lunes, 26 de marzo de 2012

Las sendas del Dragón


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Los senderos del Dragón, los caminos de la Serpiente o las líneas Ley son los distintos nombres con las que son conocidas, desde tiempos prehistóricos, unas misteriosas alineaciones de energía, que se localizan en vórtices magnéticos en la mayoría de los lugares sagrados del mundo, como los círculos de piedras o monumentos megalíticos, iglesias, cementerios. Habrían sido construidas con algún propósito desconocido por pueblos prehistóricos y modificadas por el tránsito acuífero de los subsuelos o de las grietas de terrenos que entran en fricción.
Según John Bathurst Deane, en The Worship of the Serpent, el lugar en el que caía un rayo se consideraba en otro tiempo un lugar de poder, que era designado con el nombre abismo o lugar prohibido de la serpiente. Esto vinculaba a la serpiente con la energía eléctrica o electromagnética de la Tierra. Las alineaciones rectas entre lugares sagrados están consideradas como rutas de energía, como si debajo de la tierra estuviera marcado el camino entre un lugar y otro por una fuente de energía que uniría los lugares sagrados del mundo.

El galés Alfred Watkins (1865-1935), anticuario, fotógrafo, arqueólogo aficionado y explorador de lugares antiguos, notó, después de visitar y fotografiar varios lugares en la Gran Bretaña, que estos lugares estaban alineados por todo el Reino Unido, siendo la primera la que lleva su nombre en el condado de Herefordshire. En 1922 publicaría el libro “Early British Trackways”. Otro investigador, John Michell, identifico 22 alineamientos, pero sería Watkins quien le pondría el nombre a tales líneas.
La mayor parte de su vida profesional Watkins se la pasaría viajando por toda Gran Bretaña, lo que le llevaría a prestar atención a ciertas alineaciones entre los antiguos centros religiosos paganos tales como túmulos, círculos de piedras, monolitos y algunas iglesias cristianas primitivas, que solían estar construidas sobre restos de santuarios paganos más antiguos. Watkins acuñó el término de líneas ley, (ley lines) a partir del hecho que, los lugares donde estas líneas se cruzaban o terminaban tenían a menudo nombres que acababan en -ley, -ly o -leigh, (del Anglosajón antiguo, que significa tierra limpia o despejada). Y afirmaba que estas líneas eran antiguas vías comerciales y procesionales paganas, que conectaban los antiguos lugares sagrados.

Pero como suele acontecer, estas teorías de Watkins fueron rechazadas por la arqueología oficial como fantasiosas, argumentando que los antiguos pueblos de la tierra no poseían los conocimientos necesarios para alinear tales lugares, por lo que la apariencia de linealidad solo se debía a la casualidad. Pero las líneas Ley pronto ganaron popularidad, y muchas personas de diferentes creencias como los ocultistas y místicos sugirieron que podrían tratarse de líneas de poder, por las que un adepto podría controlar las fuerzas de la tierra. Esto no gustó a Watkins, pues su idea no era mistificar su descubrimiento, sino demostrar que los antiguos edificadores poseían un vasto conocimiento en la construcción de vías y astronomía,
Los sumerios, que tenían unos conocimientos muy desarrollados de astronomía, astrología, geometría sagrada y matemática, conocían esta red de líneas de fuerza magnética de la Tierra, también conocida como cuadrícula de energía global. L. A. Waddell dijo que encontró marcas sumerias en una de las piedras en Stonehenge y Alexander Thom, profesor de Ingeniería en la Universidad de Oxford, descubrió que los que construyeron Stonehenge sabían de los principios geométricos y matemáticos “Pitagóricos” miles de años antes de que Pitágoras naciese.

Thom explicó que las piedras no sólo formaban dibujos geométricos en y alrededor del círculo, también se alineaban a características en el paisaje circundante y a las posiciones del Sol, la Luna y las estrellas más relevantes en momentos determinados, como por ejemplo cuando el Sol aparecía o desaparecía en el equinoccio o el solsticio y la Luna estaba en las posiciones extremas de su ciclo. Era un reloj astronómico gigantesco, Pero añadió que era algo más: ¡Era un receptor y transmisor de energía!
La cuadrícula magnética de la Tierra consiste de líneas de energía magnética. Donde estas líneas se cruzan, la energía se mueve en espiral hacia un vórtice y donde muchas líneas se cruzan se tiene un vórtice enorme de energía. Éstos son los lugares de poder en que desde tiempos remotos se han localizado los sitios sagrados. El vórtice, o espiral, es una constante en todo el universo. Nuestra galaxia es una espiral, el agua se mueve en espiral cuando se vacía por un agujero y la molécula de ADN que lleva nuestro código genético es una espiral doble.

