiembre de 2009

EL BLOG: MISION RAHMA NEW YORK.A RECIBIDO UN ATAQUE CIBERNETICO.


EL BLOG: MISION RAHMA NEW YORK.A RECIBIDO UN ATAQUE CIBERNETICO.
VICTOR SALAZAR
Un gusano cibernético enviado en un correo . A causa un tremendo daño .Al blog: MISIÓN RAHMA NEW YORK. Así mismo a los archivos guardados desde el inicio de la revista. Blog: Que esta conectado A. otras ventanas del mismo blog: MISIÓN RAHMA NEW YORK. _ Blog: CABALLEROS DE LA ORDEN DEL SOL _ Blog: TV. MISIÓN RAHMA NEW YORK. _Blog: MISION RAHMA 30 _ Blog : EL PLAN CÓSMICO 33. Todos lo enlaces fueron dañados, Al abrir un correo enviado a mi cuenta > victorsalazar144@ yahoo.com
El sistema operativo fue dañado y colapso rápidamente en un 50 % y después en un 75%.Quedando dañado El Blog: Misión Rama New York. Y sus enlaces.
Este daño por sus características presentadas. EL gusano o El virus cibernético .A sido parar dañar
Intencionalmente el Blog: y sus enlaces.
Protestamos enérgicamente por el atentado a la libertad de expresión de idea. Pero no, nos detendremos en seguir informando el sublime mensaje de MISIÓN RAHMA.
PAZ Y AMOR A LOS HOMBRES DE BUENA VOLUNTAD.
Su Hermano.
VÍCTOR SALAZAR
BLOG: MISIÓN RAHMA NEW YORK
http://misionrahman ewyork.blogspot. com

sábado, 19 de septiembre de 2009

LOS SIETE PRINCIPIOS HERMETICOS - EL KYBALION


EL KYBALION
"Los principios de la verdad son siete: el que comprende esto perfectamente, posee la clave mágica ante la cual todas las puertas del Templo se abrirán de par en par."
El Kybalion
.

Los siete principios sobre los que se basa toda la Filosofía Hermética son los siguientes:

1. EL PRINCIPIO DE MENTALISMO.
2. EL PRINCIPIO DE CORRESPONDENCIA.
3. EL PRINCIPIO DE VIBRACIÓN.
4. EL PRINCIPIO DE POLARIDAD.
5. EL PRINCIPIO DEL RITMO.
6. EL PRINCIPIO DE CAUSA Y EFECTO.
7. EL PRINCIPIO DE GENERACIÓN.

1. El principio de mentalismo
"El TODO es Mente; el universo es mental."
El Kybalion.

Este principio encierra la verdad de que "todo es mente". Explica que el TODO, que es la realidad sustancial que se oculta detrás de todas las manifestaciones y apariencias que conocemos bajo los nombres de "universo material", "fenómenos de la vida", "materia", "energía", etc., y en una palabra, todo cuanto es sensible a nuestros sentidos materiales, es espíritu, quien en sí mismo es incognoscible e indefinible, pero que puede ser considerado como una mente infinita, universal y viviente. Explica también que todo el mundo fenomenal o universo es una creación mental del TODO en cuya mente vivimos, nos movemos y tenemos nuestro ser. Este principio, al establecer la naturaleza mental del universo, explica fácilmente los varios fenómenos mentales y psíquicos que tanto han preocupado la atención del público, y que sin tal explicación no son comprensibles y desafían toda hipótesis científica. La comprensión de este principio hermético de mentalismo habilita al individuo a realizar y conocer la ley que rige el universo mental, aplicándola a su bienestar y desarrollo. El estudiante de la Filosofía Hermética puede emplear conscientemente las grandes leyes mentales, en vez de usarlas por casualidad o ser usado por ellas. Con la clave maestra en su poder, el discípulo puede abrir las puertas del templo del conocimiento mental y psíquico y entrar en el mismo, libre e inteligentemente. Este principio explica la verdadera naturaleza de la energía, de la fuerza y de la materia, y el cómo y el porqué todas estas están subordinadas al dominio de la mente. Uno de los antiguos Maestros escribió largo tiempo ha: "El que comprenda la verdad de que el universo es mental, está muy avanzado en el sendero de la maestría". Y estas palabras son tan verdad hoy en día como lo eran cuando fueron escritas. Sin esta clave maestra la maestría es imposible, y el estudiante que no la posea, en vano llamará a la puerta del Templo.