Hay un punto sobre una de las cuadrículas de la Tierra, llamado cuadrícula de Hartmann, donde doce de estas líneas de fuerza se reúnen y bajan hacia el interior de la tierra. Parece que está ubicado en Avebury, Inglaterra. Es el mismo lugar que los sumerios eligieron para construir sus círculos de piedra hace más de cinco mil años, así como también en otros sitios circundantes, tales como el gran túmulo de Silbury Hill. Estos lugares forman parte de una especie de circuito en el núcleo de la cuadrícula de energía, que afecta fundamentalmente la naturaleza del campo magnético de la Tierra. Avebury es un lugar increíblemente poderoso para una persona sensible a la energía. Es también el área en donde han aparecido la mayoría de los extraños círculos en los cultivos.
Muchas culturas usan líneas rectas en sus caminos y en América del Sur estas líneas generalmente se dirigen a las cimas de las montañas. Las enigmáticas líneas de Nazca son un buen ejemplo de como las culturas antiguas hacían grandes “caminos” en línea recta. Y este mismo tipo de líneas conectan las antiguas pirámides mexicanas. La cultura chaco, familia de las tribus Anasazi de Nuevo México, cortan sus escaleras en los acantilados de arenisca para facilitar el mantenimiento de sus caminos rectos. Los indios Hopi tienen una leyenda que explica que el espíritu de Palongawhoya construyó estas líneas espirituales para la comunicación con los ancestros.

Tal como antes hemos visto, en Gran Bretaña se han trazado miles de líneas Ley. Y los defensores de la teoría comenzaron a descubrirlas por todo el mundo, como Alemania y Australia. En el continente americano, por ejemplo, especulan que una línea de energía conecta el Monk’s Mound, un montículo artificial prehistórico, situado en la ribera del Mississippi, con Mystery Hill, cerca de Salem del Norte, así como con el desierto de Mojave y con el White Horse, en Uffington (Inglaterra).
Las líneas y otros diseños grabados en el suelo de la llanura de Nazca, en Perú, se basan en el mismo concepto. Entre los dibujos encontrados en Nazca, las líneas ley encontradas van desde 8.2 m. la más pequeña hasta la más grande de 137 m., en sus 1295 km. cuadrados. También en China se encuentran los Lunng mei (‘Sendas del Dragón’), que parece se construyeron para atraer las energías positivas hacia el Emperador.

Las primeras leyendas conocidas de estas Líneas de Poder nos llegaron desde la Gran Bretaña prehistórica. Los Druidas creían que esta energía se deslizaba como una serpiente a través del suelo como las corrientes telúricas. La religión druídica creía que estas líneas telúricas son vías espirituales que recubren todo el planeta. Creían también que estas energías nacían del tránsito acuífero de los subsuelos o de las grietas de terrenos que entran en fricción, al igual que de los magmas subterráneos del planeta. Así pues, en la creencia druida; estas energías serían la manifestación misma de la vida sobre la tierra y el origen de su fertilidad. Algunos de sus lugares sagrados son Glastonbury o la catedral de Chartres, erigida sobre un antiguo bosque sagrado de los celtas galos. Una zona de vórtice energético en España puede encontrarse en la montaña de Montserrat, cerca de Barcelona. También se afirma que el camino de Santiago transcurre por una linea Ley.
De igual modo creían que esas energías cruzaban los cielos y el interior de la tierra, a modo de cauces energéticos que, en ciertos parajes concretos, daban una condición específicamente benéfica a la acción de las corrientes telúricas del subsuelo, y creaban allí un lugar privilegiado, que los druidas marcaban mediante menhires o dólmenes. Posteriormente estos lugares se convertirán en centros rituales y ceremoniales, donde para acrecentar o favorecer esas manifestaciones energéticas, se cultivaba con danzas e invocaciones.