2. El principio de correspondencia
"Como es arriba, es abajo; como es abajo, es arriba."
El Kybalion.

Este principio encierra la verdad de que hay siempre una cierta correspondencia entre las leyes y los fenómenos de los varios estados del ser y de la vida, y el antiquísimo axioma hermético se refiere precisamente a esto, y afirma: "Como es arriba, es abajo; como es abajo, es arriba", y la comprensión de este principio da una clave para resolver muchos de los más obscuros problemas y paradojas de los misteriosos secretos de la Naturaleza. Hay muchos planos que no conocemos, pero cuando aplicamos esa ley de correspondencia a ellos, mucho de lo que de otra manera nos sería incomprensible se hace claro a nuestra conciencia. Este principio es de aplicación universal en los diversos planos, mental, material o espiritual del Kosmos: es una ley universal. Los antiguos hermetistas consideraban este principio como uno de los más importantes auxiliares de la mente, por cuyo intermedio se puede descorrer el velo que oculta lo desconocido a nuestra vida. Su aplicación puede desgarrar un tanto el Velo de Isis, de tal manera que nos permita ver, aunque más no sea, algunos de los rasgos de la diosa. De igual manera que el comprender los principios de la geometría habilita al hombre para medir el diámetro, órbita y movimiento de las más lejanas estrellas, mientras permanece sentado en su observatorio, así también el conocimiento del principio de correspondencia habilita al hombre a razonar inteligentemente de lo conocido o lo desconocido; estudiando la mónada se llega a comprender al arcángel.


3. El principio de vibración
"Nada está inmóvil; todo se mueve; todo vibra."
El Kybalion.

Este principio encierra la verdad de que todo está en movimiento, de que nada permanece inmóvil, cosas ambas que confirma por su parte la ciencia moderna, y cada nuevo descubrimiento lo verifica y comprueba. Y, a pesar de todo, este principio hermético fue enunciado cientos de años ha por los Maestros del antiguo Egipto. Este principio explica las diferencias entre las diversas manifestaciones de la materia, de la fuerza, de la mente y aun del mismo espíritu, las que no son sino el resultado de los varios estados vibratorios. Desde el TODO, que es puro espíritu, hasta la más grosera forma de materia, todo está en vibración: cuanto más alta es esta, tanto más elevada es su posición en la escala. La vibración del espíritu es de una intensidad infinita; tanto, que prácticamente puede considerarse como si estuviera en reposo, de igual manera que una rueda que gira rapidísimamente parece que está sin movimiento. Y en el otro extremo de la escala hay formas de materia densísima, cuya vibración es tan débil que parece también estar en reposo. Entre ambos polos hay millones de millones de grados de intensidad vibratoria. Desde el corpúsculo y el electrón, desde el átomo y la molécula hasta el astro y los Universos, todo está en vibración. Y esto es igualmente cierto en lo que respecta a los estados o planos de la energía o fuerza (la que no es más que un determinado estado vibratorio), y a los planos mentales y espirituales. Una perfecta comprensión de este principio habilita al estudiante hermético a controlar sus propias vibraciones mentales, así como las de los demás. Los Maestros también emplean este principio para conquistar los fenómenos naturales. "El que comprenda el principio vibratorio ha alcanzado el cetro del poder", ha dicho uno de los más antiguos escritores.

4. El principio de polaridad
"Todo es doble, todo tiene dos polos; todo, su par de opuestos: los semejantes y los antagónicos son lo mismo; los opuestos son idénticos en naturaleza, pero diferentes en grado; los extremos se tocan; todas las verdades son medias verdades, todas las paradojas pueden reconciliarse."
El Kybalion.

Este principio encierra la verdad de que todo es dual; todo tiene dos polos; todo su par de opuestos, afirmaciones que son de otros tantos axiomas herméticos. Explica y dilucida las antiguas paradojas que han dejado perplejos a tantísimos investigadores, y que literalmente decían: "La tesis y la antítesis son idénticas en naturaleza, difiriendo sólo en grado"; "los opuestos son idénticos en realidad, diferenciándose en su gradación"; "los pares de opuestos pueden conciliarse, los extremos se tocan"; "todo es y no es al mismo tiempo", "toda verdad no es sino media verdad"; "toda verdad es medio falsa", etc. Este principio explica que en cada cosa hay dos polos, dos aspectos, y que los "opuestos" no son, en realidad, sino los dos extremos de la misma cosa, consistiendo la diferencia, simplemente, en diversos grados entre ambos. El calor y el frío, aunque opuestos, son realmente la misma cosa, consistiendo la diferencia, simplemente, en diversos grados de aquella. Mirad un termómetro y tratad de averiguar donde empieza el calor y donde termina el frío. No hay nada que sea calor absoluto en realidad, indicando simplemente ambos términos, frío y calor, diversos grados de la misma cosa, y que ésta se manifiesta en esos opuestos no es más que los polos de eso que se llama Calor, o sea la manifestación del principio de polaridad que nos ocupa. El mismo principio se manifiesta en la "luz" y la "oscuridad", las que, en resumen, no son sino la misma cosa, siendo ocasionada la diferencia por la diversidad de grado entre los dos polos del fenómeno. ¿Dónde termina la oscuridad y dónde empieza la luz? ¿Cuál es la diferencia entre grande y pequeño? ¿Cuál entre duro y blando? ¿Cuál entre duro y blando? ¿Cuál entre blanco y negro? ¿Cuál entre alto y bajo? ¿Cuál entre positivo y negativo? El principio de polaridad explica esta paradoja. El mismo principio opera de idéntica manera en el plano mental. Tomemos, por ejemplo, el amor y el odio, dos estados mentales completamente distintos aparentemente, y notaremos que hay muchos grados entre ambos; tantos, que las palabras que nosotros usamos para designarlos, "agradable" y "desagradable", se esfuman una en la otra, hasta tal punto que muchas veces somos incapaces de afirmar si una cosa nos causa placer o disgusto. Todas no son más que gradaciones de una misma cosa, como lo comprenderéis claramente por poco que meditéis sobre ello. Y aun más que esto, es posible cambiar o transmutar las vibraciones de odio por vibraciones de amor, en la propia mente y en la mente de los demás, lo que es considerado como lo más importante por los hermetistas. Muchos de los que leéis estas páginas habréis tenido experiencias en vosotros mismos y en los demás de la rápida e involuntaria transición del amor en odio y recíprocamente. Y ahora comprenderéis la posibilidad de efectuar esto por medio del poder de la voluntad, de acuerdo con las fórmulas herméticas. El "Bien" y el "Mal" no son sino los polos de una misma y sola cosa, y el hermetista comprende y conoce perfectamente el arte de transmutar el mal en el bien aplicando inteligentemente el principio de polaridad. En una palabra, el "arte de polarizar" se convierte en una fase de la alquimia mental, conocida y practicada por los antiguos y modernos Maestros herméticos. La perfecta comprensión de este principio capacita para cambiar la propia polaridad, así como la de los demás, si uno se toma el tiempo y estudia lo necesario para dominar este arte.


5. El principio del ritmo
"Todo fluye y refluye; todo tiene sus períodos de avance y retroceso, todo asciende y desciende; todo se mueve como un péndulo; la medida de su movimiento hacia la derecha, es la misma que la de su movimiento hacia la izquierda; el ritmo es la compensación."
El Kybalion.

Este principio encierra la verdad de que todo se manifiesta en un determinado movimiento de ida y vuelta; un flujo y reflujo, una oscilación de péndulo entre los dos polos que existen de acuerdo con el principio de polaridad, descrito un momento ha. Hay siempre una acción y una reacción, un avance y un retroceso, una ascensión y un descenso. Y esta ley rige para todo; soles, mundos, animales, mente, energía, materia. Esta ley lo mismo se manifiesta en la creación como en la destrucción de los mundos, en el progreso como en la decadencia de las naciones, en la vida, en las cosas todas, y, finalmente, en los estados mentales del hombre, y es con frecuencia a esto último que creen los hermetistas que este principio es el más importante. Los hermetistas han descubierto este principio, encontrándolo de aplicación universal, y han asimismo descubierto ciertos métodos para escapar a sus efectos, mediante el empleo de las fórmulas y métodos apropiados. Emplean para ello la ley mental de neutralización. No pueden anular el principio o impedir que opere, pero han aprendido a eludir sus efectos hasta un cierto grado, grado que depende del dominio que se tenga de dicho principio. Saben como usarlo, en vez de ser usados por él. En este y en otros parecidos métodos consiste la ciencia hermética. El Maestro se polariza a sí mismo en el punto donde desea quedarse, y entonces neutraliza la oscilación rítmica pendular que tendería a arrastrarlo hacia el otro polo. Todos los que han adquirido cierto grado de dominio sobre sí mismos ejecutan esto hasta cierto punto, consciente o inconscientemente, pero el Maestro lo efectúa conscientemente, y por el solo poder de su voluntad alcanza un grado tal de estabilidad y firmeza mental casi imposible de concebir por esa inmensa muchedumbre que va y viene en un continuado movimiento ondulatorio, impulsada por ese principio de ritmo. Este, así como el de la polaridad, ha sido cuidadosamente estudiado por los hermetistas, y los métodos de contrabalancearlos, neutralizarlos y emplearlos, forman una de las partes más importantes de la alquimia mental hermética.