Así la creencia era que estos lugares estaban favorecidos por la Madre Naturaleza, y las aguas subterráneas simbolizadas por Dana, Diosa primigenia, otorgadora de la Vida, y la Serpiente Cósmica, quien sacaba de si el Huevo Cósmico repleto de nueva Vida y Energía. Así pues los druidas se consideraban a sí mismos como Hijos de la Serpiente cósmica, los cuales en sus creencias se dirigían a estas zonas de poder para recibir los beneficios físicos y espirituales en estos espacios. Era ahí donde los celtas rendían culto a la Diosa-Tierra y demás entidades divinas que albergan las fuentes, lagos, ríos o manantiales.
Entre las nuevas teorías que fueron surgiendo se encontraba que estas líneas trazaban los canales naturales telúricos de la tierra, y el mundo espiritual. Entre las técnicas usadas para su localización estaban la radiestesia o el psiquismo. En 1977 seria formada la Dragon Project Trust (DPT), por Paul Devereux, con el objetivo de estudiar los megalitos y los centros de poder.

Según algunas teorías, debido al sincretismo religioso en los inicios del cristianismo, la mayoría de iglesias europeas fueron construidas sobre supuestas líneas Ley. Para el Catolicismo Gnóstico serían medios espirituales para reconocimiento de los seres espirituales, parecidas a las antiguas creencias paganas. Para otros autores, se hacían sacrificios humanos rituales en los vórtices de mayor energía de esta red global, que las antiguas tradiciones esotéricas habrían aprendido a usar. A estas líneas ley también se las la conoce como “Líneas Dragón”, que simboliza la serpiente Se dice que mediante la inversión de la polaridad de estas líneas, se las podía cargar de negativismo. Los espiritualistas afirman que la fuerza universal viaja a través de estas líneas, que se conectan a otras cuadriculas magnéticas por todo el planeta.
De la misma manera que la acupuntura maneja la energía del cuerpo humano, de la misma manera puede manejarse su reflejo en la tierra. Los antiguos conocían esta energía y su manejo, por lo que colocaban piedras en estos puntos vórtices a fin de liberar la energía de la tierra, o encerrarla mediante los sacrificios. Se considera que las fallas en los campos magnéticos en la tierra es causada por estas obstrucciones. Por todas estas razones las Iglesias antiguas, los templos religiosos y otras construcciones de sociedades secretas fueron erigidas sobre tales puntos.

Según las leyendas sobre el Santo Grial, José de Arimatea llegó a Marsella, junto a doce seguidores de la nueva fe para predicar el evangelio a los Britones. Y el Rey Arviragus de Siluria, hermano de Caractatus el Pendragón, lo recibió cordialmente regalándoles unos terrenos en Glastonbury. Así en el siglo II la capilla de St. Michael en Glastonbury fue establecida por el Rey Lucius de Bretaña, hijo de Coilus y bisnieto de Arvigarus, En su libro “The Dance of the Dragon”, Paul Broadhurst traza la ruta de St. Michael Ley la cual corre por Mont Saint Michel, en una línea ley que va desde Irlanda, pasando por Inglaterra y siguiendo por los lugares sagrados de Italia y Grecia, terminando en el Monte Carmelo, Israel.
En 1969 John Michell escribiría su libro “The view over Atlantis” en el cual exponía que las líneas ley, al igual que las grandes pirámides y demás monumentos formaban parte de un antiguo sistema basado en la Geometría Sagrada que, derivando del magnetismo polar, canalizaba una sutil corriente del dragón sobre todo el mundo. Se creía que en los vórtices de las líneas ley existen puntos de resonancia energética que afectan el psiquismo y son utilizados por la magia. Dichos puntos energéticos están fuertemente asociados con las fuerzas electromagnéticas naturales que se pueden observar o sentir en diferentes puntos en que hay distorsiones de la fuerza de la gravedad.

Algunos investigadores del fenómeno creen que las asociaciones esotéricas, como la francmasonería, los templarios, los rosacruces y otros grupos, poseen una gran conocimiento de tales líneas, por lo que construían sus edificaciones siguiendo estas líneas. Por esta razón las principales capitales del mundo occidental, incluyendo las de América, se edificaron en vórtices de estas líneas. En la actualidad hay algunos investigadores que utilizan métodos estadísticos para buscar los equivalentes de las líneas ley en otras culturas, intentando demostrar que tales caminos no se formaron al azar y que quienes los construyeron poseían ciertos conocimientos sobre estas líneas de energía.
Se considera que hay un gran vórtice en cada continente y el centro de cada vórtice se consideraba un lugar sagrado. Desde este centro sagrado, el vórtice se expande de un modo circular y su radio se extiende por cientos de kilómetros. Todos los vórtices se expanden y se contraen de acuerdo a complejas condiciones que pueden afectarles y los vórtices también tienen profundidad y altura. Así, la superficie total de un vórtice terrestre es esférica, con extensiones verticales hacia la atmósfera y en una dirección subterránea para conectar con las estructuras más profundas de la Tierra.

Mitos y leyendas iluminan la función de cada vórtice. Cada vórtice es dinámico u lleno de energías sutiles. En algunas situaciones, estas fuerzas giran y ascienden tanto en sentido de las agujas del reloj como en sentido contrario. En otras circunstancias, la fuerza de un vórtice puede seguir una línea recta a lo largo de los conocidos como sendas de Dragón o líneas Ley. Estos caminos conectores son análogos a los sistemas nerviosos, circulatorios o energéticos humanos. Las grandes arterias Ley de la Tierra conectan entre si los grandes vórtices continentales.
La Tierra está interrelacionada con el resto del sistema solar. En particular, los ritmos de la luna y del sol son vitales para el funcionamiento terrestre. También los variados movimientos de la Tierra son muy importantes. Todos estos movimientos terrestres, lunares o solares tienen un profundo efecto en los vórtices terrestres y cada vórtice tiene su propio lugar en el tiempo. Es importante recordar que su continua interacción entre ellos es la clave para una mayor calidad de vida en el planeta. Ningún vórtice terrestre actúa aislado de los demás.

Uno de los principales vórtices se encuentra en el Monte Shasta, situado en el extremo sur del macizo Cascade, el cual recorre como un dragón el norte de California a través de Oregón y Washington hasta la frontera canadiense. Hay muchas montañas poderosas en este macizo, siendo el Monte Shasta y el Monte Rainer, situado en Seattle, los más conocidos. Si el Monte Shasta es la cola del dragón, el Monte Rainer es su boca o cabeza. Los impulsos generados desde el Monte Shasta y dirigidos al Monte Rainer Shasta es el primero de los vórtices terrestres y está en la base del sistema energético del planeta. El Monte Shasta es como un gran torrente de energía.
Un segundo vórtice se encuentre en el Lago Titicaca, junto al que se encuentran las enigmáticas ruinas de Tiahuanaco. En la Isla del Sol en el lago está localizada una piedra que es el centro geométrico de este vórtice. La energía del vórtice del Monte Shasta es transmitida al Lago Titicaca a través de la gran arteria Ley planetaria: ¿la Serpiente Emplumada?. Esta corriente telúrica rodea el mundo y tiene su hogar de evocación en el árbol en Tollan (antiguo México). El Lago Titicaca es uno de los dos grandes cruces Ley de la Tierra. Estas dos gigantescas arterias Ley también se cruzan en la isla de Bali en Indonesia.

Si se dibuja este segundo vórtice sobre un mapa, con una circunferencia que pase por la unión de los ríos Napo y Marañón, cerca de Iquitos, Perú, donde el río Amazonas comienza, se verá que este gran círculo incluye el corazón de los Andes e incluye muchos otros lugares sagrados como Cuzco y Machu Picchu. Todos los lugares sagrados dentro de la esfera expandida de un vórtice terrestre se caracterizan por tener las mismas cualidades. Así, Machu Picchu es también una fuerza de este segundo vórtice.
El tercer vórtice se encuentra en Uluru y Kata Tjuta. Estos lugares en el Norte de Australia constituyen un vórtice planetario importante. Uluru, comúnmente conocido como Ayer’s Rock, es el más conocido de los dos. Este gran monolito rojo es el icono del continente australiano. Kata Tjuta es igualmente impresionante. Más que de un solo monolito, el lugar está formado por un gran número de piedras masivas de color rojizo. La conocida Serpiente del Arco Iris viaja el sendero de la vida. Surge de debajo de la superficie de la Tierra y emerge en primer lugar en Uluru.