6. El principio de causa y efecto
"Toda causa tiene su efecto; todo efecto tiene su causa; todo sucede de acuerdo a la ley; la suerte no es más que el nombre que se le da a la ley no reconocida; hay muchos planos de casualidad, pero nada escapa a la Ley."
El Kybalion.

Este principio encierra la verdad de que todo efecto tiene su causa, y toda causa su efecto. Afirma que nada ocurre casualmente y que todo ocurre conforme a la Ley.
La suerte es una palabra vana, y si bien existen muchos planos de causas y efectos, dominando los superiores a los inferiores, aun así ninguno escapa totalmente a la Ley. Los hermetistas conocen los medios y los métodos por los cuales se pude ascender más allá del plano ordinario de causas y efectos, hasta cierto grado, y alcanzando mentalmente el plano superior se convierten en causas en vez de efectos. Las muchedumbres se dejan llevar, arrastradas por el medio ambiente que las envuelve o por los deseos y voluntades de los demás, si éstos son superiores a las de ellas. La herencia, las sugestiones y otras múltiples causas externas las empujan como autómatas en el gran escenario de la vida. Pero los Maestros, habiendo alcanzado el plano superior, dominan sus modalidades, sus caracteres, sus cualidades y poderes, así como el medio ambiente que los rodea, convirtiéndose de esta manera en dirigentes, en vez de ser los dirigidos.

Ayudan a las masas y a los individuos a divertirse en el juego de la vida, en vez de ser ellos los jugadores o los autómatas movidos por ajenas voluntades. Utilizan el principio, en vez de ser sus instrumentos. Los Maestros obedecen a la causalidad de los planos superiores en que se encuentran, pero prestan su colaboración para regular y regir en su propio plano. En lo dicho está condensado un valiosísimo conocimiento hermético: que el que sea capaz de leer entre líneas lo descubra, es nuestro deseo.

7. El principio de generación
"La generación existe por doquier; todo tiene su principio masculino y femenino; la generación se manifiesta en todos los planos."
El Kybalion.

Este principio encierra la verdad de que la generación se manifiesta en todo, estando siempre en acción los principios masculino y femenino. Esto es verdad, no solamente en el plano físico, sino también en el mental y en el espiritual. En el mundo físico este principio se manifiesta como "sexo", y en los planos superiores toma formas más elevadas, pero el principio subsiste siempre el mismo. Ninguna creación física, mental o espiritual, es posible sin este principio. La comprensión del mismo ilumina muchos de los problemas que tanto han confundido la mente de los hombres. Este principio creador obra siempre en el sentido de "generar", "regenerar" y "crear". Cada ser contiene en sí mismo los dos elementos de este principio. Si deseáis conocer la filosofía de la creación, generación y regeneración mental y espiritual, debéis estudiar este principio hermético, pues él contiene la solución de muchos de los misterios de la vida. Os advertimos que este principio nada tiene que ver con las perniciosas y degradantes teorías, enseñanzas y prácticas, que se anuncian con llamativos títulos, las que no son más que una prostitución del gran principio natural de generación. Tales teorías y prácticas no son más que la resurrección de las antiguas doctrinas fálicas, que sólo pueden producir la ruina de la mente, del alma y del cuerpo, y la Filosofía Hermética siempre ha alcanzado su verbo de protesta contra esas licencias y perversiones de los principios naturales. Si lo que deseáis son tales enseñanzas, debéis irlas a buscar a otra parte: el hermetismo nada contiene sobre ellas. Para el puro todas las cosas son puras; para el ruin todas son ruines.

EL KYBALION -
VICTOR SALAZAR SOTO