La serpiente del Arco Iris es una importante figura en la mitología de los aborígenes australianos. Se dice que surgió de un charco durante el Tiempo de los Sueños, en el momento de la creación, al que aún se puede acceder durante las ceremonias religiosas. Al desplazarse por el territorio, sus movimientos crearon los cerros y los valles, y sobre todo los ríos del paisaje ancestral, que son los lugares más sagrados de la cultura aborigen. La gran serpiente forma un arco sobre la tierra, el arco iris, y también se puede ver al reflejarse la luz en el agua -en el mar por la noche, en los charcos de agua, o en las gotas de agua en una cascada- y en sustancias como el cristal y el cuarzo y en la madreperla.
La magia de Uluru es transmitida a través de una línea especial que existe en su parte occidental, en la cueva de los hare-wallaby. Después de empaquetar la energía del vórtice en el Valle de los Vientos, la Serpiente del Arco Iris deja esta área de la gran roca en forma de corazón, Ngunngarra (fucsia escarlata) y viaja a Bali. Las energías del segundo vórtice, en el lago Titicaca, son enviadas directamente al tercer vórtice – Uluru y Katatjuta – vía la arteria mundial Ley, llamada la Serpiente del Arco Iris, que cruza el sur del Océano Pacífico, se extiende bajo Nueva Zelanda y entra en el continente australiano por el promontorio Wilson.

En la vieja leyenda de la creación del “Tiempo de sueño” hay una historia sobre un gran ritual que tiene que ser completado en Uluru. Este ritual tiene que completar el gran plan del espíritu de la Tierra. Cuando el ritual se complete, entonces la perfección se expandirá por la Tierra y la muerte desaparecerá de todas las especies. Este evento es simbolizado por un gran cordón umbilical cósmico que está destinado a unir el sol con la Tierra.
El cuarto vórtice se encuentra en Glastonbury y Shaftesbury. Glastonbury, Somerset, y Shaftesbury, en Dorset, definen el centro de este cuarto vórtice. Significativamente Glastonbury es el hogar del Santo Grial. El gran círculo de la Serpiente del Arco Iris viaja desde Uluru a Bali, al Monte Kailash, a Sergiev Posad (Zagorsk), luego cruza Dinamarca antes de entrar en Inglaterra cerca de Great Yarmouth. Cuando este ancho río energético Ley cruza Inglaterra, recorre muchos famosos lugares sagrados, todos los cuales contribuyen a este cuarto vórtice. El Círculo de Piedras de Avebury y la Torre en Glastonbury son quizás los dos puntos de energía más famosos.

Si nos imaginamos la arteria Ley con una cierta anchura, entonces Shaftesbury está cerca de su zona sur, mientras Glastonbury está en su zona norte. Durante la Edad Media se decía que si el Abad de Glastonbury se casara con la Abadesa de Shaftesbury, sus hijos serían más ricos que el Rey de Inglaterra. Esto es un acertijo alquímico. Para aquellos que estudian la Cábala, esta fórmula alquímica une Binah (Grial) con Chokmah (Vara). Se dice que el Grial tiene el poder de disolver todas las fronteras entre naciones. La leyenda más famosa de Glastonbury nos cuenta la historia de José de Arimatea y del Santo Grial. Se supone que tras la resurrección de Jesús, José de Arimatea trasladó el arquetipo de la Vida Eterna – el Santo Grial – de Jerusalén a Glastonbury.
Para mover las energías a este cuarto vórtice, la dirección principal viaja desde Uluru-Kata Tjuta a Bali, luego al Monte Kailash (en Tibet), a Sergiev Posad (en Rusia), hasta llegar a Shaftesbury y Glastonbury. Como esta fuerza de la Serpiente del Arco Iris viaja alrededor del mundo, absorbe y entrega información energética en los diferentes lugares. También es posible trasladar la fuerza del tercer al cuarto vórtice utilizando la dirección contraria en la Serpiente del Arco Iris – desde Uluru al Lago Titicaca, pasando por las Azores hasta Cornwall y hasta Glastonbury/Shaftesbury. También en ambas direcciones se completaría un gran círculo mundial involucrando a los distintos vórtices terrestres.

El quinto vórtice está situado en las zonas de la Gran Pirámide, el Monte Sinaí y el Monte de los Olivos. Es el único Vórtice que no está ni sobre la corriente Ley de la Serpiente del Arco Iris ni de la Serpiente Emplumada (en América). Por su función giratoria este vórtice ayuda a conducir la energía a lo largo del sendero de la Serpiente del Arco Iris – pero desde una gran distancia. Esta esfera de energías del quinto vórtice en Oriente Próximo es también muy importante.
Tres lugares son presentados aquí como los que mejor definen el centro de este vórtice. El Monte Sinaí (ver artículos sobre la importancia de esta área para los “dioses” del antiguo Sumer) , situado entre los otros dos, es un lugar útil desde el cual construir el círculo expandido. La Gran Pirámide es uno de los pocos vórtices terrestres artificiales.

El sexto vórtice, como los demás, tiene un centro geométrico y una circunferencia ideal expandida. La diferencia es que este vórtice se mueve una doceava parte del camino alrededor del planeta hacia el oeste, en el inicio de cada nueva Era. Las grandes Eras son determinadas por una lenta revolución del eje de la Tierra (precesión de los equinoccios – ver artículo “La interrelación entre la Tierra y los otros cuerpos celestes”). Los nombres dados a estas Eras son tomados de los doce signos del zodiaco. En la actualidad, estamos dejando la Era de Piscis y entrando en la Era de Acuario. En el tiempo actual el sexto vórtice coincide geográficamente con el cuarto vórtice que se encuentra en Glastonbury y Shaftesbury.
Se supone que existe una lista de la ubicación del sexto vórtice en las Eras más recientes y para las dos Eras futuras: Géminis – Tai Shan, China; Tauro – Monte Belukha, Siberia; Aries – Kun-E-Malek-Siah, Irán; Piscis – Monte de los Olivos, Gran Pirámide; Acuario – Glastonbury-Shaftesbury; Capricornio – cerca de Recife, Brasil – Sagitario – cerca de Manaus, Brasil.

El séptimo vórtice se encuentre en el Monte Kailash, que es la montaña más sagrada de los Himalayas y es el centro de este vórtice. Situada en el Tíbet, es el foco del evento anual de la luna llena de Escorpio, también llamada “la convergencia de Wesak”. Esta conjunción astrológica es ocasión del “Gran Festival de Oriente”, el festival de Buda. Se dice que la principal actividad del sexto vórtice es controlado desde el Kailash a través de cuatro grandes ciclos temporales de 19 años basados en lunas llenas de Escorpio especiales.
Un segundo ciclo más frecuente de 12 años, llamado Ciclo Melchizedek, se inicia cuando Júpiter está en el signo de Aries. Hay una leyenda sobre el acorde perdido de la Creación, parecida a la historia del Santo Grial. Si tres notas perdidas pudieran ser encontradas y hechas sonar conjuntamente, el mundo podría desvelar su naturaleza eterna y todas las cosas mortales desaparecerían. En ambientes esotéricos se afirma que es posible reconstruir este acorde desaparecido trabajando con los vórtices terrestres.

Tal como hemos visto, la Tierra tiene su propio sistema nervioso y arterias de circulación. Muchas culturas han desarrollado sistemas para trabajar con estas líneas de energía. En Europa, la investigación de líneas Ley comenzó en Inglaterra y Alemania en los años 1920 y 30. Basado en esta teoría, los chinos desarrollaron el arte del Feng Shui. Los aborígenes australianos tienen sus líneas de sonido. Estas líneas tienen diversos largos y anchos. En el cuerpo humano hay tanto vasos microscópicos como la gran arteria aorta del corazón. Lo equivalente en la Tierra a la arteria aorta son las dos grandes arterias Ley que rodean la tierra.
En un mapa plano del mundo estos dos círculos forman la imagen de un símbolo de infinito o un número 8 inclinado. Estos ríos de energía conectan muchos de los principales lugares continentales sagrados entre sí. Fluyen por tierra y agua y hay cuatro grandes ruedas giratorias que parecen poleas alrededor de las cuales se mueven las dos principales corrientes Ley. Los vórtices principales situados sobre estas líneas son conocidos como ruedas conductoras, ya que conducen la fuerza en ambas direcciones a lo largo de los senderos del Dragón.

Hay otros cuatro grandes que tienen casí tanta importancia como los siete vórtices principales. Estos son los centros cardinales de estos círculos: Table Mountain, en Ciudad del Cabo (Sudáfrica); Rotopounamu, en la Isla Norte (Nueva Zelanda); Nuevamente la Gran Pirámide, el Monte Sinaí y el Monte de los Olivos; y el cráter Haleakala, en Maui (Hawái).
La Table Mountain, dominando tanto el Océano Índico como el Atlántico, es un vórtice terrestre que puede girar en ambas direcciones acorde a necesidades específicas. Su giro natural es en el sentido de las agujas del reloj y junto con el vórtice en Haleakala, que gira en sentido contrario a las agujas del reloj, influye en el flujo energético de la corriente Quetzalcoatl alrededor del planeta.

Rotopounamu, en la Isla Norte de Nueva Zelanda. un pequeño lago sagrado justo al sur del lago Taupo en Nueva Zelanda. El flujo natural de esta rueda giratoria es en sentido contrario a las agujas del reloj. El sendero alrededor del lago requiere una excursión de 90 minutos. Localmente, Rotopounamu es el segundo vórtice de la montaña femenina Pihenga – consorte de la montaña masculina Tongariro. Según la mitología, el fruto creado por la unión de estas dos montañas emerge por Rotopounamu y genera energía creativa a lo largo del mundo.
De acuerdo a la interpretación Maorí, Rotopounamu es el lago de la segunda piedra esmeralda. El color verde es simbólico para el corazón. Mundialmente, la primera piedra esmeralda es un arquetipo en Glastonbury y la segunda piedra esmeralda define el centro del vórtice planetario del agua. Estos dos centros sagrados están en las antípodas el uno del otro. Si el Santo Grial es asociado con alguno de estos polos, la Red del Grial – la totalidad de todas las líneas Ley globales – se alza en Rotopounamu.

El vórtice de la Gran Pirámide, Monte Sinaí y Monte de los Olivos coincide con el quinto vórtice. La rotación natural en sentido de las agujas del reloj estimula el flujo de la Serpiente del Arco Iris desde Inglaterra en dirección a Rusia.
Con respecto al cráter Haleakala, en Maui (Hawái), según una antigua leyenda, el anciano Dios polinesio, Maui, capturó el sol cuando pasaba junto al cenit sobre el cráter Haleakala. Maui le dijo al sol que no podría ganar su libertad hasta que aceptara entregar a la Tierra una bendición especial a través de Haleakala cuando alcanzara su cenit cada día sobre el cráter. El sol aceptó esto y continúa manteniendo su palabra.
Para finalizar este tema, he aquí un relato realmente fantástico Según el científico estadounidense Richard C. Hoagland existe una enigmática conexión entre Avebury y el planeta Marte. Según este investigador la extraña cara de esfinge y las pirámides detectadas en un lugar de Marte llamado Cydonia son parte de una extensa área construida para alinearse con el solsticio de verano marciano unos 50.000 años antes de la llegada estimada de los Anunnaki (fundadores de Sumer) a la Tierra (se estima que hace unos 420.000 años).

Se diría que la misma raza que construyó las estructuras en Cydonia, incluyendo pirámides, también construyó Stonehenge y Avebury. Hay pruebas, de hecho, de que Avebury podía ser un reflejo del complejo en Cydonia. Cuando se observan mapas topográficos (a la misma escala) de ambos lugares y superpone uno sobre el otro, la correlación de objetos y las distancias entre ellos son increíblemente similares.
Hoagland también descubrió que esta supuesta ciudad de Marte se construyó de acuerdo con las mismas leyes usadas para crear otros complejos similares en la Tierra. La misma matemática, alineaciones y geometría sagrada pueden ser encontradas tanto en la ciudad marciana Cydonia como en las grandes estructuras del mundo antiguo como Stonehenge, las pirámides de Gizeh o Teotihuacán. Esta matemática concuerda con la geometría de la Proporción Áurea dibujada por Leonardo da Vinci (1452-1519), en su cuadro del hombre dentro de un círculo. Leonardo da Vinci era un alto iniciado en una sociedad secreta y así es cómo fue capaz de diseñar máquinas voladoras y otros artilugios en los siglos quince y dieciséis.
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